De pecho Salud

se lanza a promover la

vacuna del dengue en niños

Aquí datos fuera de las cámaras

martes 26 de marzo de 2024

Tras declarar el lunes 25 de marzo de 2024, una epidemia de dengue en Puerto Rico y firmar una declaración de estado de emergencia de salud pública, el Departamento de Salud (DS) y su secretario Carlos Mellado, con el aval del gobernador Pedro Pierluisi, se han dado a la tarea de lanzar una campaña de vacunación contra este virus, enmarcada nuevamente en un discurso de terror y muerte, muy parecida a la del COVID-19.

El estado de emergencia, tal y como informó el secretario, le permite al gobierno acceder a “más fondos para fortalecer todos los sistemas de vigilancia de dengue”, incluyendo la vacunación.
Según informó en rueda de prensa la Principal Oficial Médico del DS, Iris Cardona, la vacuna está disponible en centros de vacunación alrededor de la Isla y hasta el momento en que realizamos esta nota, se habían vacunado 127 niños con una dosis, 58 con dos dosis y 17 con tres dosis.
Y es que esta vacuna, Dengvaxia, desarrollada finalmente en 2015 por la farmacéutica Sanofi Pasteur y aprobada por la Administración de Fármacos y Alimentos (FDA) tan reciente como en mayo de 2019, requiere de tres dosis en un año y solo puede ser aplicada en niños y adolescentes entre las edades de 9 a 16 años que hayan sido previamente infectados con el dengue, transmitido por el mosquito Aedes aegypti.
No está aprobada para niños menores de 9 años ni personas mayores de 16 años.

Según ha trascendido unos 300,000 niños puertorriqueños son elegibles para ser inoculados con esta vacuna.
Esta vacuna fue probada experimentalmente en 2014 en miles de niños boricuas.

Riesgos de esta vacuna:

Como es uso y costumbre, los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) recomiendan estas vacunas, con excepción de niños que estén inmunosuprimidos o no hayan sido previamente infectados con dengue: “Una nueva vacuna contra el dengue le brinda a su hijo protección segura, eficaz y duradera contra la enfermedad por dengue, la hospitalización y la enfermedad severa”, indica la agencia en su página web.

Sin embargo, como dato importante, esta vacuna de virus vivo atenuado, según el Comité Asesor Sobre Prácticas de Inmunización de EE.UU., puede producir como efecto adverso una infección grave de dengue, sincope, anafilaxia y muerte.

Todo esto, sin mencionar predisposición genética, erosión inmunitaria por la sobreexposición a múltiples dosis, así como polimorfismos existentes en la población.

Datos interesantes y suspicaces:

La FDA basa su requisito de administración de esta vacuna en que los niños y adolescentes elegibles hayan tenido al menos uno de los tres serotipos del virus, toda vez que las segundas infecciones de dengue alegadamente son más agresivas que la primera, inclusive con riesgo de muerte.
“Como la segunda infección con dengue suele ser mucho más grave que la primera, la aprobación de esta vacuna por parte de la FDA ayudará a proteger a las personas previamente infectadas con el virus contra el desarrollo posterior de la enfermedad del dengue”, expresó el Dr. Peter Marks, M.D., director del Centro de Evaluación e Investigación Biológica de la FDA.

Sin embargo, la mortalidad del dengue es baja, ubicándose según los CDC en un 2.5%.
Lo más interesante de este asunto es que en el informe del Comité Asesor Sobre Prácticas de Inmunización de EE.UU. se establece que: “Durante el período 2010-2020, aproximadamente el 95 % de los casos de dengue adquirido localmente en los Estados Unidos (31,289) ocurrieron en Puerto Rico (29,779). Durante el mismo período, el mayor número de casos y hospitalizaciones en Puerto Rico ocurrió entre personas de 10 a 19 años, con aproximadamente 11,000 casos reportados y 4,000 hospitalizaciones. Las tasas de incidencia también son más altas entre este grupo de edad, oscilando entre 1 y 7 por cada 1000 personas… Por el contrario, durante 2010-2020, la mayoría de las muertes por dengue en Puerto Rico (88%; 61 de 69) ocurrieron entre personas de 20 a 89 años”, reza el documento.
Es decir, que de 29,779 casos de dengue reportados en una década en Puerto Rico, solo fallecieron 69 para un 0.3% (por debajo del promedio de los CDC).
El informe indica que 61 de los 69 fallecidos (88%) pertenecían a la población de 20 a 89 años y no detalla si entre los restante ocho fallecidos había algún niño de entre 9 y 16 años.
¿Entonces, por qué vacunar con esta sustancia de tres dosis a una población pediátrica con poca o ninguna mortalidad?

Así las cosas, los padres deben tener mucha precaución y discreción en inocular a sus hijos con esta y otras sustancias, en este frenesí de vacunación que se ha volcado precisamente contra poblaciones sin poder decisional, dependientes de que sus padres no sean víctimas de los discursos de terror e intereses económicos subyacentes.

 

El autor es periodista acreditado por el Departamento de Estado de Puerto Rico                                Miembro de la Asociación de Periodistas de Puerto Rico (ASPPRO)
Miembro de la Asociación Nacional de Periodistas Hispanos (NAHJ), Wa.DC