Conflicto Israel-Irán:
Tensa calma en una
paz impuesta con
pronóstico reservado
Irán desafía a Washington e Israel

Redacción Nueva Isla
La tensa y relativa calma que vive el Medio Oriente, tras el alto al fuego entre Israel e Irán, mantiene al mundo pendiente de lo que pudiera suceder, tras un acuerdo que no tiene firmas, empujado por Washington, en un inusual rol de mediador y parte en el conflicto, ante un desafiante Irán diciéndole en la cara al presidente Trump y a Benjamin Netanyahu que continuarán trabajando en su programa de energía nuclear.
Una nota del Tehran Times, un medio de prensa iraní, de corte internacional, fundado en 1979, vinculado a la Revolución Islámica, presenta una narrativa relativamente consistente con algunos analistas occidentales e inclusive un informe de inteligencia estadounidense, filtrado y difundido por CNN y The New York Times: «Los objetivos que ambos (Israel y EE.UU.) se habían fijado claramente no se cumplieron.
Irán logró reubicar su uranio enriquecido almacenado en Fordow a un lugar seguro antes del ataque estadounidense. Imágenes satelitales, análisis de expertos y declaraciones de las autoridades iraníes indican que la gran mayoría de las instalaciones subterráneas iraníes permanecen intactas, aunque sufrieron algunos daños superficiales. Si Irán decide desarrollar armas nucleares en el futuro, será casi con toda seguridad consecuencia directa de la guerra israelí-estadounidense que se le impuso mientras se llevaban a cabo las gestiones diplomáticas.
Además, los iraníes de todos los sectores de la vida se unieron en torno al líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyyed Ali Khamenei, y se unieron aún más, como ha sucedido históricamente en tiempos de agresión extranjera», reza la nota del Tehran Times, publicada el 24 de junio, firmada por la periodista Mona Hojat Ansari.
De hecho, Irán ha lanzado el más claro y abierto desafío a Washington e Israel, después de que el parlamento de ese país aprobara una medida para detener toda cooperación con el Organismo Internacional de Energía Atómica adscrito a la ONU, el cual estuvo a cargo de la supervisión del programa nuclear iraní.
Por su parte Trump expresó el miércoles 25 de junio, durante la Cumbre de la OTAN, que “no van a tener una bomba (Irán) y no van a enriquecer (uranio)”. El mandatario expresó que alegadamente van a reunirse con funcionarios iraníes la próxima semana y que “puede que firmemos un acuerdo, no lo sé”.
En ese marco, el ministro de Exteriores de Irán, Esmaeil Bagaei se pronunció en contra de las declaraciones del secretario general de la OTAN, Mark Rutte quien elogió los ataques de EE.UU. sobre las instalaciones iraníes: “Es vergonzoso que el secretario general de la OTAN aplauda un acto de agresión criminal verdaderamente extraordinario contra un estado soberano. Quien avala una injusticia carece de integridad”, señaló Bagaei, dejando ver a su vez que el camino de la diplomacia tras los ataques va a estar repleto de escollos.
La sombra latente de un cierre del Estrecho de Ormuz:
Aunque el parlamento iraní aprobó el 22 de junio, un día después del ataque estadounidense a tres instalaciones nucleares iraníes, una medida que le permite cerrar el paso del Estrecho de Ormuz, por el cual transita diariamente el 20% del petróleo mundial y un 30% del gas, no se espera que eso suceda, sino como medida extrema de guerra.
La determinación quedó aprobada, vigente y pendiente, en manos del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán.
Sin embargo, tres detalles frenan su puesta en vigor: primero, es ruta de entrada y salida del propio petróleo iraní y la renta billonaria que por el devenga; segundo, le acarrearía la condena de sus propios aliados, como China, que se verían afectados; y tercero, conlleva una sentencia de legitimación y ataque por parte de EE.UU. que pondría aún más en riesgo la permanencia del régimen islámico del ayatola.
Aún así, no deja de ser un riesgo calculado y la mejor arma de Irán, con un alto costo.
Lejos la paz ante el reino del odio y la sed de venganza:
Durante la pasada «Guerra de los 12 Días» queda una permanente guerra fría, enmarcada por el odio y la sed de venganza.
