El guiso electoral:

Nueva cotización por

$25 millones de

máquinas de escrutinio

La primera fue por $54 millones

Redacción Nueva Isla

jueves 27 de junio de 2024

En 2015, después de muchos estudios, discusión legislativa y reperpero mediático, el gobierno de Puerto Rico invirtió $38.28 millones en máquinas de la empresa Dominion Voting System para la contabilización de votos (escrutinio). Unas máquinas que bajo condiciones normales y buen mantenimiento deben tener una vida útil de hasta 20 años (5 elecciones).

Estas máquinas funcionaron bien durante las primarias y elecciones de 2016, sin embargo, después de estar almacenadas bajo condiciones desfavorables para equipos electrónicos sensitivos al polvo y la humedad, recrudecido tras el paso del huracán María, comenzaron a exhibir serias fallas durante las elecciones de 2020, muchas de las cuales pasaron por alto.

El 17 de diciembre de 2020, el Centro de Periodismo Investigativo (CPI) publicó una nota sobre las alegadas fallas: “Máquinas que no reconocían la llave electrónica para iniciar el proceso en los colegios de votación, otras que no leían o en las que se atascaban las papeletas, algunas que se apagaban en medio del proceso de votación, muchas que no pudieron transmitir los resultados. En otros colegios, se dañaron las tarjetas de memoria durante el proceso de votación o simplemente nunca funcionaron. Este fue el tipo de falla que se repitió en casi todos los colegios durante el proceso eleccionario del 2020, según constató el Centro de Periodismo Investigativo (CPI) con más de 20 fuentes”, rezaba la nota.

Cuatro años después, en 2024, con poco o ningún mantenimiento, aunque digan lo contrario, la actual administración de gobierno literalmente no hizo nada y se embarcó en un proceso electoral de primarias, con las mismas máquinas bajo las mismas condiciones, produciéndose el desastroso resultado que todos conocemos.

Cabe señalar, que en medio del desastre producido por el proceso de escrutinio electrónico el 2 de junio, la comisionada electoral del PPD, Karla Angleró expresó: “Recuerdo esas máquinas en el 2017, cuando vino María, estaban allí. Yo era comisaria alterna, el edificio estuvo mucho tiempo sin luz; las máquinas cogen humedad, así que hay que analizar si la vida útil de esas máquinas ya expiró, porque fueron tantos y tantos problemas que nada tenía que ver ni con el funcionario, ni con el elector”, expresó la comisionada electoral.

En resumen, después de casi dos años (2013-2015) de estudio, observación, discusión legislativa, cotizaciones y evaluación de los “expertos”, se invirtieron $38.2 millones más la ñapa, y Frankenstein abrió los ojos y dijo: Hola papá. Había nacido la industria del escrutinio electoral en Puerto Rico.

La solución: Más millones en máquinas para almacenar…

Dos son las opciones que se presentan para contar no solo votos, sino con unas elecciones decentes: Comprar nuevas máquinas de escrutinio o rentar las mismas.

Aunque nadie ha solicitado formalmente o aprobado una compra, ya se han presentado dos cotizaciones: la primera de $54 millones, presentada por la compañía Election System &Software (ES&S) y la segunda de $25 millones presentada por la compañía Smartmatic.

Otra opción sería la renta de las máquinas, que fue presentada por Smartmatic a un costo de $8 millones.

Así las cosas, a poco más de 120 días para las elecciones, la Comisión Estatal de Elecciones (CEE) y el Gobierno de Puerto Rico, a pie en la carretera, va en ruta de manera atropellada a realizar una inversión no vislumbrada ni mucho menos presupuestada, que ubicará entre los $46 millones y los $92 millones el monto total invertido en máquinas de escrutinio en los pasados nueve años.