¿Fiasco en Ginebra?

Tenaz oposición al Tratado

Pandémico y Enmiendas

Reglamento Internacional Salud

jueves 9 de mayo de 2024

Tal y como este medio NUEVAISLA.com adelantó en su última nota sobre el tema, el denominado Acuerdo Mundial Sobre Pandemias (AMSP), que serviría de antesala a las propuestas enmiendas al Reglamento Internacional de la Salud (RIS), continúa en aguas pantanosas.

Y es que tras largas y agotadoras semanas de intenso cabildeo y negociaciones extendidas en Ginebra, el Órgano de Negociación Intergubernamental (ONI) de la Organización Mundial de la Salud (OMS)”, no ha logrado alcanzar un consenso como para lograr que las principales naciones suscriban el controvertido acuerdo.

De hecho, mientras los impasses continúan dando al traste con el avance del acuerdo entre los 194 estados miembros, un acuerdo clave para la 77ª Asamblea Mundial de la salud a efectuarse del 27 de mayo al 1 de junio de 2024, un batallón de senadores republicanos mantienen bajo asedio al presidente Joe Biden, en un férreo rechazo a la intención de éste de suscribir, tanto el AMSP, como el RIS.

En una carta enviada al presidente, fechada al 1 de mayo y suscrita por 49 senadores, encabezados por Ron Johnson (R-WI) y Rick Scott (R-FL), se estipula la tenaz oposición a la intención de Biden de firmar ambos acuerdos vinculantes, advirtiéndole que es un intento de investir de autoridad ilegítima a la OMS, un atentado a la soberanía nacional y una violación a la Constitución de EE.UU.

Los senadores expresan en su misiva: “Durante la 77.ª Asamblea Mundial de la Salud (AMS), se espera que su administración comprometa a los Estados Unidos con dos acuerdos internacionales que fortalecerían la autoridad de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para declarar emergencias de salud pública de importancia internacional y ampliar la autoridad de la OMS sobre Estados miembros durante dichas emergencias. Esto es inaceptable.
El fracaso de la OMS durante la pandemia de COVID-19 fue tan total como era predecible y causó un daño duradero a nuestro país. Estados Unidos no puede permitirse el lujo de ignorar esta última incapacidad de la OMS para desempeñar su función más básica y debe insistir en reformas integrales de la OMS antes incluso de considerar enmiendas al Reglamento Sanitario Internacional (RSI) o cualquier nuevo tratado relacionado con una pandemia que aumentaría la autoridad de la OMS… Algunas de las más de 300 propuestas de enmienda hechas por los estados miembros, aumentarían sustancialmente los poderes de emergencia sanitaria de la OMS y constituirían violaciones intolerables a la soberanía estadounidense… Le recomendamos encarecidamente que no se una a ningún tratado, convención o acuerdo relacionado con una pandemia que se esté considerando en la 77.ª Asamblea Mundial de la Salud. Si ignora este consejo, declaramos en los términos más estrictos posibles, que consideramos que cualquier acuerdo de este tipo es un tratado que requiere la aprobación de dos tercios del Senado, según el Artículo I, Sección 2 de la Constitución…”
, reza el documento suscrito por los 49 senadores.

El ONI confirma la ruta a un potencial fracaso:

Las negociaciones han estado plagadas de obstáculos en términos de igualdad en asignaciones económicas, intereses comerciales, propiedad intelectual, creación de lenguaje legal masticable que se adapte a un amplio abanico de leyes nacionales y constitucionales, entre otros.

Dichas negociaciones, las cuales han llegado paulatinamente a un embudo, con la Asamblea Mundial y el RIS respirándoles en la nuca, forzando la búsqueda desesperada de un acuerdo final, para que los países miembros firmen el Acuerdo Mundial Sobre Pandemias (AMSP), fueron maratónicamente extendidas, hasta el viernes 10 de mayo.

