Continúan a todo vapor

los nombramientos del

nuevo gabinete de Trump

Busca evadir confirmaciones polémicas en Senado

Trump bandera EEUU Capitolio

Redacción Nueva Isla

Actualizado jueves 21 de noviembre de 2024

El presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, continúa diseñando su nuevo gabinete, apostando por figuras polémicas y leales para ocupar puestos clave en su administración. A continuación, se presentan los detalles más relevantes de sus primeros nombramientos:

Pam Bondi fue nominada a secretaria de Justicia (Fiscal General) tras el retiro del nominado Matt Gaetz, vinculado con varios escándalos y una investigación de índole sexual. Bondi es una aliada de larga trayectoria de Trump y exfiscal general del estado de Florida. Bondi es señalada como férrea opositora de algunas políticas impulsadas por la comunidad LGBTT.

Susie Wiles, quien lideró la campaña presidencial de Trump, será su jefa de gabinete. Este nombramiento no tiene cuestionamiento, a no ser de opositores políticos, toda vez que Wiles es reconocida por su experiencia estratégica y fuerte liderazgo.

Linda McMahon será secretaria del Departamento de Educación. Se trata de un nombramiento polémico por su falta de experiencia en el complejo campo de la educación. McMahon es una exejecutiva de la lucha libre y estuvo al frente de la Agencia Federal para el Desarrollo de la Pequeña Empresa de Estados Unidos (SBA) en la pasada administración de Trump.

El Dr.Mehmet Oz, cirujano cardiovascular y presentador de TV, estará a cargo de los Centros de Servicio Medicare y Medicaid (CMS). Se cuestiona su experiencia administrativa y conocimiento en relación con esta compleja agencia.

Kristi Noem, gobernadora de Dakota del Sur, será secretaria de Seguridad Nacional, con un enfoque en duras políticas fronterizas.

Pete Hegseth, presentador de Fox News y capitán de la Guarda Nacional, estará a cargo del Departamento de Defensa. Este es uno entre otros polémicos nombramientos, toda vez que este hombre no posee experiencia en una carrera formal militar y estará a cargo del ejército más grande del planeta con un presupuesto que ronda el billón de dólares.

Tulsi Gabbard, excongresista y excandidata presidencial, será directora de Inteligencia Nacional, liderando agencias como la CIA y la NSA. Gabbard ha sido señalada por su falta de experiencia y etiquetada como una simpatizante de políticas y propaganda rusa.

John Ratcliffe, exdirector de Inteligencia Nacional, volverá al gobierno como director de la CIA.

Mike Huckabee, exgobernador de Arkansas, será el embajador de Estados Unidos en Israel.

Marco Rubio, senador de Florida, asumirá el cargo de secretario de Estado, estrechando su relación con Trump tras las primarias republicanas de 2016. Este nombramiento es uno de los pocos que ha sido reconocido, tanto por demócratas como republicanos, por su profundo conocimiento de gobierno y política internacional. Rubio, de padres cubanos, ha sido un aliado en muchas causas de Puerto Rico.  

Robert F. Kennedy Jr., abogado ambientalista y controvertida figura exdemócrata, reconocida por sus posturas en contra vacunas que han probado ser tóxicas, el control de las farmacéuticas, los mandatos obligatorios y violaciones de derechos, será el nuevo secretario de Salud y Servicios Humanos.

Además, otras figuras destacadas incluyen a Stephen Miller como subdirector de política de la Casa Blanca, Lee Zeldin al frente de la Agencia de Protección Ambiental, y Elise Stefanik como embajadora ante la ONU. Cada nombramiento refleja la intención de Trump de implementar políticas conservadoras y de derecha durante su nuevo mandato.

No está del todo claro, si Elon Musk, empresario y CEO de Tesla y SpaceX, estaría a cargo de alguna posición en el gabinete. Musk fue nominado a dirigir una nueva oficina enfocada en la eficiencia gubernamental, con planes para reducir el presupuesto federal en una tercera parte. Lo que si se sabe es que Musk será una ficha clave en el asesoramiento financiero y las ideas reformistas en términos fiscales del gobierno federal.

En cuanto a algunos de los nombramientos que podrían correr riesgo de colgarse en su confirmación en el Senado, Trump busca activar una antigua claúsula constitucional denominada “nombramientos en receso”, la cual faculta al presidente a juramentar el 20 de enero con un gabinete nombrado y sin confirmar, y le brinda un tiempo de hasta dos años para su confirmación.

Estos nombramientos por parte del presidente electo subrayan la visión retante y al filo de la tolerancia, inclusive de sus propios legisladores, alineado con sus promesas de campaña; un adelanto de lo que se anticipa como embrión de la más controvertida administración en la historia de EE.UU.

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