Continúa lluvia evidencia

de censura en redes

vinculada al Gobierno

Redacción Nueva Isla

Durante el pasado fin de semana continuaron saliendo a relucir datos sobre la censura a la llamada “desinformación” en las redes sociales. Una caja de pandora provocada por el virulento escrutinio político republicano, la demanda federal contra este tipo de acción por parte de los estados de Louisiana y Missouri, así como el destape de olla que trajo consigo la adquisición de la multinacional Twitter a manos del magnate Elon Musk.
Entre lo más reciente se encuentra la aparición de un portal secreto de Twitter que alegadamente la Casa Blanca de Biden utilizaba para censurar publicaciones en las redes sociales sobre Covid-19.
Según ha trascendido, la empresa Mafindo, con sede en indonesia, mantenía estrecha colaboración, bajo acuerdo con el gobierno federal y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), para censurar palabras claves en las redes.
De hecho, esta empresa está asociada con Facebook, subvencionada por Google y le brindaba servicio para la censura a Twitter.
Una filtración de correos electrónicos que datan de marzo de 2021, presentan el esquema de censura, con directrices específicas y un amplio espectro de términos para censurar en las redes, a fin de bloquear la información, mucha de ella de corte científico, en contra de las vacunas y sus efectos nocivos.
Por otro lado, John Mills, exdirector de ciberseguridad del Departamento de Defensa de EE.UU, divulgó a la prensa que alegadamente el FBI proveía listados de ciudadanos estadounidenses a Twitter para ser censurados, teniendo bajo su conocimiento que agentes de inteligencia chinos estaban empleados por la empresa con pleno acceso a la base de datos.
La revelación de Mills se da a pocos días de que Elon Musk publicara los “Archivos de Twitter” y diera a conocer las llamadas “listas negras” que ya se presentan como un escándalo de carpeteo gubernamental de descomunales proporciones.
De otra parte, los grandes medios de EE.UU., que han sido portavoces fieles de las políticas de vacunación del gobierno federal, cuestionan las políticas de apertura anticensura de Musk, después de que a su reportera Taylor Lorenz, quien trabajaba en una historia que involucraba al nuevo CEO y se le suspendiera su cuenta el pasado sábado sin explicaciones.