Contra la pared China
se encamina a reforzar
la investigación y
producción tecnológica
Aunque necesita aumentar su consumo interno

Redacción Nueva Isla
Según la óptica de muchos expertos, China se encuentra en una encrucijada clave con dos caminos a seguir en términos de modelo económico: uno apunta a una mayor manufactura basada en productos de alta tecnología, que lo lleven a mantenerse en la cúspide de la exportación y demanda mundial, sin permitirle a Estados Unidos ocupar por la fuerza ese crucial nicho; y el otro, concentrarse en fomentar una iniciativa de impulso al consumo interno, lo cual requiere de una megainversión en una megasociedad.
Esta última implica que las grandes partidas de inversión se redirijan a los hogares, dejando menos para las empresas y programas de inversión gubernamental. Y aunque el balance entre ambas es lo ideal, ambos modelos son disímiles.
Esta encrucijada será punto focal en la próxima sesión plenaria del Partido Comunista de China a celebrarse del 20 al 23 de octubre en Beijing, donde se establecerá el plan estratégico económico para los próximos cinco años.
En entrevista para Reuters, el investigador principal del Instituto de Asia Oriental de la Universidad Nacional de Singapur, Chen Bo lo resume de la siguiente manera: «Definitivamente enfatizará y volverá a enfatizar el apoyo a la investigación de alta tecnología y al desarrollo industrial. En términos del poder duro de un país, la manufactura sigue siendo una prioridad absoluta. Cuando surge un conflicto, lo que importa en última instancia es la manufactura, no los servicios», expresó el experto.
Por su parte, Guo Tianyong, profesor de la Universidad Central de Finanzas y Economía de Beijing se ahiere a esa misma línea indicando: «Si no desarrollamos industrias de alta gama, en el futuro estaremos sujetos a otros», señaló Tianyong en lo que parece ser el lado hacia donde se inclina la balanza, aunque también dejó claro que China necesita establecer un mejor equilibrio entre ambas políticas.
Sea cual sea el resultado de la plenaria, hablamos de una apuesta que traerá mucho de qué hablar en occidente y de la que nadie se atrevería a descartar que pueda emerger un nuevo modelo innovador y revolucionario. Al final del día, la crisis y la necesidad son la madre de la inventiva, y China, en materia de comercio y resiliencia, tiene una exitosa historia.




