FDA emite primer vínculo
de muerte en niños
por vacunas COVID-19

Redacción Nueva Isla
lunes 1 de diciembre de 2025
Un memorando interno de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA), citado por Reuters, afirma que las vacunas contra el COVID-19 habrían contribuido posiblemente a la muerte de al menos 10 niños por inflamación cardíaca.
El documento, elaborado por Vinay Prasad, director médico y científico de la agencia, señala que en estos casos correspondería a una “atribución probable o posible”, según el personal que realizó la revisión de 96 muertes, registradas entre 2021 y 2024. El memorando no especifica el estado de salud de los menores ni los fabricantes de las vacunas involucradas.
Prasad calificó los hallazgos como una “revelación profunda” y anunció planes para reforzar la supervisión de vacunas. También expresó su inquietud por la posibilidad de que menores de entre 7 y 16 años hayan fallecido como consecuencia de la inmunización durante la pandemia. Los resultados aún no han sido publicados en una revista científica revisada por pares, y se espera que el comité asesor de vacunas de los CDC aborde el tema en una reunión esta semana.
«Estas muertes están relacionadas con la vacunación… Esta es una revelación profunda. Por primera vez, la FDA de EE.UU. reconocerá que las vacunas contra el COVID-19 han causado la muerte de niños estadounidenses», expresó Prasad.

La filtración coincide con cambios significativos en la política nacional de vacunación. El secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., conocido por sus pasadas posturas en contra de las vacunas, ha limitado el acceso a las vacunas contra el COVID-19 a personas mayores de 65 años y a quienes presentan condiciones médicas subyacentes. También ha impulsado revisiones más amplias a las políticas de inmunización del país.
Las afirmaciones del memorando generaron críticas. Dorit Reiss, profesora de derecho especializada en legislación sanitaria en la Universidad de California en San Francisco, cuestionó que Prasad propusiera modificaciones regulatorias basándose en una investigación no publicada y de autores no identificados. Reiss también destacó que Prasad no es especialista en vacunas. Se alega que el funcionario recuperó su puesto directivo en la FDA en septiembre, tras haberse destacado como un fuerte crítico de los mandatos de mascarillas y de la campaña de vacunación durante la pandemia.
Lo cierto es que aunque un amplio sector insiste en reconocer la eficacia de las vacunas, otro sector cada vez mayor de médicos y científicos han levantado bandera poniendo en duda, tanto su eficacia, como su seguridad.
Prasad sostuvo en el memorando que no se puede determinar con precisión si los beneficios superaron los riesgos en niños, dada la incertidumbre sobre cuántas muertes se habrían prevenido con la vacunación y cuántas reacciones graves podrían no haberse reportado.
El comisionado de la FDA, Marty Makary, defendió la efectividad de las vacunas en adultos mayores, señalando que la inmunización resultó “increíble” para las personas en riesgo.
Publicaciones basadas en estudios recientes aseguran que las fórmulas actualizadas protegen contra hospitalizaciones y muertes en grupos vulnerables, incluidos veteranos estadounidenses.
Otras publicaciones en medios reconocidos aseguran que los pacientes de cáncer que fueron inoculados con esta sustancia responden mejor a los tratamientos contra la enfermedad.
Sin embargo, existen estudios científicos que dicen lo contrario, vinculando estas vacunas de nueva tecnología, con el desarrollo precoz de tumores y cánceres.
Un sector médico lleva años informando sus hallazgos y advirtiendo sobre la alta peligrosidad de estas vacunas vinculadas a serias reacciones neurológicas, inflamatorias, productoras de coagulopatías, problemas dermatológicos, respiratorios y del tracto digestivo, entre otros. Información que no ha llegado abiertamente a la ciudadanía, debido al bloqueo de medios de prensa que adjudican como desinformación datos producidos por investigaciones científicas serias.




