Intimidados los médicos:
Llevan su calvario en
silencio por miedo a hablar
Se suma a espiral de adversidades


miércoles 17 de septiembre de 2025
En días recientes, este periodista recibió una confidencia de parte de un médico que ha sido una de nuestras fuentes serias en materia de investigaciones en Salud, sobre lo que calificó como un «desastre en sistema de renovación de registro de narcóticos en Puerto Rico». Y nos pareció un gran titular para acompañar esta nota, pero ¿de qué se trata?
Nuestra fuente nos explica en un mensaje: «Te escribo para dejarte saber el caos causado por la inactivación del sistema de renovaciones online del Departamento de Salud con el cambio de contratista.
Los médicos no han recibido notificación adecuada, y oportuna sobre el mismo, causando que muchos reciban multas cuantiosas por no renovar sus registros a tiempo. La situación es tan grave que la oficina de investigaciones del Departamento de Salud no tiene acceso a los expedientes de los registrados.
Todo esto debido a la crasa negligencia, y falta de diligencia del Secretario de Salud Víctor Ramos, favoreciendo los intereses de la compañía reciente, e irregularmente contratada, en abierta violación a los términos de la subasta.
De esta forma pretenden retener a los médicos en la isla, no obstante el maltrato, y falta de empatía hacia los mismos, creo que deberías investigar esta triste, y inusitada situación», expresó nuestra fuente, quien goza de nuestra entera credibilidad.
Le indico a la fuente, que sabe cómo trabajo, que necesito evidencia de las víctimas, con testimonio y documentos que sostengan estas serias imputaciones.
La fuente me indica que tiene a dos médicos especialistas que han sido víctimas de sendas multas, tras vencerse su certificado para recetar narcóticos (medicamentos) y no poder renovar la misma a través de la plataforma digital que funcionó perfectamente durante largos años, hasta que llegó Víctor Ramos Otero a la secretaría del Departamento de Salud (DS).
La fuente me indicó que uno de los médicos estaba dispuesto a hablar y me proveyó su número de celular.
Marco de referencia:
Antes de continuar la historia, y para beneficio del lector, contestemos la pregunta: ¿De qué se trata este asunto?
Cuando Ramos Otero llegó al DS, y poco antes de las accidentadas y tensas vistas de confirmación, donde salieron a relucir toda una maraña de entuertos bajo su incumbencia como presidente del Colegio de Médicos Cirujanos de Puerto Rico, entuertos que este medio NUEVA ISLA fue el primero en divulgar, tras un extenso y profundo proyecto de investigación; entuertos que se paseaban en el marco de lo criminal, una de sus primeras movidas como secretario fue cancelarle el contrato a la empresa TecSecure Inc. que operaba la plataforma digital «Renovaciones Online», para dárselo a Xuvo Technologies LLC, implementando una nueva plataforma llamada «Salud Digital».
Alegadamente, se trató de otra maniobra de amiguismo y favoritismo, bajo el subterfugio de velar por los mejores intereses de la maltrecha clase médica del país.
Hablamos de una piquita multimillonaria que factura decenas de miles de transacciones al año y factura $15 o más por cada transacción.
Desde su caótica llegada a escena, «Salud Digital» le añadió una carga a la cruz que cargan los médicos. Y esa es la peor parte de la historia.
Volvemos al principio: ¿Qué le sucedió a los médicos víctimas?
Nos comunicamos con el médico referido por nuestra fuente, que llamaremos Fuente 2 y esto fue lo que sucedió: Fuente 2 estuvo dispuesto a hablar, pero nuevamente como las demás fuentes – y se entiende – no estaba dispuesto a que se divulgara su nombre, por lo que se le indicó que no había problema con eso, que tomaríamos su testimonio de manera anónima.
Fuente 2 nos autorizó a grabar y la idea era colocar un audio con la voz alterada, cuya modulación con los programas que se utilizan la hace irreconocible.
En su narración, Fuente 2 nos indicó que como el DS no permitía que los trámites de renovación se hicieran personalmente, sino online, pues aprendió a hacerlo el mismo y así lo hizo durante más de 10 años, para distintas certificaciones que requiere el DS en su práctica médica. En este caso hablamos del pago de $175 más $16.60 por el servicio de la plataforma, para la renovación de su certificado de registro de narcóticos, que el médico imprime, así como el recibo de la transacción.
