Espera y tensión:
Israel asegura no atacará
instalaciones nucleares
o petroleras en Irán
No es si atacará sino cuándo

Redacción Nueva Isla
miércoles 16 de octubre de 2024
El gobierno de Joe Biden ha recibido supuestas garantías de Israel, aunque no de forma totalmente firme, en torno a que no atacará instalaciones nucleares o petroleras en Irán, mientras evalúa su respuesta a los recientes ataques con misiles por parte de Irán.
Hablamos de un ataque, el pasado 1 de octubre, que incluyó el lanzamiento de 180 misiles balísticos y que ha generado temor de una escalada que podría llevar a una guerra regional total.
Después de reforzar su presencia militar en la región, tanto aérea, naval y terrestre, y tras desplegar el Sistema de Defensa Antimisiles THAAD para fortalecer las defensas de su socio Israel, Estados Unidos confía haber enviado un fuerte mensaje disuasor a Irán, aunque es bastante improbable que no contraataque a la menor respuesta de represalia israelí.
El despliegue militar estadounidense y la presencia de sobre 40,000 soldados en la región, ha contribuido a calmar algunas de las preocupaciones israelíes.
Sin embargo, funcionarios estadounidenses, hablando de manera anónima, advierten que las garantías israelíes no son del todo fiable, toda vez que Israel tiene un historial mixto en el cumplimiento de acuerdos previos con Washington. Un ejemplo de esto fue el ataque aéreo israelí que mató al líder de Hezbollah, Hassan Nasrallah, después de que Israel alegadamente respaldara una iniciativa de cese temporal al fuego.
Mientras tanto, la respuesta israelí al conflicto con los militantes de Hamas en Gaza se ha expandido hacia una invasión terrestre en Líbano, donde Hezbollah, aliado de Irán, ha estado atacando a Israel en solidaridad con Hamas, lo cual eleva la tensión y volatilidad al máximo nivel.
Lo que se percibe no es si Israel atacará a Irán, sino cuándo. Y en ese marco el presidente Biden ha instado a Israel a evitar atacar instalaciones nucleares o petroleras en Irán, argumentando que tales acciones podrían desestabilizar el mercado mundial de petróleo y aumentar los precios justo antes de las elecciones presidenciales de EE.UU.
Aunque Biden apoya la defensa de Israel, no está a favor de ataques de represalia que puedan afectar de manera adversa la estabilidad regional y la economía global.
El consenso entre los expertos sobre la probabilidad de que Israel lance un ataque directamente sobre las instalaciones nucleares o petroleras de Irán es mixto, pero muchos creen que aunque es una posibilidad real, un ataque de este tipo no necesariamente es inminente. Otros opinan que la decisión de llevar a cabo un ataque que involucre instalaciones nucleares o petroleras de Irán dependerá de varios factores estratégicos y políticos.
Algunos analistas entienden que un ataque israelí de este tipo no es descartable y es más probable cuando se considera que Irán está cerca de desarrollar capacidades nucleares que representan una amenaza directa a la seguridad de Israel.
El riesgo de que tal acción desencadene una guerra regional total, afectando también a otros países como Arabia Saudita o alterando los mercados mundiales del petróleo, lleva a que EE.UU. esté intentando disuadir a Israel no tan solo de garantizarle que no atacará instalaciones nucleares o petroleras, sino de realizar un ataque a gran escala, sea cual sea, en estos momentos.
Por su parte, algunos expertos ven la situación como un equilibrio delicado, donde Israel podría optar por medidas más simbólicas o limitadas, en lugar de un ataque total contra las instalaciones estratégicas de Irán, al menos en estos momentos.
Lo cierto es que el riesgo de que el tan temido ataque de represalia de Israel se materialice es alto, por lo que EE.UU. y la comunidad internacional han estado ejerciendo presión para que se busquen alternativas que eviten ataques que podrían desestabilizar la región y los mercados de energía global.
Washington busca mitigar una mayor escalada a través del apoyo defensivo y diplomático a Israel, sin embargo este último ha sido claro a qué responde y la oficina del primer ministro, Benjamin Netanyahu expresó en un comunicado: “Escuchamos las opiniones de Estados Unidos, pero tomaremos nuestras decisiones finales basándonos en nuestros intereses nacionales”.



