Banca privada la alternativa
desesperada de estudiantes
de posgrado en EE.UU.
Ante cambios en límites federales

Redacción Nueva Isla
martes 17 de febrero de 2026
Las nuevas normas modifican y limitan las cantidades máximas a las que los estudiantes tienen derecho en función del título del programa o profesión.
Según las nuevas guías del Departamento de Educación federal, los estudiantes de programas profesionales como medicina, derecho, veterinaria, entre otros, podrían solicitar hasta un máximo de $50,000 dólares al año y hasta un total de $200,000 dólares. Mientras otros estudiantes de posgrado, como los de enfermería, fisioterapia, etc., tendrían un límite máximo aún menor de $20,500 dólares anuales y hasta $100,000 dólares en total.

En una nota de la agencia de noticias Reuters, unos siete administradores de facultades de derecho y expertos en financiación de la educación advirtieron que el cambio podría obligar a más estudiantes a obtener préstamos privados no cancelables con intereses más altos en los próximos meses, lo que podría excluir a los estudiantes de bajos ingresos y aumentar el precio general de un título en derecho.
Algo que como mencionamos no se limita a los estudiantes de derecho.
Las grandes universidades estadounidenses cuyos costos de matrícula son más altos van a recibir un impacto aún mayor, obligando a dichas instituciones a aumentar sus costos de matrículas aún más y a los estudiantes a buscar alternativas de financiamiento en la banca privada, algo que no tan solo resulta más oneroso sino cuesta arriba por los requisitos y exigencias de la banca privada. Lo cual a su vez resulta prohibitivo para estudiantes y familias de bajos ingresos.
Por ejemplo, la Facultad de Derecho de la Universidad de California, Berkeley, posee costos actuales de matrícula y alojamiento que suman $104,145 y los estudiantes pidieron prestado un promedio de $64,087 en fondos federales el año pasado.
Todavía en Puerto Rico estudiar un posgrado es sumamente económico en comparación con muchas universidades estadounidenses, por lo cual es tan importante y valioso mantener nuestros sistemas universitarios públicos y privados en óptimas condiciones o en el peor de los casos en condiciones libre de riesgo de colapso. Inclusive, las universidades en Puerto Rico podrían tener una ventana de oportunidad y atraer estudiantes de los estados a beneficiarse de los costos de estudio en la isla.
Para hacernos de una idea, según la pasada Certificación 160 (2022-2023) de la Junta de Gobierno de la Universidad de Puerto Rico, un título de posgrado tiene un costo anual aproximado de $30,178 para maestrías y $31,042 para doctorados, esto incluye matrículas, cuotas, comida, vivienda, libros y materiales, plan médico, transportación y gastos misceláneos. Esta proyección es basada en los costos para estudiantes internacionales, cuyos gastos pueden ser mayores que los estudiantes locales, que pueden tener ahorros significativos en vivienda, plan médico y otros renglones.
Esto no tan solo significa que la isla posee un bajo costo en comparación con muchas universidades de EE.UU. continental, sino también requiere de un análisis ponderado por parte de los estudiantes sobre las nuevas guías y cuáles son los programas de estudio que pueden cubrir en su totalidad sus estudios posgraduados.