En una conferencia de prensa efectuada el pasado 3 de mayo, con la presencia de los dos copresidentes del Órgano de Negociación Intergubernamental (ONI), el Dr. Precious Matsoso y el Sr. Roland Driece, además del Dr. Jaouad Mahjour, jefe de la Secretaría de la OMS para las enmiendas al AMSP y al RIS, así como el principal oficial jurídico, Steve Solomon, estos confirmaron que en efecto las negociaciones se encontraban estancadas, no empece a un aparente optimismo en torno a que lograrían avances conducentes a alcanzar el ansiado y controvertido acuerdo, aceptando la posibilidad de no lograrlo antes de la Asamblea Mundial de la Salud e inclusive tener que extender las negociaciones y la posibilidad de un acuerdo por dos años adicionales. Algo que se traduce en otro revés para lograr las enmiendas al RIS, y sin duda, resulta en una patada de mula para los intereses de los globalistas y la Agenda 2030.

 

A preguntas de periodistas de Prensa Asociada en torno a ¿qué sucedería si no alcanzan un acuerdo antes de la Asamblea Mundial?, la respuesta fue: “También discutimos esto hoy con los Estados miembros y les recordamos que nosotros, como grupo, tenemos una tarea y esa tarea es que trabajamos en un instrumento y que informamos a la Asamblea Mundial de la Salud…Y eso es lo que vamos a hacer y no es asunto nuestro, por así decirlo, decidir qué debe suceder después… Cuando los intereses comerciales entran en acción, siempre es un desafío encontrar soluciones, pero hasta ahora solo hemos visto que los países desean solucionarlo y buscar soluciones, llamémoslo así. Buscar soluciones. ¡Qué difícil es! Porque siempre tienen que trabajar con sus ministerios en las capitales. Por ejemplo, con sus colegas de asuntos económicos. Pero todo el mundo tiene la voluntad de cumplir, y eso es importante”, expresó Driece.

Según ha trascendido, el artículo 12 del borrador se ha convertido en la “manzana de la discordia”, toda vez que aborda el lado menos altruista de toda esta planificación. Hablamos de la repartición de la ganancia del negocio de la salud, en medio de las hipotéticas pandemias para las cuales es creado el AMSP.

El artículo 12 estipula que la OMS tendría acceso a sólo el 20% de los productos relacionados con las futuras pandemias, para su distribución, en función de los riesgos y necesidades de salud pública.

El restante 80% de los productos, bien sean vacunas, fármacos, tratamientos o diagnósticos, caen en manos del perpetuo tira y hala, de la lucha internacional por el control, el lucro y la hegemonía. Algo experimentado en las más altas esferas durante la pandemia del COVID.

Cuando se preguntó ¿cómo afectaría a las enmiendas al RIS la eventualidad de no alcanzar un acuerdo en el AMSP?, la respuesta fue: “Bueno, lo que los Estados Miembros hagan con el RIS no es nuestra responsabilidad. Hay una reunión separada para el RIS, pero es obvio que si no logramos éxito con el AMSP, eso tendrá implicaciones para el RIS y depende de las negociaciones sobre el RIS, que se determine qué quieren hacer con eso… La opción preferida es que ambos bajen o suban al mismo tiempo”, respondió Driece, a lo que Matsoso añadió: “Además, los dos procesos han estado vinculados en cierto modo, en el sentido de que nos hemos comprometido a encontrar coherencia, porque los Estados miembros no quieren repetir disposiciones y no quieren disposiciones contradictorias en sus dos instrumentos”, puntualizó el copresidente.

Así las cosas, a no ser que surja una solución milagrosa de amplio espectro y de último minuto, pareciera ser que la 77.ª Asamblea Mundial de la Salud, cuyo pináculo sería el anuncio de la firma del Acuerdo Mundial Sobre Pandemias (AMSP) y las enmiendas al Reglamento Internacional de la Salud (RIS), va en ruta de convertirse en un fiasco, y para algunos una quimera, que pudiera requerir de mucho más que varias rondas de negociaciones y Asambleas Mundiales.

 

El autor es periodista acreditado por el Departamento de Estado de Puerto Rico                Miembro de la Asociación de Periodistas de Puerto Rico (ASPPRO)
Miembro de la Asociación Nacional de Periodistas Hispanos (NAHJ) Washington DC