COLUMNA DE OPINIÓN
¿Aires de Cambio?
Seremos los Jueces


jueves 3 de octubre de 2024
De camino a las elecciones 2024, mucha gente indecisa me expresan que su candidato es Javier Jiménez.
¡Claro que me sorprende ese pensamiento boricua!
Es que hay mucha gente comprometida con su partido (PNP), un partido que tras el poder para dar trabajos y contratos, son celosos con sus votantes, y algunos de esos votantes por dentro, tienen conversaciones sobre el futuro del país.
Vamos a la realidad: El PNP hoy gana las elecciones con el 30% de los votantes. Eso hace mucho que el equipo azul lo sabe. Por eso no quieren cambios electorales substanciales, que cambien los números de electores votantes.
Entonces ¿es Javier Jiménez una alternativa para ese grupo de votantes disidentes del PNP?
La respuesta es que nada tengo que abonar sobre su capacidad administrativa. Javier es CPA, alcalde con un record positivo. Padre, esposo y mejor ser humano.
Y quiero que estén claros, porque conozco a ese jíbaro, desde mis días como Presidente de la Cámara de Comercio del Oeste de Puerto Rico.
Pero aún cuando tengo la experiencia y convicción de que es un hombre noble, de palabra y de un récord intachable, debo separarme de cualquier pretensión a su favor.
Así las cosas, a cada rato y en cada esquina, la gente me habla de lo que van a votar, pero calladitos.
Claro que tienen sus trabajos, sus contratos y el miedo a que existan represalias en su contra. Pero lo cortés, no quita lo valiente.
Acá en el Oeste, todo el mundo conoce a Javier. Por acá, estoy seguro que recoge votos con las dos manos. La Pepino Power, sus posturas contra las vacunas, su record de alcalde y aún más importante, su Don de Pueblo, para este profesional que cambió una práctica económica lucrativa, para dirigir un pueblo en decadencia, le merecen el voto de estos electores.
Siguiendo en ese camino y sacando los prejuicios que puedo tener por alguien a quien respeto, la gente habla de Javier y muy bien.
Es una pena que ese conocimiento, no acabe de explotar a nivel isla. Porque si eso trasciende a la isla, aquí habrá diarreas en los partidos rojos y azules.
Lo cierto es, que Javier sigue siendo un jíbaro del Pepino. Ahora, ¿cuál de los candidatos tiene alguna experiencia administrativa? ¿Jenniffer González? ¿Juan Dalmau de la alianza de Izquierda? ¿El popular cuyo partido lleva ocho años en el sueño de los justos?
Pues la matemática es fácil. Si el mensaje de Javier llega, puede ser que la balanza política cambie.
Si queremos algo nuevo, o lo tiene la Alianza de izquierda, con Juan Dalmau, o Javier que es de derecha y puede que recoja esos votos.
Javier es de derecha, conservador, y tiene un historial de servicio y de administración que no tiene JGo ni mucho menos los demás en la papeleta.
Escuchó y escuchó a muchos calladitos, con un pensamiento de cambio. ¿Podemos provocar un cambio radical? ¿Podemos pensar en una sana administración? ¿Puede un hombre cambiar nuestro camino? Esas son las preguntas que tenemos que contestar.
Es obvio que en este país pisamos y no arrancamos. Estamos en un punto histórico que no ven ni los ciegos ni los fanáticos. Usted concluya como quiera, pero solo hay una realidad. ¿Será que hay aires de cambio? Seremos los jueces.
El autor es abogado litigante por más de 25 años, analista y conferenciante.


