COLUMNA DE OPINIÓN:

La verdad detrás de la crisis

de Salud en Puerto Rico

lunes 20 de mayo de 2024

El autor presenta no tan solo lo que nos llevó a este punto crítico, sino la solución al problema

La Reforma de Salud de Puerto Rico comenzó en septiembre de 1994 en la región de Fajardo.
Para el año 2000, ya el plan de salud del gobierno cubría toda la isla.

En el trayecto se vendieron todos los Centros de Salud de los pueblos, al igual que los hospitales de distrito y los regionales.

El gobierno se quitó como prestador de servicios médicos a la población médico-indigente y contrató esos servicios con compañías aseguradoras privadas, cuya aspiración principal es el lucro.

El nuevo sistema de salud ha confrontado serios problemas desde su incepción o inicio.
El costo de los servicios de salud y la aportación del gobierno federal ha continuado aumentando a través de los años.

Eventualmente, las compañías aseguradoras se han apoderado de la totalidad de los servicios médicos del país; han reducido sus redes de proveedores; exigen preautorización para laboratorios, pruebas radiológicas, admisiones y operaciones.
La opinión general es que el éxodo de médicos hacia Estados Unidos se debe a los atropellos que éstos sufren de parte de las compañías aseguradoras.

Ante esta situación, el gobierno está actuando con extrema debilidad y no toma acción alguna; y el que sufre las consecuencias es el paciente.

Muchos médicos añoran el sistema gubernamental que se desarticuló en la década de 1990.

¿Cómo podemos revertir la reforma de salud y regresar a un sistema de prestación de servicios de salud similar al anterior?

Retomar los CDT y los hospitales que fueron vendidos sería muy costoso y prácticamente imposible de realizar.

Para lograr un Plan de Cubierta Universal se requiere hacer lo siguiente:
Solicitar autorización a la agencia federal CMS (Centro de Medicare y Medicaid) para establecer el concepto de pagador único (Third Party Administrator, TPA en inglés). El pagador único será el gobierno de Puerto Rico y el administrador único sería un plan médico, preferiblemente una cooperativa.

A modo de ejemplo, este plan equivaldría a “Medicare”, para todos los indigentes del país.
Entiendo que CMS no tendría objeción, ya que es el mismo concepto de Medicare. Nadie podría acusarnos de socialistas o comunistas.
Socialista era el plan público anterior, que fue substituido por el plan de salud actual.

Se utilizarían los Centros 330, los cuales actualmente tratan al 63% de los pacientes del Plan Vital.
Se activaría la ley de Centros Médicos Académicos Universitarios.
Esos hospitales deben tener entre 15-20 camas para pacientes psiquiátricos.
De esta manera se integrarían la salud física y mental.

Se le asignaría a cada una de las cuatro escuelas del país tratar la población de una región del país.
Esas regiones ya están establecidas. Los pacientes serían referidos por los Centros 330 a los hospitales de esas escuelas de medicina y de allí al Centro Médico de Puerto Rico, de acuerdo a su condición médica.

Los servicios médicos prestados serían facturados al plan que actúe como pagador único. El Plan Vital desaparecería, igualmente los IPA’s, y los contratos con las aseguradoras no existirán.

Las escuelas de medicina serán las responsables de establecer nuevos programas de residencias médicas, comenzando con Medicina de Familia.

La facultad de los Centros Médicos Académicos está protegida, en cierta medida, por la responsabilidad médico-hospitalaria.

A los médicos graduados de nuestras escuelas de medicina se les exigiría que permanezcan en Puerto Rico, por lo menos tres años.

Hay que enmendar las leyes de responsabilidad médico hospitalarias para eliminar las demandas frívolas en contra de los médicos.

Debemos adoptar un plan similar a MICRA (Medical Injury Compenstion Reform Act), establecido en California en el 1975.

Luego se eliminaría la responsabilidad de brindar servicios médicos a la Corporación del Fondo de Seguro del Estado (CFSE) y de la Administración de Accidentes Automovilísticos (ACAA).

