Encubre el llamado «Long Covid»
el Síndrome Post Vacunación
Continúa campaña de miedo para vacunar


martes 11 de marzo de 2025
Aunque existen enfermedades, situaciones y circunstancias de salud de larga duración, no existe long dengue, long monga, etc., sino enfermedades y condiciones de diversos tipos con sus respectivos nombres.
Durante la pasada pandemia algún médico o científico se puso creativo y denominó «Long COVID» o COVID Largo, primero a la prolongación de la infección del Sars- CoV-2 y luego a toda una amalgama de síntomas de origen desconocido, con algún grado de similitud o correlación con la infección. De esta manera crearon un depositorio «clínico» de profundidad ilimitada denominado «Long COVID».
Un periódico de principal circulación en Puerto Rico publicó el martes 11 de marzo de 2025, una nota con el titular: «Vigilantes ante secuelas y variantes del coronavirus», y como subtítulo: «A cinco años de la pandemia, se han registrado más de 6,000 muertes en la Isla».
Y antes de entrar en el asunto que nos ocupa, cabe señalar que la mortalidad o letalidad del COVID-19 nunca ha excedido el 1.5%
La nota de referencia inicia con un relato del episodio de «niebla cerebral» que vivió el artista José Vega, alias “Remi”, y su enfrentamiento al llamado «long COVID» tras ser diagnosticado inicialmente con COVID-19: «Fue uno de los primeros casos diagnosticados en la pandemia del 2020. Tras la niebla cerebral como secuela del severo episodio del virus, apresuró en vacunarse cuando el tratamiento se hizo disponible en Puerto Rico … Tenía ‘long covid’, que surge dentro de los próximos dos meses de la infección, con una duración de al menos tres meses, pero había sobrevivido a la mortal enfermedad», reza la nota, que continúa elaborando un escenario de alta preocupación por la circulación del virus en la Isla, el inmenso riesgo ante tanta muerte producida por la infección y la gran cantidad de casos de «Long COVID».
Como es uso y costumbre en este tipo de contenidos, la nota cierra con el testimonio de médicos allegados al Departamento de Salud o de organizaciones privadas vinculadas a la vacunación, haciendo un llamado a inocularse con las vacunas ARNm contra el COVID-19. Una sustancia identificada como tóxica por un amplio sector científico, y de la cual hay cientos de médicos en Puerto Rico que no tienen ni una sola dosis de estas vacunas en sus cuerpos.
Hablamos de unas vacunas que después de todos los datos y retórica que pueda incluir u ocurrírsele al editor, no protege contra la infección, y por ende, no protege contra el alegado «Long COVID».

El origen del problema:
Aunque existen casos de prolongación y recurrencia del COVID-19, como en tantas otras enfermedades, el sistema inmunológico elimina el virus que ya ha vencido y crea memoria inmunológica e inmunidad natural.
Sin embargo, a diferencia de las viejas vacunas de virus atenuado, cuando se inocula esta sustancia, dándole instrucciones al cuerpo de autoproducir la misma proteína tóxica e inflamatoria de la que están hechas las espigas del coronavirus, y como en ese «mensaje» inoculado no está codificado cuándo parar de producirla, las personas se vuelven «fabricas» de este tóxico en sus cuerpos.
Estas vacunas producen reacciones adversas severas en algunas personas, con mucha más frecuencia que la que ha sido reportada, induciendo a muerte por trombos y coágulos, pero también en muchas otras y entre la larga lista de efectos secundarios divulgados por la farmacéutica Pfizer y respaldados por cientos de estudios científicos, están las inflamaciones del corazón, miocarditis y pericarditis, problemas respiratorios severos, problemas gastrointestinales, toda suerte de erupciones cutáneas, problemas neurológicos, dolores recurrentes de cabeza, fatiga y desorientación, entre muchos otros.
También hay estudios científicos que apuntan al desarrollo acelerado de cánceres agresivos asociados a esta inoculación. Datos que no están siendo informados por la prensa tradicional del país.
