Estudios apuntan a donantes

sangre podrían transferir

componentes vacunas

Indescartable el riesgo ante evidencia

miércoles 6 de diciembre de 2023

Si usted no se ha vacunado contra el COVID-19 o con cualquier otra vacuna ARNm, los componentes tóxicos de estas vacunas, como proteína espiga o metales como el grafeno, podrían serle transferidos al organismo en caso de una transfusión de sangre, aunque la Cruz Roja y los Centros de Sangre de Estados Unidos aseguran que dichos componentes no son transferibles. Algo que un amplio sector de médicos y científicos refutan.

Esta situación es algo que angustia a muchos pacientes a la hora de enfrentar una cirugía mayor y exponerse al riesgo inminente de una transfusión.

Y es que ya es bien conocido el devastador efecto de estas mal llamadas “vacunas”, inoculadas repetidamente a los estadounidenses por cientos de millones de dosis durante la pasada pandemia, las cuales producen serios efectos adversos a corto, mediano y largo plazo, así como exacerban condiciones de salud preexistentes o activan condiciones predispuestas o latentes que posiblemente nunca iban a desarrollarse.

Un estudio realizado en Dinamarca y publicado en 2023 en el Journal of Pathology, Microbiology and Inmunology y alojado en Wiley Online Library, reveló que se encontraron fragmentos de ARNm de la vacuna COVID-19 de Pfizer-BioNTech y Moderna, en la sangre de pacientes con Hepatitis C (VHC) hasta 28 días después de la vacunación.

El estudio conducido por un grupo de científicos encabezados por los doctores José Alfredo Samaniego y Uffe Schneider, del Departamento de Microbiología Clínica, Hospital Universitario de Copenhague, se desprendió del protocolo utilizado en Dinamarca para el control de la infección del VHC, abriendo una puerta a responder una pregunta importante en cuanto a la transferencia de componentes de las vacunas ARNm en donaciones de sangre.

“De las 108 muestras de pacientes, 10 muestras (9.3%) tenían secuencias parciales o completas de la secuencia del ARNm de la vacuna, identificadas entre uno y 28 días después de la vacunación. Hubo una identidad de ~100 % entre las secuencias de nucleótidos de ARNm detectadas en el plasma y la vacuna de ARNm específica administrada” reza el estudio.

Como dato interesante cabe destacar que curiosamente los estudios importantes que están arrojando luz sobre la transmisibilidad por transfusiones de sangre de componentes ARNm, como la tóxica proteína pico, nanopartículas lipídicas, fragmentos de ADN o metales como el grafeno, no buscaban eso y muchos fueron realizados en el marco de demostrar o descartar la utilidad de estas vacunas y la baja incidencia de efectos adversos.

Tal fue el caso de un estudio publicado en 2023 en la revista cardiológica Circulation, realizado por un equipo de 25 científicos, encabezados por el Dr. Lael M. Yonker, del Massachusetts General Hospital; los doctores Zoe Swank y Yannic C. Bartsch de Harvard Medical School.

En el estudio se recolectó sangre de 16 pacientes que fueron hospitalizados en el Hospital General para Niños de Massachusetts o en el Hospital Infantil de Boston por miocarditis y presentaron dolor en el pecho con troponina T cardíaca elevada, después de la vacunación contra el SARS-CoV-2.

Según las conclusiones: “Se detectó antígeno de pico libre en la sangre de adolescentes y adultos jóvenes que desarrollaron miocarditis posterior a la vacuna de ARNm, lo que permitió conocer mejor su posible causa subyacente”.

De esta manera queda probada la irresponsabilidad de las autoridades sanitarias al descartar la existencia de componentes residuales de las vacunas ARNm contra el COVID-19 en la sangre y más aún su transmisibilidad en transfusiones.

Illinois somete un proyecto de ley:
El PC HB4243 de la autoría del representante del estado de Illinois, Jed Davis busca enmendar la Ley de Laboratorios Clínicos y Bancos de Sangre y establece como requisito que los bancos de sangre identifiquen si los donantes han recibido alguna vacuna contra el COVID-19 o cualquier otra vacuna de ARNm.

Esto además de analizar la sangre donada en busca de evidencia de componentes ARNm existentes en las vacunas de COVID-19, y que se etiquete la sangre o componentes sanguíneos que den positivo en las pruebas, a fin de que el receptor pueda tomar una decisión informada de aceptar o rechazar esa sangre o producto sanguíneo.

 

El autor es periodista acreditado por el Departamento de Estado de Puerto Rico                                Miembro de la Asociación de Periodistas de Puerto Rico (ASPPRO)
Miembro de la Asociación Nacional de Periodistas Hispanos (NAHJ), Wa.DC