Alerta roja en salud:

La «era dorada» de Trump

amenaza al Medicaid

En peligro Plan Vital en Puerto Rico

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foto periodista JSG1

viernes 24 de enero de 2025

Para los que ven a la Organización Mundial de la Salud (OMS) como una organización corrupta que responde a los grandes intereses políticos, globalistas y de la industria farmacéutica, la controvertida orden del presidente Donald Trump de retirar a Estados Unidos como uno de sus miembros, fue acogida con beneplácito. Otros la califican de locura y atentado contra la salud de EE.UU. y el mundo. Y un grupo más reducido lo ve como pie forzado y estrategia para una negociación.

Sea cuál sea su opinión, los decretos y visión de Trump en el orden de la salud van mucho más lejos que eso, y pudieran afectar adversamente aún a sus más fervorosos admiradores, que de alguna manera se benefician del Medicare, Medicaid o el Plan Vital en Puerto Rico.

En palabras sencillas, parece ser que bajo la «era dorada» de Trump no habrá vacunación forzada ni uso obligatorio de mascarillas, pero sí una reducción sustancial de beneficios y acceso a la salud, que hará de cuadritos la vida de muchos estadounidenses y sus colonizados en el Caribe.

Comenzemos por el principo:

Entre los planes del republicano, basado en la fórmula de reducir gastos del gobierno federal y aumentar ingresos, algo que ya ha sido calificado por diversos sectores como una agenda, no tan solo para fortalecer la economía y «hacer nuevamente grande» a EE.UU., sino para beneficiar a las elites de diversas maneras, se encuentra el recorte al Medicare y la imposición de limites en los gastos por beneficiario en el Medicaid.

Trump creó de un plumazo el Departamento de Eficiencia Gubernamental (Doge, en inglés), que será dirigido por el multimillonario Elon Musk, jefe de Tesla y SpaceX, para determinar cuál o cuáles serán los renglones que deben ser recortados y dónde el gobierno federal debe invertir.

Una nueva agencia que a solo horas de su creación fue demandada y que a todas luces parece tener sus propios intereses en su cúpula directiva.

Una de las recomendaciones e iniciativas de DOGE es revertir fondos asignados no utilizados, comenzando por los no obligados o garantizados, y en eso Puerto Rico está en primera fila. Pero eso son otros $20.

Trump revoca orden de Biden para reducción de precios a medicamentos:

El «nuevo» y devoto presidente, revocó la orden firmada por su predecesor que impulsaba programas para reducir los precios de los medicamentos recetados en Estados Unidos.

Este decreto detiene varios programas en desarrollo por parte del Centro de Innovación de Medicare y Medicaid, incluyendo la iniciativa de ofrecer medicamentos genéricos por un copago de solo $2 dólares a los beneficiarios de Medicare.

El lobby de las farmacéuticas presiona:

Días antes de su investidura, en una nota publicada en Reuters, se informaba que cabilderos de la industria farmacéutica, a la cual curiosamente pertenece uno de los más cercanos colaboradores de Trump durante la pasada campaña, el joven empresario farmacéutico, Vivek Ramaswamy, ha estado presionando para que Trump respalde enmiendas a la Ley de Reducción de la Inflación, impulsada por Biden, la cual sirvió de plataforma para la negociación del gobierno federal para la reducción y control de precios en los medicamentos.

Ramaswamy sorprendió esta semana a todos al salir de DOGE, agencia que codirigiría junto a Musk, sin dar mayores explicaciones, más allá de expresar: «Estoy seguro de que Elon y el equipo tendrán éxito en agilizar el gobierno… Tendré más que decir muy pronto”.

De esta manera, las decisiones y recomendaciones de recortes en DOGE, recaerán únicamente sobre Musk, de 53 años, de origen sudafricano, quien alcanzó la ciudadanía americana en 2002.
Musk, el hombre más rico del mundo, nacido en la ciudad de Pretoria, donde no existe un sistema de salud pública eficiente y el mismo es financiado a base de impuestos, tiene una visión absolutamente empresarial y ninguna experiencia en asuntos de administración pública, más allá de sus lucrativos contratos con el gobierno de EE.UU., lo cual ha levantado bandera de conflicto de interés.

