EE.UU. intensifica iniciativa

para controlar la

inteligencia artificial

martes 28 de noviembre de 2023

Puede llegar el momento en que usted escuche y vea a figuras importantes como presidentes, gobernadores, profesionales y peritos de alto perfil, y figuras mediáticas de todo tipo, emitiendo mensajes, opiniones, recomendaciones o apoyando causas que son falsas y creadas por individuos, criminales o terroristas, utilizando Inteligencia Artificial (IA).
De hecho, ya en 2022 circuló un video falso del presidente ucraniano Volodymyr Zelensky solicitándole al pueblo ucraniano rendir sus armas a las milicias rusas.
Puede que estemos en el umbral de una histórica etapa, donde se mezcle un disparo en el avance y la decadencia tecnológica, mediática y profesional, con una falta de credibilidad y duda generalizada en toda la información y en todos los emisores, debido al mal uso de la IA.
Ataques militares súbitos y respuestas a ataques; robo de datos armamentistas; una lucha insana por la protección de la integridad del ser humano, donde los sistemas creados para nuestro comfort y conveniencia, como: correos electrónicos, redes sociales, pago a distancia, transferencia de fondos y firma digital, entre otros, enfrenten una seria e incorregible amenaza e inclusive caigan en desuso temporal o permanente, producto del lado oscuro de la inteligencia artificial.
Debemos comprender que la IA no se trata de programación o algoritmos como usted conoce.
Es la utilización de todo eso, por una red neuronal artificial, que simula el funcionamiento neuronal biológico y no está diseñado o programado para una aplicación específica, sino que se encuentra dando los primeros pasos neonatales para literalmente pensar de manera crítica.
Una IA que va en ruta acelerada de pensar con mayor rapidez, alcance y eficiencia que sus creadores.
Hablamos del umbral de mentes artificiales con más capacidad que las de cualquier experto o asesor en cualquier rama profesional.
Algo que todavía hay gente que no entiende, visualizando la IA como una máquina limitada a su programación; dependiente y absolutamente controlada por sus creadores.
Claro que la IA es y será utilizada por seres humanos para sus propósitos, muchos de ellos con fines altruistas y bien intensionados, otros sin escrúpulos, para el crimen y la maldad.
Sin embargo, expertos en el tema también han advertido no la posibilidad, sino la inminencia de que sistemas de inteligencia artificial se autoreconozcan y escapen al control de sus creadores o intenten hacerlo. Algo que suena a ciencia ficción, si no fuera por la credibilidad de las fuentes, como Geoffrey Hinton, uno de los padres creadores de la IA, quien dijo: “Si hay alguna forma de controlar la inteligencia artificial debemos encontrarla antes de que sea demasiado tarde”.

Congreso EE.UU. busca tomar el toro por los cuernos:
Sea cual sea el curso de lo indeseado, el resultado comienza a perfilarse nefasto y preocupante.
Por tal razón, el Congreso de EE.UU. presentó el pasado 15 de noviembre un proyecto de ley bipartita denominado: “Ley de Investigación, Innovación y Responsabilidad de la Inteligencia Artificial de 2023”, a fin de crear los marcos regulatorios para garantizar el control y la seguridad en el uso de la IA.
“La Inteligencia Artificial avanza más rápido que nunca. La IA presenta inmensas oportunidades, pero estas capacidades de alta tecnología también plantean riesgos importantes… El Congreso debe seguir el ritmo del desarrollo de los sistemas de IA teniendo en cuenta al pueblo estadounidense, y este proyecto de ley hará precisamente eso mediante la creación de barreras de seguridad basadas en el riesgo, requisitos de transparencia y responsabilidad corporativa”, reza el documento.

Países y autoridades se unen en la creación de guías para control IA:
Simultáneamente y más allá del gobierno de EE.UU., unos 16 países, entre ellos Japón y Reino Unido, se unieron a la nación más poderosa del mundo y suscribieron un documento denominado: “Guías para el desarrollo de sistemas de IA seguros”.
Una guía que aunque no es legalmente vinculante, establece los primeros pasos regulatorios para la IA en el plano internacional.
El documento presenta guías para el diseño y desarrollo, definiciones, responsabilidad, almacenamiento y seguridad, entre otros muchos aspectos.
En el documento colaboraron empresas como: Google, Microsoft, OpenAI, Amazon y IBM, entre otras, incluyendo universidades como Georgetown y Stanford.

Así las cosas, el tema de la IA va en vías de ser uno omnipresente y pudiera convertirse en manzana de la discordia, toda vez que a diferencia de todo lo inventado a través de la historia, se trata de la posesión no material de un poder prácticamente ilimitado, capaz de penetrar y vulnerar sistemas, anticipar situaciones, producir crisis, tranque y soluciones, responder preguntas y crear lo inimaginable para bien o para mal.

 

El autor es periodista acreditado por el Departamento de Estado de Puerto Rico                                Miembro de la Asociación de Periodistas de Puerto Rico (ASPPRO)
Miembro de la Asociación Nacional de Periodistas Hispanos (NAHJ), Wa.DC