Atento el mundo financiero
a decisión del Papa León
sobre el Banco del Vaticano
Perfila como líder de cambio y posturas

Redacción Nueva Isla
Su predecesor, el Papa Francisco había establecido en 2022 una reforma fiscal para atender la maltrecha imagen financiera del Vaticano, tras casos de corrupción y malversación de fondos en la Iglesia Católica, obligando a que todas las inversiones fueran gestionadas por el Banco del Vaticano, conocido oficialmente como Instituto para las Obras de Religión.
El decreto de León instruye a los departamentos del Vaticano a continuar siguiendo las políticas de inversión del Vaticano, redactadas por un comité de supervisión creado por Francisco, y deben continuar utilizando el Banco del Vaticano, «a menos que los organismos competentes… consideren más eficiente o conveniente recurrir a intermediarios financieros establecidos en otros estados».
Según trascendió en la nota: “Algunos funcionarios se habían quejado desde la reforma de 2022 de que la medida de Francisco había dado al banco demasiado poder sobre otros departamentos del Vaticano, que ni siquiera podían tener inversiones en bancos de la cercana Italia”.
Algunos más suspicaces comienzan a especular que se trata de un primer paso del pontífice estadounidense a una apertura a negociaciones más amplias no tradicionales entre el papado y estructuras bancarias y financieras internacionales.
Se pronuncia con relación a políticas conservadoras en EE.UU.
Como nota al calce, el jueves de la pasada semana el Papa se pronunció sobre la política pública conservadora del presidente republicano Donald Trump, abordando el tema del aborto y la inmigración: «Alguien que dice ‘estoy en contra del aborto pero a favor de la pena de muerte’ no es realmente provida. Alguien que dice: ‘Estoy en contra del aborto, pero estoy de acuerdo con el trato inhumano a los inmigrantes en Estados Unidos’, no sé si es provida», expresó el sumo pontífice.
Los obispos estadounidenses y el Vaticano han pedido encarecidamente un trato humano para los inmigrantes, citando el mandato bíblico de «acoger al extranjero».
La doctrina de la Iglesia católica prohíbe tanto el aborto, como la pena capital por considerarla «inadmisible» en cualquier circunstancia. El gobierno de Trump busca implantar la pena capital a nivel federal en Washington D.C. y en el resto de los estados, donde no es admitida, una iniciativa que quedó intensificada aún más tras el asesinato del joven influencer republicano, Charlie Kirk.
Aunque la invitación a Casa Blanca por parte de Trump al Papa, nacido en Chicago, se mantiene sobre la mesa, aún no hay atisbo de que una reunión entre ambas figuras esté en los planes inmediatos ¿o comienzan los movimientos causales hacia ese encuentro?
Durante un encuentro con periodistas a mediados de septiembre, donde se le preguntó directamente si tenía intención de viajar a Estados Unidos, la respuesta del Papa fue: «No será pronto».




