Bhattacharya última pieza

nombramientos Trump

contra vacusistema de Salud

Preparan equipo limpieza profunda

Jay Bhattacharya1
foto periodista JSG1

miércoles 27 de noviembre de 2024

Ante los ojos atentos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), cuya máxima aspiración en estos momentos es alcanzar un acuerdo para las controvertidas enmiendas al Reglamento Internacional de la Salud (RIS), en su próxima Asamblea Mundial de mayo de 2025, mediante el cual aspiran a tener la capacidad de promulgar emergencias y emitir decretos forzando directrices como encierros, vacunación, tratamientos, etc, que los países miembros tendrían que acatar de manera vinculante, junto a una agresiva política mundial para perseguir y encausar la alegada «desinformación», el presidente electo de EE.UU., Donald Trump, nación que es su principal subventora, continúa haciendo nombramientos de gabinete con figuras que sin duda pudieran dar al traste y chasquear dichas aspiraciones.

El más reciente de esos nombramientos, que ya cuenta con el abogado antivacunas, Robert Kennedy Jr, como secretario de Salud, es el doctor Jay Bhattacharya, reconocido crítico de los pasados mandatos pandémicos y contra la inoculación masiva y repetida con las vacunas experimentales del COVID-19, para dirigir los Institutos Nacionales de Salud (NIH), la principal agencia de investigación médica de Estados Unidos.

Algo que tiene a los medios vaxinetas, que aspiraban a otra multimillonaria tanda de bonanza publicitaria impulsada por el gobierno y las farmacéuticas, con una mano en la boca y otra en la cabeza, toda vez que estas figuras pudieran bloquear ese impulso, junto al enfoque y discurso conocido de impartir salud en EE.UU.

Más aún, agencias como los Centros para el Control de Enfermedades (CDC) y la Administración de Drogas y Alimentos (FDA), pudieran ser sacudidas desde sus cimientos y destaparse presuntos esquemas de corrupción en el manejo de datos y procedimientos que fueron duramente señalados por estos funcionarios, desde sus respectivas «trincheras», durante la pasada pandemia, unido a las voces apagadas por la censura, de miles de médicos y científicos.

En el caso de los CDC, Trump nombró como director a Dave Weldon, un médico y excongresista republicano, fuerte crítico de la seguridad de las vacunas.

Y en la FDA nombró a Marty Makary, un cirujano de Johns Hopkins, opositor a la obligatoriedad de las vacunas contra el COVID-19.

Entre los señalamientos que estos nominados defienden, de manera individual, en mayor o menor proporción, se encuentra que las vacunas ARNm contra el COVID-19 son una substancia tóxica, muy lejos de poder llamarse vacunas, sino una fórmula de «tratamiento» genético, que sirvió como fuente ilícita de enriquecimiento y son causantes de problemas inflamatorios, hematológicos, cardiovasculares, neurológicos, entre otros, así como la muerte de millones de estadounidenses.

Aseguran que existió y persiste un esquema de encubrimiento gubernamental dirigido, desde las más altas esferas para alterar data, crear desinformación en torno a que estas y otras vacunas son «eficaces y seguras», así como que «los beneficios superan los riesgos» y que «evitan hospitalización y muerte», algo que señalan como una propaganda de endoctrinamiento basado en la censura y obstaculización de la discusión científica abierta y corroborable que prueba todo lo contrario.

Más aún, señalan la creación de sistemas gubernamentales de persecución y marginación de profesionales médicos y científicos opuestos a estas políticas y mandatos, así como un amplio espectro de acciones y determinaciones al servicio de los intereses de las omnipresentes farmacéuticas.

El nombramiento de la última ficha:

En el caso de Bhattacharya, de 56 años, de descendencia india y profesor de medicina, economía e investigación de la Universidad de Stanford, quien despotricó en repetidas ocasiones en contra de los confinamientos pandémicos y mandatos de vacunación, estará a cargo de una agencia clave en la salud pública estadounidense y la entidad de investigación biomédica financiada por el gobierno más grande del mundo.

Bhattacharya fue coautor en octubre de 2020, de una carta abierta conocida como la Declaración de Great Barrington, en la cual se señalaba y exigía una alternativa a los confinamientos y se recomendaba que el enfoque se centrara en la protección de los grupos vulnerables, como las personas mayores.

Además ha sido una dura voz crítica en contra de cómo Anthony Fauci, exdirector del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de Estados Unidos, una división del NIH, manejó la pandemia.

En una declaración, Trump dijo que Bhattacharya trabajaría con Kennedy para «restaurar el NIH como un estándar de oro de la investigación médica mientras examinan las causas subyacentes y las soluciones a los mayores desafíos de salud de Estados Unidos, incluida nuestra crisis de enfermedades crónicas».

Por su parte, Bhattacharya publicó en X (anterior Twitter), que se sentía «honrado» por haber sido elegido. «¡Reformaremos las instituciones científicas estadounidenses para que vuelvan a ser dignas de confianza y utilizaremos los frutos de la ciencia excelente para hacer que Estados Unidos vuelva a ser saludable!», expresó el científico.

Así pues, lo que se ve no se pregunta: EE.UU. y su nueva administración va en ruta de no tan solo reformar el sistema de salud, tal como lo conocemos, sino con toda probabilidad a pasarle severas facturas a un amplio espectro de funcionarios que formaron parte de un controvertido discurso y política pública durante la pasada pandemia.

El autor es periodista acreditado por el Departamento de Estado de Puerto Rico    Miembro de la Asociación de Periodistas de Puerto Rico (ASPPRO)
Miembro de la Asociación Nacional de Periodistas Hispanos (NAHJ), Wa.DC

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