Científico boricua advierte

riesgos e ineficacia de

vacunas contra la influenza

Hace comparación con las de COVID

vacunas influenza
foto periodista JSG

lunes 12 de enero de 2026

Las vacunas ARNm continúan dando de qué hablar y así se perfila que continúe siendo, toda vez que se trata de una tecnología elevada a rango de panacea irrefutable, en una emergente industria farmacéutica que ya ha probado ser más lucrativa que efectiva o realmente segura.

Aunque aún se estima que el 72% las vacunas utilizan la tecnología tradicional basada en cultivo en huevos, otras tecnologías están en progreso, incluyendo la tecnología de ARNm, que se estima que pronto este año podrá estar disponible.

De otra parte, la ciudadanía continúa siendo blanco fácil de discursos y contenidos mediáticos de miedo, combinados con intensas campañas de vacunación, que omiten todo un universo de datos relativo a los beneficios reales, otras formas de protección, seguridad y riesgos detrás de las vacunas, incluyendo las vacunas contra la influenza.

Un reconocido científico puertorriqueño, en comunicación con este periodista, motivado precisamente por la falta de información en torno a estos discursos mediáticos, pone en relieve el serio problema que la omisión de información corroborable omitida recurrentemente ha creado y continúa creando, en lo que ya constituye un patrón y esquema de ofrecer información fragmentada y de protección incompleta, que sirve mejor a manufactureros y anunciantes con intereses comerciales que al pueblo. Un patrón y esquema donde el boricua está cautivo y tiene que recurrir a otras fuentes estereotipadas o realizar sus propias investigaciones, si quiere conocer datos más allá de la retórica y el mundo del mercantilismo médico. Es decir: los mercaderes de la salud utilizando medias verdades e inclusive falsedades, y ocultando toda verdad que pueda ralentizar su negocio.

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Este periodista y este medio NUEVA ISLA hemos sido, y continuaremos siendo, férreos defensores de que el pueblo de Puerto Rico pueda tener el acceso que se merece a información seria proveniente de todos los sectores científicos con la preparación y competencias profesionales para emitir opiniones, observaciones y conclusiones basadas en estudio, experiencia e investigación. Defendemos que la ciudadanía no continúe siendo víctima de la omisión de información ni de información sesgada e incompleta basada en intereses políticos y comerciales, de manera que puedan tomar la decisión que estimen pertinente con amplio conocimiento informado.

El Dr. Jorge Miranda Masari, investigador y catedrático del Recinto de Ciencias Médicas (RCM) de la Universidad de Puerto Rico, doctor en farmacia clínica, quien junto al fallecido Dr. Michael González posee sobre 15 publicaciones en el tema del SARS-Cov2, el sistema inmunológico y las vacunas ARNm, así como docenas de otros estudios científicos revisados por pares, nos expresa: “Durante la pandemia hice varios intentos de educar sobre los principios fundamentales para fortalecer el sistema inmunológico y bajar riesgos de morbilidad y mortalidad por COVID-19. Había mucho que aportar porque las recomendaciones del gobierno y grupos profesionales fueron muy incompletas… Puedo decirte que… hubo censura y presiones indebidas”, afirma el científico.

El experimentado catedrático señaló: “Las vacunas mRNA tienen problemas de efectividad y de toxicidad lo cual no se ha reflejado bien en la literatura médica por censura política y presiones editoriales inadecuadas. Lo puedo asegurar porque numerosos colegas, y yo también lo experimentamos. Hubo muchos engaños al pueblo manipulando las estadísticas tanto de la eficacia de la vacuna del COVID utilizando riesgo que se daban no eran confiables porque estaban sesgadas. Al usar riesgo relativo se magnifica el efecto. Eso da la impresión de una reducción grande de riesgo relativo, pero en términos absolutos el beneficio es muy pequeño”, afirmó Miranda Masari.

El doctor trae a colación un aspecto altamente preocupante, desconocido aún por un amplio sector de la población, debido precisamente a la omisión de información, censura y etiquetado como desinformantes o conspiranóicos a los pocos medios y periodistas que en efecto informan sobre estos hallazgos de un sector científico serio y competente con impecables currículos y hojas de servicio.