«Long COVID» o Síndrome Post Vacunación:
Aunque el tema no es nuevo y existe estudios y literatura seria asociada al tema, a finales de febrero de 2025, tomó relevancia el estudio científico producido por un equipo de investigadores de la Universidad de Yale, que se concentra en la «afección persistente y poco comprendida, conocida como síndrome postvacunación (PVS)» la cual según la publicación de la sección de Noticias de Salud y Medicina de la universidad «sigue sin ser reconocida por las autoridades médicas».
Según la publicación: «Los datos para el estudio provienen del estudio ‘Listen to Inmune, Symptom, and Treatment Experiences Now (LISTEN)’ de Yale, a través del cual los investigadores buscan comprender mejor la COVID prolongada y el PVS».
Según la universidad, algunos de los síntomas crónicos más comunes del síndrome de PVS incluyen intolerancia al ejercicio, fatiga excesiva, confusión mental, insomnio y mareos, entre otros.
«Está claro que algunas personas están experimentando desafíos importantes después de la vacunación. Nuestra responsabilidad como científicos y médicos es escuchar sus experiencias, investigar rigurosamente las causas subyacentes y buscar formas de ayudar”, dijo el Dr. Harlan Krumholz, profesor de Medicina en Cardiología, de la Universidad de Yale y coautor principal del estudio, junto a la Dra. Akiko Iwasaki.
Pero ya este tema venía circulando desde hace algún tiempo:
Una publicación de junio de 2023, en el medio DW hacía referencia a «un conglomerado de síntomas y cuadros clínicos que se asemejan en muchos puntos a los del COVID largo: síndrome de fatiga crónica (SFC/EM), migraña, dolor muscular o enfermedades cardiovasculares» y señalaba que «según Harald Prüß, de la Charité de Berlín y de la sede berlinesa del Centro Alemán de Enfermedades Neurodegenerativas (DZNE), estos síntomas aparecen justo después de recibir la vacuna anti-COVID.»
También se hacía referencia a la inmunóloga Christine Falk quien entendía que el problema se origina en una reacción cruzada con la proteína espiga de la vacuna. Esto debido a que además de la formación de anticuerpos contra la proteína de la espiga, algunos pacientes con «COVID largo», así como algunos pacientes post-vac, experimentan una especie de reacción cruzada en la que también forman los llamados autoanticuerpos que reconocen involuntariamente las propias estructuras del organismo.
«Por ello, no es de extrañar que los síntomas del COVID prolongado, es decir, después de haber pasado por una infección, puedan ser similares a los manifestados después de una vacunación: en el organismo se producen procesos inmunológicos similares», reza la nota de archivo.
Pero no hay que ir tan lejos, ya en febrero de 2023, nuestro medio NUEVA ISLA cubría el tema en una nota de archivo titulada “COVID largo ¿Chivo expiatorio del efecto de las vacunas?” en donde se presentaba la situación y se respaldaba el encubrimiento con estudios ya existentes que usted debe acceder amigo lector, incluyendo referencia y enlace a la entrevista con la inmunóloga puertorriqueña Dra. María Carrascal.
Puerto Rico y la omisión de información:
En Puerto Rico, los principales medios han privado a la población desde hace casi cinco años del acceso a información que ponga en duda el falso discurso de seguridad y eficacia de las vacunas contra el COVID-19.
Reina en la Isla un tipo de tabú y acción concurrente, mediante la cual pareciera estar vedado el publicar la realidad de la avalancha de reacciones adversas y víctimas de estas vacunas, así como datos científicos de la comunidad mundial que apuntan a una alta peligrosidad, que pone en duda el estribillo «los beneficios superan los riesgos» en torno a estas vacunas.
¿Continúan los intereses económicos reinando sobre la salud y seguridad de la población?
En NUEVA ISLA hemos estado informando de manera consistente la verdad y los datos que ningún otro medio expone, sin ninguna otra consideración que no sea el mejor bienestar del pueblo de Puerto Rico y su acceso a todos los ángulos de la información para un verdadero consentimiento informado.
Miembro de la Asociación de Periodistas de Puerto Rico (ASPPRO)
Miembro de la Asociación Nacional de Periodistas Hispanos (NAHJ), Wa.DC



