Población envejecida
amenaza el crecimiento
económico mundial
Datos globales dejan ver la gravedad

Redacción Nueva Isla
Aunque el tema del envejecimiento poblacional no es nuevo, aquí lo vemos de manera breve y puntual más allá de nuestra realidad isleña.
Según una nota publicada en Reuters, el Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo (BERD) en su informe anual publicado el 24 de noviembre de 2025, los países deben actuar con urgencia para evitar que la desaceleración del crecimiento demográfico deteriore sus perspectivas económicas de largo plazo. La entidad señala que el envejecimiento poblacional ya está frenando el crecimiento en varias naciones y que la reducción de la población en edad laboral en Europa, podría restar cerca de 0.4% al crecimiento anual del PIB per cápita de aquí al año 2050. Es decir, un catastrófico 9.6% de decrecimiento económico anual a esa fecha.
La economista jefa del BERD, Beata Javorcik, afirmó que la demografía “ya está erosionando el crecimiento del nivel de vida” y que será un obstáculo creciente para el desempeño económico. Destacó que los países postcomunistas, asociados a la extinta Unión Soviética, “envejecen antes de enriquecerse”, su edad media es de 37 años, con un PIB per cápita de apenas $10,000 dólares, un cuarto del nivel que tenían las economías avanzadas cuando alcanzaron esa misma edad media en los años noventa.

Cualquier parecido a la situación de Puerto Rico o de su país de origen amigo lector ¿es pura coincidencia?
El informe pone en relieve, que la población se muestra “ambivalente” ante la mayor adopción de inteligencia artificial para elevar la productividad en el ámbito laboral. Lo que para algunos, ya perfila como una sentencia de desplazamiento en el empleo, afectando la visión, antes natural, de crear una familia con hijos.
Según Javorcik, ante la situación tal cual es, la herramienta más eficaz sería prolongar la vida laboral, acompañada de capacitación y eventuales ajustes a los sistemas de pensiones.
“Necesitamos una conversación adulta con los votantes”, expresó Javorcik, subrayando que muchos subestiman el impacto de las tendencias demográficas y que los jóvenes serán quienes carguen con el peso de los sistemas, incluyendo las jubilaciones.
A buen entendedor, lo que esto también significa, es que ser joven en estos tiempos y en un futuro cercano representa una carga sin paralelo, si miramos y comparamos a los jóvenes entre 1960 a 2024.
La carga de los jóvenes para sostener los Estados será sencillamente insufrible.
«Ya hoy en día, la demografía está erosionando el crecimiento del nivel de vida y será un obstáculo para el crecimiento del PIB en el futuro… La gente tiende a subestimar el significado de las tendencias demográficas. Necesitamos informar, en particular, a los votantes más jóvenes, porque son ellos quienes soportarán el peso de los sistemas de pensiones», expresó la experta.
Pero no tan solo las medidas necesarias para compensar el déficit de nacimientos resultan impopulares, sino que el envejecimiento de los líderes políticos es otro factor que está complicando el escenario. Hablamos que según el informe del BERD, el mandatario promedio en el mundo tiene hoy 60 años, una brecha de 19 años respecto al adulto promedio, diferencia de edad que se amplía a 26 años en las autocracias.
Como dato interesante, el informe trae a colación el ejemplo de uno de sus miembros más recientes, en este caso Nigeria, donde todavía existe un “dividendo demográfico”, pero de corta duración ante la caída de la natalidad en otras regiones de África. Por lo que hacen un llamado a esos pocos países donde todavía existe un fino balance demográfico a impulsar el empleo y la expansión del sector privado, antes de que se cierre esa ventana de oportunidad.
Una mirada a Puerto Rico y Estados Unidos continental:
Como mencionamos inicialmente y hemos podido observar, el problema no es solo en Puerto Rico, donde la población estimada en 2025 es de aproximadamente 3,235,289 habitantes y donde la cantidad de adultos mayores de 65 años es mayor que la de los menores de 18 años en más de 300,000. Por ejemplo, en el estado de Florida esa proporción se duplica a 600,000, según datos de la Oficina del Censo de Estados Unidos de 2024.
Este dato estadístico comparativo va más allá de la mera cifra de habitantes, toda vez que corre proporcionalmente, ubicando a Florida como la jurisdicción en EE.UU. con mayor población adulta, seguida por Puerto Rico. Ejemplo de esto es el condado floridano de Sumter, con un 58.9 % de personas mayores de 65 años.
La tasa de nacimientos en Florida mantiene una tendencia sostenida en picada, la cual ha producido una caída del 22.5% desde 2007, cuando la tasa de nacimientos se ubicaba en 13.02 por cada 1,000 habitantes. Hoy ronda los 10 nacimientos por cada 1,000 habitantes.
Estados y ciudades son evaluados demográficamente, creando un collage socio- económico preocupante. Aún los estados con mayor población de habitantes poseen tendencias de natalidad a la baja y ciudades casi fantasmas, donde los jóvenes brillan por su ausencia.
Las razones de este fenómeno son similares a las del resto del mundo: factores económicos y laborales, incertidumbre en la visión de futuro, inestabilidad en las relaciones de pareja, pesimismo en términos de ambiente social, creciente individualismo y el estigma de los niños como un lastre para alcanzar metas personales, entre otros.




