Gobierno tiene atorados
$2,000 millones asignados
a reconstrucción red energía

Redacción Nueva Isla
¡Ay mamá! ¿El refrán «para muestra con un botón basta» aplica también a la ineptitud?
Según ha trascendido, un informe emitido en agosto por la Oficina del Inspector General (OIG) del Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano federal (HUD), revela que el Departamento de Vivienda de Puerto Rico (DV) ha sido incapaz de utilizar ni tan siquiera un uno porciento de los $2,000 millones asignados para la reconstrucción de la red energética en el país.
Hablamos de una astronómica cantidad de dinero, disponible para desembolsos desde 2021 – aunque están aprobados y asignados desde 2018 tras el paso de María – de los cuales la actual administración de gobierno no ha utilizado ni $180 millones, según el informe divulgado por el medio Noticel, no empece a la mega crisis energética que vive el país.
«Al 12 de julio de 2024, el DV ha gastado cerca de $180 millones, lo que es menos de 1% del total … El DV solicitó a HUD una extensión hasta mayo de 2033 para usar los fondos, lo que es casi cinco años después del plazo original de agosto de 2028 y 15 años después de que el Congreso asignara los fondos para las necesidades de la red eléctrica en Puerto Rico”, expresa la OIG en su informe.
Esta situación, por la cual este medio NUEVAISLA.com lleva tiempo produciendo notas de prensa, se extiende a decenas de miles de millones en fondos de reconstrucción asignados desde María y otros fenómenos atmosféricos, así como los terremotos de 2020, fondos en carreteras y Educación.
Hablamos de que desde el 2018, a la Isla se le ha asignado $122,438 millones en fondos de emergencia que pueden ser utilizados hasta el año 2035.
De esos fondos, $44,000 millones son en fondos de FEMA; $6,845 millones en fondos de infraestructura y $20,000 millones en fondos para los municipios. De estos últimos solo se ha utilizado el 11%.
El mayor «problema» que representa para el Gobierno la utilización de estos fondos es que a diferencia de años anteriores a 2017, la inmensa mayoría de fondos eran aprobados, asignados y desembolsados en bloque y el gobierno disponía de ellos en caja. Algo que facilitaba el derroche y desvío de fondos en todas direcciones.
Pero a raíz del cascabel y la contrapisa colocada por Washington en el pescuezo del gobierno de Puerto Rico, para que los desembolsos sean por reembolsos, bajo un minucioso escrutinio y fiscalización, cambió la tónica del juego y la ineficiencia administrativa quedó al desnudo.


