Insiste Jenniffer en la estadidad
ante evidente rechazo en
Congreso y Casa Blanca

Redacción Nueva Isla
martes 11 de febrero de 2025
Después del último de los siete plebiscitos de estatus realizado durante las pasadas elecciones, el séptimo en los últimos 60 años, en donde la estadidad volvió a imponerse frente a las opciones de libre asociación e independencia con un 58.6% de los votos, poco o nada ha sucedido en el bando republicano del Congreso.
Y aunque los demócratas habían aprobado en enero, una resolución a favor de admitir a Puerto Rico y Washington D. C. como los estados 51 y 52, la mayoría republicana y el inquilino de Casa Blanca miran para otro lado.
Aún así, la gobernadora Jenniffer González Colón se aferra a la idea de la etérea estadidad, mientras el presidente Trump, se mantiene firme como un claro opositor de conceder la estadidad a un territorio absolutamente dependiente, con un gobierno sumido en procesos de quiebra y unas tierras que más allá de bonitas playas no producen ni un 10% de lo que consumen.
A Trump le interesa más el «chiste» expreso de anexar a Cánada como el estado 51 y no a la islita alegre del Caribe, que por su población tendría derecho a elegir dos Senadores y cinco Representantes federales.
Cada Senador federal podría tener entre 40 y 60 ayudantes y cada Representante 18 ayudantes.
Abundarían los «puertorricans» en el Capitolio ejerciendo legítimo poder e influencia, algo que parece no ser ni del interés ni del agrado del comandante en jefe.
En conferencia de prensa, González Colón expresó el lunes 10 de enero: “Si estamos esperando que todo el mundo nos diga, ‘ven’, eso no es lo que ha pasado con el resto de los territorios que se han convertido en estado. El Congreso de los Estados Unidos siempre ha sido renuente y ha rechazado las peticiones de estadidad de los territorios que se han convertido en estado, y por eso muchos de ellos han tenido que hacer no uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis plebiscitos (van siete), así que el que piense que esto va a ser un camino fácil, no lo es”, declaró la primera ejecutiva de la colonia.
Por su parte, el comisionado residente, Pablo José Hernández Rivera, férreo defensor del ELA expresó: «En Washington, hay pocos consensos entre demócratas y republicanos, pero ha surgido uno en torno a Puerto Rico: que no es el momento para hablar de status”.
Las declaraciones de Hernández Rivera se producen y concurren con las posiciones del presidente del Comité de Energía y Recursos Naturales en el Senado y el del Comité de Recursos Naturales en la Cámara baja federal, ambos con jurisdicción sobre el tema del estatus, los republicanos Mike Lee y Bruce Westerman, quienes ha realizado expresiones poniéndole un pie al frente a la puerta de la igualdad.
Mientras Lee se ha manifestado en repetidas ocasiones en contra de la estadidad para Puerto Rico, Westerman condiciona la posibilidad de abordar el asunto a que la Junta de Supervisión Fiscal (JSF) termine su labor y salga de la Isla.
Así las cosas, quizás podamos estar escuchando más discurso y pasión estadoista, por los próximos cuatro años, que acciones puntuales hacia esa dirección en la casa del trompo.


