Continúa vigente la

amenaza del virus de las

vacas a la salud humana

Según Institutos Nacionales de Salud

martes 9 de julio de 2024

Un comunicado emitido por los Institutos Nacionales de Salud (NIH) relacionado a un estudio de investigación publicado el 8 de julio en la revista Nature, advierte sobre “un mayor riesgo a la salud pública” tras un experimento al alimentar a ratones y hurones con leche de una vaca infectada con el virus bovino HPAI H5N1, estrechamente relacionado con el virus H5N1 de gripe aviar, según detalla el informe postestudio del NIH. Esto después de que alegadamente resultaran infectados 86 rebaños en 12 estados, con el virus de gripe aviar.

Al parecer se trata de una mutación con peligro de transmisión a otros mamíferos, incluyendo el ser humano.

Nueva capacidad de transmisión:

El aspecto más alarmante de este asunto que recoge la publicación dn Nature es que tradicionalmente el virus aviar H5N1 es de transmisión respiratoria, pero al parecer el HPAI H5N1 del ganado puede ser transmitido con eficiencia por vía oral y menos por vía respiratoria, lo cual pudiera representar un grave riesgo de transmisión a humanos, consumidores de leche y derivados.

No se ha determinado aún el potencial de transmisión por consumo de carne ni cómo los procesos de elaboración de productos lácteos pudieran afectar su patogenicidad.

Después de alimentar los hurones con leche de una vaca infectada, estos experimentaron síntomas de la enfermedad inmediatamente el día después de ser infectados. El virus se propagó rápidamente a órganos respiratorios y al cuarto día invadió órganos no respiratorios.

Todos los ratones y hurones infectados con dosis altas de leche contaminada, murieron.
“En conjunto, nuestros estudios de patogenicidad en ratones y hurones revelaron que el virus HPAI H5N1 derivado del ganado lechero en lactancia puede inducir una enfermedad grave después de la ingestión oral o una infección respiratoria, y la infección por vía oral o respiratoria puede conducir a la propagación sistémica del virus a tejidos no respiratorios, incluidos el ojo, la glándula mamaria, el pezón y/o el músculo… En conjunto, nuestro estudio demuestra que los virus bovinos H5N1 pueden diferir de los virus HPAI H5N1 que circulaban anteriormente al poseer una especificidad de unión al receptor de tipo humano/aviar dual con transmisión limitada por gotitas respiratorias en hurones”, reza el estudio.

¿Otra ganancia de función y escape?:

A estas alturas y tras los hallazgos obtenidos por el subcomité congresional que investiga el origen del COVID-19, donde ha quedado claro y probado la ganancia de función en viruses, creada e inducida por científicos en laboratorios, con fines cuestionables, no se descarta que se trate de otro escape accidental o premeditado de otro virus reforzado artificialmente, y no zoonosis por selección o evolución natural.

De hecho, legisladores republicanos buscan prohibir las investigaciones de ganancia de función que pudieran tener “potencial pandémico”.

El término “ganancia de función” o modificación genética, se refiere a la introducción de una mutación que otorga a un gen, una proteína o al ARN una nueva habilidad o ‘función’, algo que bien puede suceder de forma natural o producida artificialmente en laboratorio.

Esta práctica no es nueva, se lleva a cabo con relativa frecuencia en laboratorios alrededor del mundo, generalmente con el propósito de crear mecanismos biológicos de resistencia a diversas condiciones o enfermedades, tanto a nivel vegetal como animal. Esto sin mencionar la creación premeditada de armas biológicas.

Sin embargo, mentes más suspicaces cuestionan la posibilidad de mano criminal en la creación de estos patógenos, con el propósito de impulsar a su vez la creación y lanzamiento de nuevos fármacos, en la industria más rentable del mundo.

Sea cual sea el origen de estos nuevos viruses zoonóticos, la alerta y banderas rojas están levantadas sobre la mesa, ante su potencial pandémico, más aún cuando la controvertida Organización Mundial de la Salud (OMS) ha advertido o vaticinado el surgimiento en ciernes de una nueva pandemia.

El autor es periodista acreditado por el Departamento de Estado de Puerto Rico                                Miembro de la Asociación de Periodistas de Puerto Rico (ASPPRO)
Miembro de la Asociación Nacional de Periodistas Hispanos (NAHJ), Wa.DC