Su participación se limitaría a la otorgación de incapacidad y compensación a los accidentados en el trabajo o en accidentes automovilísticos. Los pacientes con traumas menores serían tratados en los hospitales de las cuatro escuelas de medicina.

Los accidentes mayores serían enviados al Hospital de Trauma del Centro Médico. Los ahorros en que incurran la CFSE y la ACAA serían asignados al Plan de Pagador Único.

El Hospital de Trauma se trasladaría al Hospital Industrial, que actualmente posee un por ciento de ocupación muy bajo, con cinco salas de operaciones, una unidad de intensivo y una unidad para quemados.

Actualmente en 68, del total de 78 municipios, hay Centros 330.
Esos centros son unidades sin fines de lucro, con una junta de gobierno del propio municipio, los cuales reciben ayuda federal para su funcionamiento.
Son centros de salud primaria que funcionan de 8:00 AM a 4:30PM.
Diez pueblos de la isla no disponen de Centros 330, pero 12 municipios tienen dos o más Centros 330, y 21 de los Centros tiene servicios de Sala de Emergencia. Algunos pueblos no tienen Centros 330, pero tienen CDT’s.

El Departamento de Salud debe cubrir los gastos para abrir el tercer turno de noche de esos centros. Ese dinero provendría de los ahorros que generaría el sistema de Pagador Único (TPA)

Los medicamentos constituyen el 11-14% del presupuesto de salud.
Actualmente, los planes médicos aumentan sus ganancias utilizando los PBM (Pharmacy Benefit Manager).

Los CDT y el Departamento de Salud deben comprar los medicamentos utilizando el Plan 340 B, como hacen los Centros 330. Pero hay que establecer un mecanismo para la adecuada distribución de los medicamentos a los CDT y hospitales de las escuelas de medicina. Los PBM se eliminarían.

Las compañías de manejo dirigido fueron creadas en el 1973, lo cual podría considerarse una traición del Congreso a los ciudadanos americanos.

La penetración de esos planes es mayor del 85% en Puerto Rico, mientras que en Estados Unidos es menos del 15%.

Esas compañías controlan el sistema de salud de Puerto Rico y atropellan a los pacientes y a los proveedores de salud en el país, obteniendo una ganancia excesiva y racionando los servicios de salud.
Esas compañías son las responsables del éxodo de nuestros médicos para Estados Unidos. Es decir: ¡La colonia proveyéndole médicos al colonizador! 

Bajo este Plan de Cubierta Universal, todos los puertorriqueños tendrían una cubierta médica y una facilidad médica cerca de su residencia.

La población de adultos mayores continuará con el Medicare tradicional y un plan de coaseguro. Las personas pudientes comprarán el plan privado de su preferencia, y los pacientes pobres, más vulnerables, utilizarían el Plan de Pagador Único, los hospitales de las escuelas de medicina, y al final, de ser necesario, el Centro Médico de Puerto Rico. Todos los puertorriqueños tendrían un plan médico.

Próximamente habrá que legislar para convertir el Centro Médico de Puerto Rico en el Centro Médico del Recinto de Ciencias Médicas.

De esta forma las deficiencias que confrontan los programas de residencias quirúrgicas serían corregidas por los académicos y no serían responsabilidad de la administración del Centro Médico.

La legislación debe incluir una cláusula que disponga que ante una emergencia nacional el secretario de Salud tomaría el control del Centro Médico para tratar a la población afectada.

Según establece nuestra Constitución, el secretario de salud es el responsable de la salud de todo el pueblo de Puerto Rico.

La salud del pueblo no debe estar sometida a los designios de un sistema capitalista, cuyo interés principal no es el paciente, sino el lucro para sus accionistas.

Los ciudadanos, los profesionales de la salud y los académicos deben exigirle a los políticos la implantación de este plan.

 

El autor es médico cirujano, exsecretario del Departamento de Salud de Puerto Rico, expresidente del Colegio de Médicos Cirujanos, exdirector del Departamento de Cirugía            de la Escuela de Medicina de la Universidad de Puerto Rico y un estudioso a motu proprio  del derecho.