Inflación asfixiante y altos

precios no solo es tema en

PR sino en EE.UU. también

Redacción Nueva Isla

jueves 11 de julio de 2024

En los últimos días el tema obligado es la inflación que ha disparado los precios a niveles asfixiantes en Puerto Rico.

Sin embargo, una situación similar se está viviendo en Estados Unidos, donde aunque el más reciente informe del 11 de julio de 2024 publicado por la oficina de Estadística Laborales del Departamento de Trabajo federal refleja una merma de un ligero descenso en la tasa interanual de inflación, ésta continúa en un 3%, un nivel de inflación alto que al combinarlo con otros factores inciden en un alza e inestabilidad en los precios.

La Reserva Federal no ha podido alcanzar el objetivo de reducción a un 2%, que es la meta para que el comité de política monetaria del Banco Central baje los tipos de interés por primera vez en cuatro años y medio, en el próximo mes de septiembre. Algo bastante improbable, aún con la celebración por haber descendido del 3.3% en mayo al 3% en junio, y las velas encendidas por los demócratas ante la proximidad de las elecciones.

Según una nota publicada en BBC, titulada: “Los trabajadores en EE.UU. que se endeudan para comprar comida”, el alza en los precios de los comestibles en EE.UU. superó el aumento histórico del 20% que siguió a la pandemia.

Desde que Biden asumió el poder en 2021, los precios de los alimentos han aumentado un 25%.
El tema de la inflación y los altos precios, no tan solo en el renglón de alimentos, sino en la inmensa mayoría de los productos y servicios, levantan bandera roja para muchos expertos.

A diferencia de EE.UU., donde la oscilación de precios es tan marcada, como acostumbrada, reaccionando a los vaivenes de los mercados y las temporadas, en Puerto Rico la tendencia es a permanecer con muy pocas oscilaciones los precios más altos alcanzados; y las reducciones en precios tras descensos en los índices y marcadores resultan ser más lentas y frecuentemente inexistentes.

Es decir, que existen otros factores de comportamiento en precios, como son el oportunismo y artificialidad en el aumento en muchos productos en la Isla.

A solo horas de haber sido puesto en vigor el salario mínimo a $10.50, los comercios comenzaron a subir precios y a enviar cartas de aumento en tarifas a sus suscriptores, como es el caso de la telefonía y los servicios de internet. Precios que tradicionalmente son resistentes a volver a descender, más aún cuando todo el mercado y universo de competidores levantan la varita de zamba al unísono.

El serio problema de la espiral inflacionaria que afecta tanto a EE.UU., como a Puerto Rico, es incubadora de todo tipo de males sociales, y un prolongamiento de la misma, particularmente en la colonia dependiente, podría duplicar ese efecto. Algo detrimental para la calidad de vida de los boricuas, a corto y mediano plazo, corriendo el riesgo de convertir la Isla en un territorio excesivamente caro con marcadas diferencias de clases.