Alarma con la entrada y

reproducción de serpientes

venenosas en la Isla

Redacción Nueva Isla

miércoles 15 de mayo de 2024

En días recientes ha tomado relevancia nuevamente el lucrativo tráfico ilegal de especies exóticas en la Isla y utilizando a Puerto Rico como puente en ruta hacia otros destinos y jurisdicciones.

Hablamos de animales salvajes de todo tipo: aves, felinos, reptiles… En un negocio, que más que la oferta, se nutre de la demanda de estas especies para tenerlas en las casas y apartamentos, un problema que data de largas décadas y que fue responsable de la proliferación irreparable de iguanas y caimanes en la Isla.

La mayor preocupación en estos momentos es la entrada al país de serpientes venenosas como la cobra, cascabel, mamba negra, coralillo y otras, para las que no hay antídoto y son altamente letales.
Ya en la Isla, las autoridades han encontrado especímenes de serpientes cobra albinas y otras en cautiverio.

El director de la Unidad de Vida Silvestre del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA), Ángel Atienza expresó: “Tenemos ahora mismo dos poblaciones de serpientes peligrosas como la pitón reticulada en el área de Naranjito, Comerío y Aguas Buenas y la boa constrictor en la zona oeste, que pueden ser nocivas tanto a la población silvestre como a seres humanos. Nos preocupa que estas serpientes venenosas que ya hemos cogido en Puerto Rico, se propaguen y puedan causar una muerte”, señaló el funcionario a miembros de la prensa.
Atienza indicó que en estos momentos el gobierno no puede invertir en la adquisición de antídotos para el veneno de estas serpientes, por tratarse de un producto sumamente costoso y específico de cada especie, con una corta duración.

La muerte causada por una de estas serpientes es sumamente dolorosa y agónica, utilizando diversos mecanismos biológicos como son la parálisis nerviosa y respiratoria, hemorragias internas por alterar el proceso de coagulación y la necrosis generalizada. La muerte puede producirse en muy poco tiempo, por lo que el traslado a tiempo a otras jurisdicciones es prácticamente imposible.

Debido a la especificidad de los antídotos, la jurisdicción de EE.UU. más cercana a la Isla, que es Florida no posee abastos de antídotos contra especies de serpientes africanas y asiáticas como la cobra.
No tan solo, las serpientes venenosas preocupan, sino las ya existentes como la pitón reticulada y boa constrictor que se han vuelto una plaga. La primera puede llegar a crecer hasta 20 pies y la segunda hasta 15 pies, siendo capaces de asfixiar y tragar perros, cabras, cerdos e inclusive niños.

Preocupa igualmente la introducción y reproducción de la anaconda, la cual puede alcanzar tamaños de sobre 25 pies de longitud, siendo capaz de devorar seres humanos adultos.