¡Llega el Cuco!

Pintan cuadro espinoso

y abismal para un destete

del combustible fósil

Redacción Nueva Isla

miércoles 22 de mayo de 2024

Según el Centro para la Nueva Economía (CNE) en su “Estudio de resiliencia de la red eléctrica de Puerto Rico y transiciones a energía 100% renovable”, sería mejor y más oportuno en orden de prioridades “estabilizar el sistema (energético) y llevarlo a los estándares del siglo XXI”, antes de afanarse en alcanzar “el objetivo de generar el 100% de su electricidad con fuentes renovables para 2050” y el cumplimiento del objetivo provisional del 40% de generación renovable para 2025.

El estudio, otro de los muchos estudios que se producen en el país, esta vez a cargo del CNE y su director de Política Pública, el economista Sergio Marxuach, enumera los escollos conocidos para la transición, a modo del descubrimiento de la rueda, tales como: Un sistema eléctrico frágil; limitaciones teóricas, técnicas y económicas; tecnología que sigue evolucionando; poca coordinación entre todas las agencias gubernamentales y entidades involucradas en la transición y el reto de la obtención de fondos, entre muchos otros.

El CNE destacó la postura del Departamento de Energía federal (DOE) en torno a que “la red actual de Puerto Rico no es confiable y necesita capacidad adicional para alcanzar un nivel aceptable de desempeño”, por lo cuál es ahí donde hay que enfocarse, ante la inequívoca realidad de que alcanzar el 40% de energía renovable en 2025 es prácticamente una quimera inalcanzable.

El 80% o más de este estudio, presentado como “un diagnóstico completo del sistema eléctrico; y un análisis detallado de los retos para alcanzar el objetivo”, está dedicado a la enumeración de escollos y limitaciones, más que en soluciones, fuera de enfatizar que habría que resolver los mismos para alcanzar el éxito, que según el estudio “no está garantizado”.

El análisis, converido en pocas horas en el “cuco” de la transición a la energía renovable, causando gran revuelo mediático, sugiere en su Sección 4 que la misma no es buena para la economía.

Cabe señalar que el estudio destaca la figura del Negociado de Energía de Puerto Rico (NEPR) como el ente idóneo para la coordinación de todo el proceso de transición, además de enfatizar en el acceso de la AEE a los mercados de capital, y el riesgo que representa la llamada deserción de la red por parte de los abonados, en lo que denomina ”espiral de muerte” de la empresa eléctrica en la Isla.

Casualidad, causalidad o qué:

El estudio fue publicado dos días después de que el DOE le recordara a los operadores del sistema eléctrico de Puerto Rico, que están legalmente obligados a cumplir con la Ley 17, que ordena la transición hacia un 100% de fuentes de energía renovable para el 2050.

Esto después de que la empresa operadora de plantas de energía y suplidora de combustible en Puerto Rico, New Fortress Energy (NFE) dijera que su subsidiaria Genera PR goza de ventaja para promover y acelerar la utilización de gas natural que venden.

El DOE también le recordó al gobierno de Puerto Rico, el resultado de su estudio de dos años que revela que es posible alcanzar la meta del 100% energía renovable para 2050 utilizando la energía solar, el viento y fincas de baterías.

No tan solo eso, sino que el DOE reiteró su compromiso de seguir “siendo un socio activo en la recuperación de la isla mediante coordinar miles de millones en ayuda federal, desplegar miles de sistemas de placas solares y baterías en los techos a través del Fondo de Resiliencia Energética y ofrecer a los desarrolladores de energía solar y almacenamiento préstamos respaldados por el gobierno federal”.