NOTA EDITORIAL
Sacos de arena y barricada
a la información como
saldo del temor político

Por: Nueva Isla
El Proyecto del Senado 63, de la autoría del presidente senatorial Thomas Rivera Schatz, que enmendaría la Ley 141 de Transparencia y Procedimiento Expedito para el Acceso a la Información Pública, aprobado a viva voz, no es otra cosa que la colocación de una estiba de sacos de arena como barricada de un gobierno temeroso ante el efecto potencial en las urnas de la divulgación de la verdad.
El entuerto de turno, creado por este político, conlleva extender el término legal para que las agencias suministren información pública, de los actuales 10 días, a unos 20 días laborables en el caso de las oficinas centrales y hasta 30 días en el caso de oficinas regionales, esto además de requerir más información al solicitante (aumentando burocracia y tiempo).
Como parte del entuerto, dirigido estratégicamente a la extensión del conocido período de enfriamiento de la información o «cooling period», le pone la cherry con una extensión de hasta 60 días en caso de períodos de elecciones para el suministro de información.
Para completar la bajuna jugada legislativa contra la divulgación de información pública al pueblo de Puerto Rico, las agencias pueden determinar no entregar copias de documentos, sino obligar al solicitante a solo ver los documentos en las oficinas gubernamentales. Juzgue usted.
El propósito es claro y lo ve hasta un ciego: ponerle obstáculos delante al acceso expedito a la información conducente a la verdad.
La razón es igualmente clara: temor político a que usted conozca la verdad, los hechos y pormenores que el Gobierno quiere ocultar.
De la misma manera que justicia tardía no es justicia, la información tardía puede ser tan inoficiosa, como inclusive mortal.
La mala noticia para Rivera Schatz y su combo extendido es que los buenos periodistas no se van a amilanar ante este intento de limitar y ralentizar el flujo de información.
De convertirse en ley, no se le ocurra a este personaje ni a ninguno de sus secuaces políticos, hablar como bufones de prueba y evidencia. Bastará con la palabra del medio, de los periodistas con credibilidad o solicitantes serios y la solicitud de información, como prueba ante la opinión pública y será problema del político o el Estado demostrar lo contrario.
Los periodistas hemos hecho el trabajo de investigar, recopilar datos e informar en repúblicas con dictadores y esos tipos de mecanismos de manipulación, control y censura ¿qué le hace pensar al senador que no lo vamos a continuar haciendo en la colonia de Puerto Rico?¿O que puede postergar y ponerle un pie adelante a lo inevitable que es la divulgación de la verdad?
Este medio NUEVA ISLA lo ha hecho repetidamente, inclusive en medio de la pasada pandemia.
Resulta inclusive irrisorio ver como un político diseña una máquina de patadas en el trasero, sin analizar que eventualmente puede ser utilizada en su contra. Especialmente un político de edad avanzada y larga trayectoria, que sabe que el poder cambia de manos, porque lo ha vivido. Los tornillos tienen rosca.


