A toda marcha
desmantelamiento proyectos
energía renovable en EE.UU.


Los avances en materia de energía renovable y el sueño de alcanzar un futuro de alta eficiencia energética libre de combustibles fósiles, han dado al traste ante la política pública energética de la administración Trump.
En otro ejemplo más del reversazo que experimenta esta industria, surge el anuncio de la poderosa empresa francesa- americana, líder en el campo energético, TotalEnergies, en torno a que redirigirán cerca de mil millones de dólares, procedentes de concesiones para parques eólicos marinos, a la producción de petróleo y gas natural en
Estados Unidos.
La reacción de la administración no se hizo esperar y fue catalogada como un «nuevo triunfo» por el secretario del Interior, Doug Burgum: «Este acuerdo representa un nuevo triunfo para el compromiso del presidente Trump con la energía asequible y confiable para todos los estadounidenses. La energía eólica marina es uno de los sistemas más costosos, poco confiables, perjudiciales para el medio ambiente y dependientes de subsidios que se hayan impuesto a los consumidores y contribuyentes estadounidenses», expresó Burgum en un comunicado.

En octubre de 2025, la administración Trump canceló $7,600 millones en subvenciones que apoyaban cientos de proyectos de energía limpia en 16 estados.
En diciembre, suspendió el arrendamiento de zonas marinas a cinco grandes proyectos de energía eólica en la costa este del país, incluido el que encabezaba la empresa española Iberdrola en Massachusetts, que contaba con cerca de $3,500 millones de dólares en financiación comprometida y capital recaudado.
En febrero de este año trascendió en un artículo publicado en The New York Times que las agencias federales están retrasando las aprobaciones de proyectos de energía renovable, tanto eólicas como solares, en terrenos federales, así como en propiedades privadas que requieren permisos federales, al punto que se han paralizado cientos de proyectos, entre ellos al menos 60 grandes parques eólicos y solares con inversiones de decenas de miles de millones. Las grandes empresas de energía renovable se están viendo forzadas a reinventarse y unirse de alguna manera a la «fiebre» de la industria de combustibles fósiles y la perforación.
Tras el anuncio de esta semana de TotalEnergies, el vicepresidente sénior de política y asuntos de mercado de la asociación comercial de energía eólica marina, Oceantic Network, Sam Salustro expresó a la agencia de noticias Reuters: «Esto es teatro político destinado a ocultar el hecho de que la capacidad de energía eólica marina se está retirando de los planes, justo cuando los precios de la energía se disparan, incluso mientras otros proyectos de energía eólica marina continúan suministrando energía confiable y asequible a la red», expresó Salustro.
Detrás de las críticas a la Casa Blanca por su política energética y medioambiental, existen sectores de la oposición y teóricos que apuntan a un alegado esquema dirigido a favorecer a donantes políticos allegados a las industrias del petróleo y los combustibles fósiles, así como alegados negocios vinculados al presidente, su familia, amigos y socios.
Así las cosas, las industrias y proyectos de energía renovable, tienen una escarpada pendiente que salvar, y en el mejor de los casos, parece que tendrán que esperar a un cambio de administración en 2029 para retomar o reiniciar la ruta energética a un EE.UU. plenamente desarrollado con energía renovable eficiente y asequible.
El autor es periodista acreditado por el Departamento de Estado de Puerto Rico
Miembro de la Asociación de Periodistas de Puerto Rico (ASPPRO)
Miembro de la Asociación Nacional de Periodistas Hispanos (NAHJ), Wa.DC




