Corea del Norte refuerza
fuerzas rusas con
envío soldados a Ucrania
EE.UU. comienza a dejar solo a Zelensky

Redacción Nueva Isla
Después de que el gobierno de Donald Trump anunciara, el martes 1 de julio la suspensión del envío a Ucrania de misiles de defensa aérea Patriot, municiones de artillería de precisión y otros sistemas de misiles avanzados y defensa antiaérea, una decisión celebrada por Rusia y calificada de “extraño” e “inhumano” por el gobierno ucraniano, salió a relucir la noticia de que Corea del Norte se dispone a enviar entre 25,000 y 30,000 soldados adicionales a los 11,000 enviados en noviembre para ayudar a Moscú en el frente ucraniano.
Los más suspicaces se preguntan si se trata de una maniobra concertada entre Trump, Putin y Kim Jong-un, que marca el principio del fin de Ucrania y su líder Volodimir Zelensky.
La cooperación del dictador norcoreano con Moscú se ha intensificado, no empece a que se han reportado cerca de 4,000 soldados norcoreanos muertos o heridos en el conflicto.
El líder máximo norcoreano, Kim Jong-un ha expresado su total compromiso con su aliado Rusia y lo está demostrando.
Fuentes indican que generales rusos han estado en Corea del Norte entrenando tropas y no se descarta un ataque masivo y decisivo próximamente sobre el terreno ucraniano.
Según informó en días recientes el jefe militar de Ucrania, Oleksandr Syrskyi, Rusia está reuniendo 110,000 tropas cerca de la ciudad de Pokrovsk, al este de Ucrania, en preparación para una posible ofensiva masiva y estratégica.
La decisión del inquilino de Casa Blanca de suspender el envió de armas y sistemas antiaéreos se produjo en un momento crítico para Ucrania, después de haber sufrido su mayor ataque aéreo desde el inicio de la invasión rusa, con sobre 500 drones y misiles balísticos y de crucero.
Se atribuyó la decisión del mandatario estadounidense a una reducción sustancial de ese tipo de armamento, aunque la portavoz de Casa Blanca, Anna Kelly, indicó que se trató de una movida «para priorizar los intereses de Estados Unidos» sobre el «apoyo y la asistencia militar estadounidense a otros países». Sin embargo, fuentes aseguran que se trata de otra maniobra para forzar una negociación y alcanzar unas metas que satisfagan los intereses de EE.UU. y su presidente.



