COLUMNA DE OPINIÓN
Lo que tenía que pasar pasó:
Biden y el desafío demócrata


El presidente de EE.UU., Joe Biden, se quitó de la carrera eleccionaria de cara a los comicios del próximo noviembre.
De manera muy privada, los grupos de poder del Partido Demócrata, hacían gestiones para que Biden abandonara una carrera que no podía ganar.
Al Presidente Biden, el tiempo le ganó la carrera; su mente ya trabaja erráticamente y su presentación da más que alegría, lástima.
Así, termina su larga carrera en la política de los Estados Unidos. Su mandato será completado el próximo enero, cuando entregará la presidencia al que salga electo en noviembre.
Parece ser que la candidata para llenar la vacante es la vicepresidenta Kamala Harris, quien es la segunda en la cadena de poder en EE.UU.
Harris garantiza juventud (Trump ya ronda los 80 años), además, alrededor de unos $100 millones que ya Biden había acumulado en recaudos, podrían pasar a la cartera de la campaña de Harris.
De hecho, a escasas horas del anuncio de Biden, la campaña de Harris reportaba $47 millones en donaciones.
La vicepresidenta Harris, ha sido mantenida en «anonimato» durante este cuatrienio. Eso nunca pude entenderlo, porque desde el inicio de este cuatrienio, sabíamos que Biden estaba entrado en edad y que siempre existía la posibilidad de que no pudiera repetir su mandato o que fuese sustituido en algún momento antes de finalizar el mismo. El tiempo no perdona.
¡Claro que existen otros nombres con posibilidades para asumir la aspiración a Presidir la nación! Entre ellas, el gobernador de California y la exprimera dama, Michelle Obama. Esta última, goza de muchas simpatías entre los votantes, además de una buena obra en la administración de su esposo, el expresidente Barak Obama.
Queda una espera muy corta para una determinación definitiva por parte de los delegados, y lo que se ve no se pregunta. Esto previo a la Convención Demócrata en agosto, por lo que esta misma semana podríamos saber quien enfrentará a Trump.
Dicho de otro modo, aquí solo ocurrió lo que tenía que pasar. Recordemos además que existen motivaciones e intereses enmarcados detrás de las elecciones para el Senado y la Cámara del Congreso estadounidense.
El autor es abogado litigante por más de 25 años, analista y conferenciante.