“En microbiología se conoce bien que los virus RNA tienen un alto nivel de mutación. Las vacunas RNA solamente promueven la formación de anticuerpos para una sola proteína. Por lo tanto, tan pronto ocurre una mutación se puede perder la efectividad. Por eso es que cada varios meses había que colocarse una nueva vacuna de refuerzo. Finalmente, como lo que se inyecta es una instrucción, no hay control de la cantidad de proteína que se produce, ni tampoco del tiempo en que se estará produciendo. Esta proteína a su vez es identificada por el sistema inmunológico como ajena y produce una respuesta que resulta en la creación de un anticuerpo. Como esta proteína es tóxica, en mucha gente ha causado problemas que van desde miocarditis, problemas autoinmunes, trombos, problemas mitocondriales como neuropatías y cáncer”, declaró Miranda Masari y agregó: “Este problema se ha reflejado también en las vacunas de influenza. Un estudio reciente de Cleveland Clinics reveló que las vacunas de influenza en lugar de proteger aumentaron el riesgo de la infección en más de 20%”.

¿Pero qué dice el estudio de Cleveland Clinic?

El revelador estudio que nos hizo llegar Miranda Masari, publicado en la plataforma médica Medrxiv en noviembre de 2025, realizado por investigadores de la Clínica Cleveland concluye que el equipo de investigadores “no pudo encontrar una efecto protector de la vacunación contra la influenza entre los adultos en edad laboral durante la temporada viral respiratoria 2024-2025 y encontró que la vacunación contra la influenza estaba asociada con un mayor riesgo de influenza cuando la actividad de la influenza era alta”, según reza el estudio.

Es decir, que algo similar a algunos estudios científicos realizados sobre vacunas contra el COVID estaba sucediendo: los vacunados eran más propensos a contraer la enfermedad que los no vacunados.

Los investigadores incluyeron en su análisis a los empleados de la propia Clínica Cleveland, comparando la incidencia acumulada de influenza entre los vacunados y no vacunados durante las 33 semanas siguientes.

“De 53,402 empleados, 43,920 (82,2%) estaban vacunados al final del estudio. 1,130 (2,12%) contrajeron gripe durante el estudio. La incidencia acumulada de gripe fue similar en los estados iniciales de vacunación y no vacunación, pero con el tiempo aumentó más rápidamente entre los vacunados que entre los no vacunados… el riesgo de influenza no fue significativamente diferente durante los períodos en que la actividad de influenza era baja, pero fue significativamente mayor para el estado vacunado que para el estado no vacunado cuando la actividad de influenza era alta”, reza el estudio.

Basado en estas afirmaciones científicas y tomando en cuenta declaraciones previas de otros médicos entrevistados por este medio, quienes no descartan ni exacerban ni mucho menos demonizan el mecanismo salubrista utilizado por el concepto vacuna para la creación artificial de memoria inmunológica – útil para prevenir ciertas enfermedades – haciendo la salvedad de lo que son modelos experimentales, efectividad real, toxicidad, riesgos y reacciones adversas de cada fármaco, así como el postulado científico de que la continua inoculación con vacunas, lejos de fortalecer el sistema inmunológico, lo erosionan y debilitan; hacemos un llamado a la ciudadanía a tomar consideración de estos datos a la hora de tomar decisiones, y a la prensa del país a informar abiertamente a sus audiencias sobre los mismos, mostrando las dos caras de la moneda, libre de prejuicios y estigmas perjudiciales.

Existen opciones para protegerse:

Más allá de los riesgos y defectos de las vacunas, su uso indiscriminado y la inoculación continua, existen opciones de protección para la ciudadanía; recomendaciones preventivas basadas en ciencia, seguras y dirigidas a fortalecer la salud y las defensas inmunológicas. Estas incluyen:
– Buena alimentación con suficiente proteína, vegetales, frutas, alimentos fermentados y baja en azucares y productos refinados o procesados.

– Suplementación con vitaminas C, D, omega-3 y magnesio.
– Higiene de manos y seguir las reglas de etiqueta respiratoria para prevenir la propagación de gérmenes y enfermedades .
– Antiséptico nasofaríngeo (gárgaras y rocío nasal, soluciones de yodo, peróxido y dióxido de cloro).
– Ejercicios de resistencia y aeróbico varias veces en semana.
– Descansar (dormir) respetando los ciclos de luz. Tomar sol.
– Mantener paz interior que implica balance en el tono nervioso autonómico, que a su vez protege el sistema inmunológico.

Antes de responder a campañas de miedo, responda al sentido común, considere sus opciones, evalúe los datos completos provenientes de fuentes serias con firmes fundamentos científicos, para una verdadera decisión informada sobre su salud y la de su familia.

El autor es periodista acreditado por el Departamento de Estado de Puerto Rico

Miembro de la Asociación de Periodistas de Puerto Rico (ASPPRO)

Miembro de la Asociación Nacional de Periodistas Hispanos (NAHJ), Wa.DC

 

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