Ante el Supremo federal

malletazo a favor o en contra

censura en redes sociales

martes 27 de febrero de 2024

Como dice el refrán: “Si no pare, revienta”.
Y algo así está sucediendo en el ámbito jurídico y constitucional relacionado a la censura en las redes sociales, un asunto que se encuentra ante la atención del Tribunal Supremo de Estados Unidos, el cual debe pronunciarse en o antes de junio de 2024.

Unos 16 estados, entre ellos Florida, Texas, Missouri y Arizona, poseen procesos judiciales en contra de la censura en redes sociales y suscribieron un documento, donde argumentan que esta práctica “socava el libre intercambio de ideas que las protecciones de la libertad de expresión deben facilitar”.

Hablamos de censura política como cuando las redes sociales bloquearon en plena campaña presidencial de 2020 los argumentos de Donald Trump contra los datos encontrados en la computadora de Hunter Biden o la censura a los opositores de las “vacunas” contra el COVID-19, incluyendo a médicos que advertían sobre su peligrosidad.

Si tomamos como barómetro de por dónde pudiera ir el Supremo federal, las expresiones del juez presidente, John Roberts, durante una reciente audiencia en febrero, sugieren que la censura en redes pudiera permanecer, amparado en que: “Las plataformas de redes sociales, Internet, todo eso es un mercado increíblemente dinámico”, para lo cual, según Roberts, los gobiernos no están capacitados para regular tecnologías que presentan cambios rápidos.

En esa misma audiencia, la jueza asociada, Amy Coney Barrett, calificó de “campo minado” el trayecto que conlleva a una de las decisiones más difíciles y complejas de los últimos tiempos, debido a que como expresó el Tribunal de Apelaciones del Circuito 11 de EE.UU., el cual detuvo parte de una ley anticensura política de Florida, firmada por el gobernador Ron DeSantis, en 2021: “Salvo en pocas excepciones, el gobierno no puede decirle a una persona o entidad privada qué decir o cómo decirlo… cuyos derechos protege la Primera Enmienda… sus denominadas decisiones de moderación de contenido constituyen ejercicios protegidos de juicio editorial”.

El problema jurídico y constitucional que presenta la decisión en ciernes del más alto foro judicial estadounidense, es que ambos derechos están protegidos, tanto el del usuario como el de la empresa, llámese medio interactivo o red social.

Por otro lado, un argumento que abona al balance de la discusión, es que las redes o medios interactivos no necesitan ejercer la censura por temor a una demanda, toda vez que están protegidos al amparo de la Ley de Decencia en las Comunicaciones, que en su sección 230 establece: “Ningún proveedor o usuario de un servicio informático interactivo será tratado como el editor o portavoz de cualquier información proporcionada por otro proveedor de contenido de información”.

Es decir, que la ley federal dispone de protecciones para las redes sociales, por lo que la censura sobre lo que los usuarios exponen en sus opiniones políticas, científicas, etc., son absolutamente discrecionales y en efecto pudieran violar la Primera Enmienda y el derecho a la libre expresión de los estadounidenses. Algo que ya había decidido a favor del usuario y en contra de la censura arbitraria, el Tribunal de Apelaciones del Quinto Circuito de EE.UU., al pasar juicio sobre una ley anticensura en redes por parte del gobierno de Texas.

El Supremo federal tiene ante sí, la determinación de si los gobiernos estatales tienen la facultad de proteger los derechos constitucionales de sus constituyentes y producir sus propias leyes y regulaciones sobre los contenidos de los usuarios en las redes y los límites de éstas para censurar los mismos.

De igual manera, podría determinar la constitucionalidad, o por el contrario, la inconstitucionalidad de la censura de los contenidos de los usuarios por parte de las redes, haciendo académica toda legislación estatal a tales efectos.

 

El autor es periodista acreditado por el Departamento de Estado de Puerto Rico                Miembro de la Asociación de Periodistas de Puerto Rico (ASPPRO)
Miembro de la Asociación Nacional de Periodistas Hispanos (NAHJ) Washington DC