Maduro le sale al paso a Trump:

“A Venezuela se le respeta”

Trump Maduro1

Redacción Nueva Isla

jueves 27 de febrero de 2025

Tras el anuncio del presidente Donald Trump cancelando la licencia que autoriza a la petrolera estadounidense Chevron a operar en Venezuela, alegando que “el régimen no ha estado transportando a los criminales violentos que enviaron a nuestro país de regreso a Venezuela al ritmo acelerado que habían acordado”, el presidente del régimen chavista, Nicolás Maduro le salió al paso, en lo que a todas luces es el final de un coqueteo diplomático y el inicio de hostilidades, así como un futuro económico aún menos alentador para el país cuna de Simón Bolívar.

En declaraciones en televisión estatal venezolana, el atornillado mandatario expresó: “Que nadie se equivoque con Venezuela, nadie, nadie se vuelva a equivocar con Venezuela, y a los fascistas que piden agresiones contra nuestro país les llegará la justicia, les tiene que llegar la justicia. A Venezuela no se le agrede, a Venezuela no se le toca, a Venezuela se le respeta”, expresó Maduro.

Trump además había indicado: «Revertimos las concesiones que el corrupto Joe Biden le dio a Nicolás Maduro, de Venezuela, sobre el acuerdo de transacción petrolera, con fecha del 26 de noviembre de 2022, y que también tiene que ver con las condiciones electorales dentro de Venezuela, que no han sido cumplidas por el régimen de Maduro… Por lo tanto, ordeno que el ineficaz e incumplido ‘Acuerdo de Concesión’ de Biden se rescinda a partir de la opción de renovación del 1 de marzo», escribió el primer ejecutivo estadounidense en una publicación en su red Truth Social.

La primera que se había expresado después que se dieran a conocer las expresiones de Trump el miércoles 26 de febrero, fue la vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez: “El gobierno de los Estados Unidos ha tomado una decisión lesiva a inexplicable al anunciar sanciones contra la empresa estadounidense Chevron, pretendiendo hacerle un daño al pueblo venezolano, en realidad se está infligiendo un daño a los Estados Unidos, a su población, y a sus empresas, poniendo además en entredicho la seguridad jurídica de EE. UU. en su régimen de inversiones. El gobierno constitucional de Venezuela y su pueblo, en gran unión nacional, rechazamos categóricamente este tipo de acciones solicitadas públicamente por la oposición extremista y fracasada del país. Venezuela resalta que este tipo de acciones fallidas impulsaron la migración de los años 2017 al 2021 con las consecuencias ampliamente conocidas”, expresó Rodríguez.

¿Qué representa esta determinación de Trump?
La petrolera estadounidense Chevron extrae y envía hacia EE.UU. nada menos que 241,000 barriles diarios, equivalente a un cuarto de toda la producción que produce Venezuela, que ronda el millón.

Y aunque se trata de una licencia concedida en 2022 por Biden en el marco de tensiones atenuadas con promesas de elecciones democráticas en Venezuela y la conveniencia de reducir el costo de la energía en EE.UU., toda vez que prohibía a la petrolera estatal venezolana, Pdvsa, recibir ganancias de esta operación, generaba empleos, elevaba el ‘ranking’ del país como productor de petróleo en los mercados internacionales, entre otros beneficios a la economía venezolana, cuyo crecimiento en 2025 había sido estimado en 2025 en un 3% por el Fondo Monetario Internacional.

La relación de negocios y los beneficios colaterales de la operación de Chevron en Venezuela produjeron unos ingresos estimados de $4,000 millones de dólares en los pasados dos años.

Una nota de prensa publicada precisamente esta semana en Bloomberg, recogía el análisis del oficial de la consultora venezolana Ecoanalítica, Asdrúbal Oliveros, quien había expresado: «La actividad de Chevron ha introducido un elemento crucial para la estabilización macroeconómica del país. Ha dinamizado la economía al sumar empleos y nuevos contratos de servicios para la recuperación de pozos, y mediante la venta de divisas al mercado interno», declaró Oliveros.

Así las cosas, el mandatario estadounidense, en su característico estilo de acorralamiento, basado en alegados incumplimientos y grandes “peligros” que justifican sus decretos, busca “desangrar” al dictador bolivariano, so pena del efecto que pueda tener sobre el pueblo venezolano, que al final del camino es el que más ha sufrido como jamón del emparedado.

La pregunta que surge es: ¿Busca el presidente Trump sacar de su silla a Maduro y liberar a Venezuela de este régimen o se trata de otra estrategia de crisis creada y asfixia temporal en cubo de agua para lograr algún objetivo con el mismo dictador? Observamos desde las gradas.

arteanunciocomercioshome