Crisis de vivienda no es
solo en PR economistas
advierten a EE.UU.

Redacción Nueva Isla
lunes 10 de noviembre de 2025
Hablamos de una situación que mantiene a millones de estadounidenses de las generaciones millennial y Z suspirando con frustración en medio de una severa crisis de asequibilidad en vivienda, más aún cuando de igual manera el precio del alquiler se ha disparado en un 28.9% en el mismo período de tiempo.
Uno de los problemas que observa esta crisis es que los ingresos por concepto de salarios y pagos de servicios por hora, no han aumentado en una proporción ni cercana a lo razonable. Según la FRED, los salarios han aumentado aproximadamente tan solo un 2.5% a nivel nacional en el mismo período de tiempo.
Según los expertos, se trata de un problema de oferta y demanda, por lo que instan al gobierno a construir millones de unidades de vivienda si no quiere enfrentar un efecto dominó aún mayor, con una clase trabajadora con bolsillos drenados incapaz de aportar al movimiento horizontal de la economía.
El el Grupo Zillow había estimado a mediados de año que Estados Unidos necesitaba alrededor de 4.7 millones de viviendas, para que el nivel de oferta volviera a estar a la par con la demanda nacional.
De no producirse una nueva política de vivienda que ponga manos a la obra en la construcción de viviendas, la clase social de ingreso medio asalariada y la economía individual de las familias serán pasto de las llamas de esta crisis e inclusive aumentará la baja natalidad, la dependencia de ayudas sociales y el éxodo de ciudadanos americanos de la «primera economía del mundo».
En una entrevista para el medio The Epoch Times, el economista y director de Associated Builders and Contractors, Anirban Basu, expresó: “Si se analizan los factores que influyen en el costo de la vivienda, entonces, en todo caso, la asequibilidad disminuirá aún más en los próximos años”, expresó el experto.
La inmensa dependencia de financiamiento por parte de consumidores y constructores, y la complejidad en los procesos para obtenerlo, agravan aún más el panorama.
Así las cosas, el sueño americano y la expectativa de seguridad, progreso y abundancia, de estadounidenses e inmigrantes, incluyendo a la diáspora boricua en busca de un mejor porvenir, se está viendo empañado por la crítica asequibilidad a vivienda, la inflación y el endeudamiento.




