Mercados fuera de
EE.UU. mantienen
en «las papas» a China
Superávit comercial supera billón de dólares

Redacción Nueva Isla
Este salto se produce pese al desplome de los envíos a Estados Unidos, que cayeron en un 29% interanual en noviembre, ante los aranceles impuestos por la administración del presidente Donald Trump.
Según datos oficiales, las exportaciones totales crecieron un 5.9% interanual en noviembre, revirtiendo la contracción del 1.1% registrada en octubre y superando ampliamente las previsiones.
Las importaciones también avanzaron, aunque de manera más moderada, con un alza del 1.9%. Con ello, el superávit del mes de noviembre alcanzó los $111,680 millones de dólares, el mayor desde junio y por encima de las expectativas del mercado.
Economistas señalaron que los fabricantes chinos están redirigiendo sus productos hacia mercados alternativos para compensar el impacto de los aranceles estadounidenses, que promedian un 47.5%. Las ventas a la Unión Europea aumentaron un 14.8%, a Australia un 35.8% y al sudeste asiático un 8.2%.
Esta estrategia de diversificación se ha intensificado desde la victoria electoral de Trump en 2024, junto con una mayor expansión global de empresas chinas que buscan producir en destinos con menores cargas arancelarias.
En una nota de la agencia de noticias Reuters, el economista de Capital Economics especializado en China, Zichun Huang expresó: «Los recortes arancelarios acordados en el marco de la tregua comercial entre EE.UU. y China no contribuyeron a aumentar los envíos a EE.UU. el mes pasado, pero aun así, el crecimiento general de las exportaciones se recuperó. Prevemos que las exportaciones chinas se mantendrán resilientes, y que el país seguirá ganando cuota de mercado global el próximo año. El papel de la redirección comercial para compensar el lastre de los aranceles estadounidenses todavía parece estar aumentando», declaró Huang.
Especialistas destacaron que la maquinaria electrónica y los semiconductores lideran el repunte exportador, favorecidos por la escasez mundial de chips de gama baja y el alza de precios.
Al mismo tiempo, el yuan chino se fortaleció tras la publicación de los datos, mientras los mercados aguardan las señales de política económica que surgirán de las reuniones anuales del Politburó y de la Conferencia Central de Trabajo Económico.
Pese al buen desempeño externo, la economía china continúa enfrentando debilidades internas. El prolongado enfriamiento del sector inmobiliario ha ralentizado la demanda, reflejada en una caída de las importaciones de cobre y en la octava contracción consecutiva del índice oficial de actividad manufacturera.
En sectores específicos, las exportaciones de tierras raras repuntaron un 26.5% mensual tras el acuerdo entre Xi Jinping y Trump para acelerar su envío. Las importaciones de soja, por su parte, se encaminan a un récord anual, con China retomando compras a Estados Unidos además de proveedores latinoamericanos.
Cabe señalar, que aún con el crecimiento y expansión comercial hacia mercados alternos, analistas estiman que la reducción de acceso al mercado estadounidense ha restado cerca de dos puntos porcentuales al crecimiento de las exportaciones chinas este año, equivalente a un 0.3% del PIB.
Expertos economistas advierten que la transición hacia un modelo impulsado por la demanda interna en China, será gradual, pero crucial para el desarrollo económico del país.