La relación de la nueva administración con las ultrapoderosas farmacéuticas, continúa siendo un enigma, del cual pronto surgirán respuestas a muchas preguntas.

Trump revoca orden de fortalecimiento al Medicaid:

De un plumazo, el presidente revocó la orden de su predecesor, firmada en enero de 2021, denominada «Orden para el Fortalecimiento del Medicaid y de la Ley de Asistencia Asequible», mediante la cual se duplicaba el plazo que tenían los estadounidenses sin seguro médico para solicitar su inclusión en el programa federal de seguros, a través de la Ley de Asistencia Sanitaria Asequible (ACA), mejor conocida como «Obamacare».

Bajo esta revocación también se incluye despojar a las agencias federales de la orden y facultad de revisar sus políticas y aplicar los cambios necesarios a fin de que más personas estén cubiertas bajo ACA, lo cual había traído consigo flexibilización y nuevas disposiciones de elegibilidad.

También revocó la orden de Biden obligando al Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS, por sus siglas en inglés) a buscar nuevas alternativas en el cobro de deudas médicas de los beneficiarios, a fin de reducir la carga de la deuda médica sobre la clase trabajadora.

Seria amenaza sobre el Plan Vital:

La política Trump, de gobierno antibenefactor y profundos recortes al gasto federal, colocando a los estados en el centro de sus finanzas, con una visión elitista de «más al que más tiene», dista mucho del modelo paternalista de sus predecesores y la fórmula de mano extendida que sostiene el gobierno alegre de Puerto Rico.

Un territorio colonial, cuyo principal plan de salud es el Plan Vital del Gobierno, que beneficia a un universo de 1.2 millones de puertorriqueños o un 45% de la población, cuyo presupuesto para el año fiscal 2025- 2026 es financiado con fondos Medicaid. en un 76%.

Hablamos de $4,028 millones del presupuesto total de $5,300 millones asignados a Vital y administrado por la Administración de Seguros de Salud (ASES). El restante 24% proviene de fondos estatales, muchos de los cuales son resultado del efecto de otros programas y fondos federales sobre la economía isleña.

Este impresionante presupuesto, mantiene a flote la salud de la Isla, cuya población de bajo ingreso ha disfrutado del plan médico más completo imaginable, en medio de un festín para las aseguradoras, las cuales han sido sumamente eficientes en mantener encadenados a bajas tarifas a los proveedores, gracias a su influencia y tentáculos en el gobierno.

No se sabe aún a ciencia cierta, cuál será el monto de los recortes de Trump al Medicaid, pero como dicen en el barrio, «si la cosa madura como pinta», el cantazo afectará requisitos de elegibilidad, beneficios y servicios, cubierta especial, copagos y tarifas por servicio a los proveedores.

Salud federal bloquea comunicaciones:

De otra parte, de manera antagónica, la nueva administración, que se ufana de ser defensora de la libre expresión y libertadora de la censura, ha bloqueado las comunicaciones públicas en este y otros temas por un período predeterminado.

La secretaria interina del HHS, Dra. Dorothy A. Fink, emitió un memorando a los jefes de las divisiones operativas de la agencia ordenándoles que cesen temporalmente las comunicaciones públicas externas tales como: comunicados de prensa, informes, notificaciones de salud, etc., hasta que las mismas no sean revisadas y autorizadas por un oficial autorizado por el presidente Trump, hasta el 1 de febrero de 2025. La orden es extensiva a la FDA y los CDC.

Estaremos ampliando esta noticia.

 

El autor es periodista acreditado por el Departamento de Estado de Puerto Rico   
Miembro de la Asociación de Periodistas de Puerto Rico (ASPPRO)
Miembro de la Asociación Nacional de Periodistas Hispanos (NAHJ), Wa.DC
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