NOTA EDITORIAL
Diferencia abismal entre
los nombramientos
de Domenech y Burgos

Redacción Nueva Isla
En días recientes tomó relevancia en la palestra pública, el nombramiento de la veterana política Norma Burgos como secretaria de la Gobernación, en sustitución de Francisco Domenech.
Hablamos de una diferencia abismal entre ambos funcionarios, la cual comienza con la experiencia en materia de gobierno y gobernanza, independientemente de nuestras opiniones sobre pasados desempeños de Burgos en las diversas posiciones que ha ocupado a lo largo de su carrera.
La secretaría de la Gobernación es el equivalente al denominado «Chief of Staff» o jefe de gabinete en el gobierno federal y muchos gobiernos estatales en Estados Unidos. Una posición clave que comenzó en Puerto Rico con el nombre de «Coordinador Interagencial» y evolucionó hasta su actual nomenclatura.
Se trata de una pieza clave de enlace entre el primer ejecutivo y las agencias de gobierno, y es vital en el proceso de síntesis de información para tomas decisionales y la puesta en vigor de la política pública del mandatario, en este caso, la gobernadora Jenniffer González Colón.
El secretario o secretaria de la gobernación, es la primera fuente de información para un ejecutivo, actúa en la solución de problemas e inclusive de conflictos inherentes de este complejo campo laboral. Su intervención efectiva o inefectiva en los asuntos interagenciales puede transformar el gobierno para bien o para mal.
En ese sentido, el nombramiento de un funcionario con vasta experiencia en el gobierno y sus agencias, es trascendental para sus posibilidades de éxito. Norma Burgos, a diferencia de Domenech, cumple con esas cualidades. Burgos no viene a aprender, sino a ejecutar lo que sabe, en un momento crítico, no tan solo para la gobernadora, sino para el pueblo de Puerto Rico, embarcado desde noviembre de 2024 en este viaje.
Domenech llegó a la secretaría de la Gobernación como parte de un botín político, en un combo agrandado que incluyó a su esposa Verónica Ferraiuoli y a Víctor Ramos, todos «uña y carne» de la gobernadora.
Y nadie peque de ignorante: Domenech continúa siendo una figura muy influyente en el gobierno de Jenniffer González.
El nombramiento de Burgos, aunque sorpresivo y poco atractivo para un amplio sector, que lo cuestiona y critica, puede terminar siendo un activo útil para el pueblo de Puerto Rico, en la medida en que esta pueda poner en práctica su conocimiento al servicio del pueblo y aceitar una maquinaria gubernamental que pisa y no arranca a dos años de las elecciones.


