¡Las Playas son del Pueblo!

¡Y los escombros también!

miércoles 24 de abril de 2024

A más de un año de la firma de la Orden Ejecutiva 2023-009 por parte del gobernador Pedro Pierluisi, declarando una emergencia en Puerto Rico “debido a los efectos de la erosión costera, la cual representa una amenaza para la vida, salud y seguridad de los residentes en la Isla, así como para las propiedades localizadas en la zona costanera”, no se ha hecho nada más allá de estudios, y las propiedades siguen cayendo zambullidas en el mar, provocando pérdidas millonarias, contaminación ambiental y muerte de fauna marina y coral.

La “declaración de emergencia”, vino acompañada de la asignación de $105 millones provenientes del Plan de Rescate Americano (ARPA) con cinco millones y los restantes $100 millones del Programa de Mitigación, conocido como CDBG-MIT.

Según la orden se establecía “como prioridad la investigación científica, la participación ciudadana y la asistencia a comunidades costeras para controlar la contaminación e implantar medidas urgentes que atiendan las vulnerabilidades de la costa y promuevan la resiliencia”.

En una nota en el medio Prensa Sin Censura, del periodista Jaime Torres, titulada: “Una foto habla por sí sola: S.O.S en Rincón“, se vuelve a hacer patente el estado de las costas alrededor de la Isla repletas de escombros y durmiendo el sueño de los justos.

De hecho, en otra nota de prensa publicada en el medio de referencia, se detalla que: “La candidata popular a la Cámara de Representantes por el precinto uno (1) de San Juan, licenciada Ginny Piñero Parés, hizo un señalamiento público a la secretaria del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA) para que informe a los sanjuaneros el status de los trabajos de mitigación de erosión costera, que particularmente afecta gravemente a la comunidad de Ocean Park en Santurce hace años”, reza la publicación.

Las playas son del pueblo y los escombros también:

En ausencia de legislación que obligue a los propietarios, impedidos por leyes ambientales de proteger sus propiedades del embate de la marejada y la erosión, a limpiar playas y costas de los escombros producidos por la destrucción de sus propiedades, usted y cada uno de los contribuyentes somos responsables de los mismos.

Es decir: La carga en costo de remoción y limpieza de escombros, producidos por la erosión del mar en Puerto Rico, recae sobre cada contribuyente.

Imagínese usted, si tal como este medio NUEVAISLA.com lleva años advirtiendo, debido a la inacción y un conservacionismo ambiental bizco, se terminaran de desplomar y caer al mar miles de viviendas, condominios, hoteles, carreteras y restaurantes, con cientos de millones de toneladas de escombros repartidos alrededor de la isla obstaculizando las playas y zambullidos en el mar.
Escuche nuestros podcast de diciembre de 2023 y marzo de 2024, donde abordamos repetidamente el tema.

Estudios y suero de brea ante amenaza inminente:

El 22 de abril de 2024, el Comité de Expertos y Asesores sobre Cambio Climático (CEACC) envió a la legislatura el Borrador del Plan de Mitigación, Adaptación y Resiliencia al Cambio Climático (P-MARCC), revisado luego de un amplio proceso de vistas públicas.

Un plan, que a juicio de muchos críticos, tiene más retórica en su lenguaje y pinzas largas, que herramientas de acción inmediata, en donde la solución de creación de estructura dura tradicional, como muros y rompeolas, ocupan el último lugar, para no resultar hiriente a las pupilas de un sector ambientalista fundamentalista, en negación de nuestra realidad urbana y costera. Todo esto en medio del poco tiempo que pueda quedarle a miles de estructuras operantes y en pie, de ser socavadas y convertirse en mortales escombros contaminantes.

Los “expertos y asesores” incluyeron en su plan, la “justicia climática” y apoyo “directamente a las comunidades desatendidas, desfavorecidas y desventajadas”, lo cual se traduce en una controvertida y cuestionable estrategia de reubicación de decenas de miles de personas residentes en cientos o miles de comunidades costeras. Algo que va de la mano del refrán: “del dicho al hecho, hay un gran trecho”.

¿Dónde queda el empoderamiento del pueblo y cada propietario para proteger sus propiedades costeras del embate del mar, de manera ágil, sin extensos procesos burocráticos?

¿Quién recoge los escombros? ¿Cuándo se recogerán los escombros? ¿Cómo evitar la producción de más escombros?

Esas son solo algunas de las preguntas que la legislatura tiene que responder, antes de aprobar ley alguna y condenar a la Isla a un nuevo fracaso y a una catástrofe ambiental sin precedentes, justificada al margen del calentamiento global.

 

El autor es periodista acreditado por el Departamento de Estado de Puerto Rico                                Miembro de la Asociación de Periodistas de Puerto Rico (ASPPRO)
Miembro de la Asociación Nacional de Periodistas Hispanos (NAHJ), Wa.DC