Desechos electrónicos

inundan el planeta con

millones toneladas de basura

Redacción Nueva Isla

jueves 21 de marzo de 2024

Carcazas de celulares, paneles de control, empaques de programas, hardware, restos de computadoras, cables, accesorios y piezas inservibles, son clasificados como “desechos electrónicos” según la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y están inundando el planeta con basura por millones de toneladas.
El mayor problema que presenta esta inundación global de desechos electrónicos es la desproporción entre la producción de este tipo de basura y el reciclaje de la misma.

Según un informe del Instituto de Adiestramiento e Investigación de las Naciones Unidas (UNITAR), solamente en 2022 se produjeron 68 millones de toneladas de desechos electrónicos en todo el mundo y solo se reciclaron alrededor de 15.4 millones de toneladas.

¿Dónde van a parar estos desechos? La respuesta es bastante sencilla: Aquellos desechos electrónicos que no terminan en un vertedero, terminan como contaminantes en terrenos y cuerpos de agua.
De hecho, se plantea que el reciclaje de los metales existentes en los desechos electrónicos podría ayudar a reducir el equivalente a 52,000 millones de kilogramos de emisiones de CO2 provenientes de la excavación de minerales.

Los avances tecnológicos, el mayor consumo de dispositivos electrónicos, las opciones limitadas de reparación, los ciclos de vida más cortos de estos productos, sumado a defectos de diseño y la infraestructura inadecuada de gestión de residuos electrónicos, han disparado el problema y se espera que continúe en aumento, a no ser que se tomen acciones multifaséticas y agresivas.

A este problema de desechos electrónicos se le suma el aumento en crecimiento de los desechos de la industria de la energía renovable. Pero esto es otro tema, otros $20, como decimos en Puerto Rico.

Lo más interesante de todo esto, es que por falta de información y promoción mediática, los individuos y la industria del reciclaje desconoce que estos desechos electrónicos son altamente lucrativos, toda vez que están fabricados, en su mayoría, no tan solo con metales comunes y valiosos, como el hierro, cobre y aluminio, sino que integran componentes aún más costosos, como son los metales preciosos (oro, cobalto, litio y neodimio).
El mismo informe presenta que si se hubieran reciclado los metales preciosos que se encontraban en esos 68 millones de toneladas de desechos electrónicos, se hubieran extraído 34 millones de toneladas de estos metales, cuyo valor ronda los $91,000 millones de dólares.