Previo al vencimiento del certificado y tras intentar utilizar el sistema el día X de septiembre (fecha bloqueada para evitar posible rastreo) y el mismo estar fuera de servicio, decidió hacerlo otro día y se le olvidó. Pasados siete días desde el vencimiento, sin recibir notificación alguna a su correo, se recuerda y va directamente en persona al DS, donde le imponen una multa de $1,000 más el pago de los $175 de la certificación, o sea $1,175 dólares.
“Allí me dijeron que desde junio 27 el sistema no servía. A la gente (médicos) parece que se le pasa, porque siguen tratando y no pueden, no es justo que te multen, por que se te pase, cuando no había sistema y sin avisar… entonces pido mi copia y me dicen que no hay información mía y yo les digo ¿cómo que no hay información? Y el empleado que está allí, que me conoce de vista de muchos años, me dice que me puede hacer a mano el certificado con el recibo, porque ‘Renovaciones Online’ se quedó con toda la información y tienen un pleito cuando le quitaron el contrato, o sea que una empresa privada tiene mi información personal de mi licencia, y ellos, que son los custodios, no tienen nada”, expresó Fuente 2, quien nos indicó que su comparecencia en el DS fue tan reciente como el día X de septiembre de 2025 (fecha bloqueada para evitar posible rastreo).
Según Fuente 2 aparte de los médicos que de su cabal y personal conocimiento sabe que están pasando por una situación similar, se enteró que hay muchos más pasando por el mismo calvario.
Cabe señalar, que esta certificación de narcóticos no tan solo aplica a médicos, sino a dentistas, veterinarios y farmacias.
Intimidada la clase médica:
Los médicos en Puerto Rico viven en silencio el embate de un sistema diseñado para mantenerlos encadenados, en el cual las multas, procesos administrativos, represalias y marginaciones son parte de los mecanismos creados, no tan solo para el control de sus prácticas privadas, sino también de lo que puedan expresar.
Como hemos mencionado en otras notas y reportajes investigativos, detrás de esta plancha a la que no pocos catalogan de “mafia”, están las aseguradoras y todo un andamiaje periférico de individuos y organizaciones que no han estudiado medicina y son los dueños de la cancha, el canasto y los focos de la Salud en Puerto Rico, incluyendo a toda una gama de buscones que son “alimentados” en corrales, donde fluyen millones de dólares. Todos velan y ponen presión intimidatoria sobre los médicos “rebeldes” o “disidentes”, aprovechándose de su debilidad: son un gremio profesional carente de unidad.
Pero lo más triste o más absurdo o más descarado aún, es cuando entre esos buscones está una cepa de colegas médicos, que son utilizados o se insertan para joder a los propios médicos, tal como algunos galenos nos han comentado.
Posterior a la entrevista, Fuente 2 comenzó a manifestar temor en que pudieran reconocer su identidad e inclusive que con “el poder que tiene esta gente” en represalia se le ‘tiraran detrás’ a buscar o fabricarle un caso en torno a si había emitido alguna receta durante los días que el certificado estuvo vencido y “enfrentar entonces un caso federal”. Por lo que el acuerdo de enviar los documentos, a los cuales íbamos a bloquearle la información sensitiva, nunca llegó y este periodista decidió cancelar la presentación de la entrevista íntegra de audio, pero no así dejarle saber al pueblo de Puerto Rico, una vez más, lo que nuestros médicos están pasando, producto de la ineptitud del DS, su secretario, Víctor Ramos Otero, así como las demás agencias y ramas involucradas, a las que hace rato esto le salpica.
Son los mismos que se llenan la boca, todos los días y a toda hora, utilizando astutamente la desgracia de los médicos, como punta de lanza para edificar sus discursos políticos y mediáticos, para dizque evitar el atropello y el éxodo de médicos.
El autor es periodista acreditado por el Departamento de Estado de Puerto Rico
Miembro de la Asociación de Periodistas de Puerto Rico (ASPPRO)
Miembro de la Asociación Nacional de Periodistas Hispanos (NAHJ), Wa.DC