Las pérdidas de vidas no fueron proporcionales: sobre 600 iraníes, menos de 30 israelíes y 0 estadounidenses.
Ante una «paz» impuesta, no negociada, sostenida por el delgado hilo de la menor provocación; con una guerra de Israel en Gaza, con apoyo iraní al pueblo palestino, solo resta esperar y cruzar los dedos.

El día de la paz y las bendiciones desde Washington:
El presidente Trump confirmó el martes 24 de junio que ambas partes, Israel e Irán, violaron el acuerdo de alto al fuego que pondría fin a la guerra, pero aseguró que Israel, con el cual se pronunció “muy descontento”, detuvo sus ataques y que “Todos los aviones regresarán a casa”.
El presidente Donald Trump publicó en la madrugada del martes en su red Truth Social: “¡EL ALTO EL FUEGO YA ESTÁ EN VIGOR! ¡POR FAVOR, NO LO VIOLEN!”.
Hablamos de un alto al fuego proclamado desde Washington, que no parece tener una base sólida de negociación que lo preceda y respalde ni un apoyo convincente de las partes, y que a juicio de muchos analistas se trata de un elefante rosa pendiendo de un hilo.
El lunes 23 de junio el mandatario estadounidense anunció sorpresivamente el alto al fuego y en un derroche de optimismo le echó la bendición a todos, incluyendo a los mismos que había atacado horas antes: “Suponiendo que todo funcione como debería, que así será, felicito a ambos países, Israel e Irán, por su resistencia, coraje e inteligencia para poner fin a lo que debería llamarse ‘LA GUERRA DE LOS 12 DÍAS’. Esta es una guerra que podría haber durado años y destruido todo Oriente Medio, pero no lo hizo, ¡y nunca lo hará! ¡Que Dios bendiga a Israel, que Dios bendiga a Irán, que Dios bendiga Oriente Medio, que Dios bendiga a Estados Unidos de América y que Dios bendiga al mundo!”, expresó Trump.
Tenso detente con dedos en los gatillos:
Lo cierto es que aunque medios iraníes e israelíes anunciaron el alto al fuego y la entrada en vigor del acuerdo, los altos mandos de ambas partes mantenían acusaciones cruzadas de haber violado el mismo.
Según Israel, Irán atacó nuevamente con dos misiles que fueron interceptados pasada la hora de entrada en vigor el acuerdo. El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, aseguró que su ejército “responderá con fuerza” lo que denominó “absoluta violación” del alto al fuego.
Por su parte, Irán niega las acusaciones y amenazó a Israel con un ataque masivo si éste “comete un error”.
La raíz del proclamado acuerdo:
Después de que el lunes, el presidente Trump publicara en su red social Truth Social que “Israel e Irán han acordado completamente un ALTO AL FUEGO COMPLETO Y TOTAL», explosiones continuaban escuchándose en Teherán y ningún alto funcionario o líder de ambos países había salido a ratificar el acuerdo.
Por el contrario, el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Seyed Abbas Araghchi, había publicado horas después de las declaraciones de Trump un mensaje en X expresando: «Por el momento, no hay ningún ‘acuerdo’ sobre ningún alto el fuego ni cese de las operaciones militares. Sin embargo, siempre que el régimen israelí detenga su agresión ilegal contra el pueblo iraní a más tardar a las 4:00 AM, hora de Teherán, no tenemos intención de continuar con nuestra respuesta después. La decisión final sobre el cese de nuestras operaciones militares se tomará más adelante», manifestó Araghchi, creando una nube de duda y confusión, aunque luego publicó un ambiguo mensaje agradeciendo a su ejército y dando a entender la posibilidad de la existencia del acuerdo.
Trump aseguró que el alto al fuego se produciría de manera total en un término de 24 horas, poniendo punto final de manera oficial a lo que denominó la «Guerra de 12 Días».
Según la palabra del mandatario estadounidense, propuesto por Pakistan como candidato a Premio Nobel de la Paz, la guerra debía finalizar el martes 24 de junio. Una guerra impopular en EE.UU. con un estimado de muertos de al menos 25 israelíes y 600 iraníes, aunque grupos pro derechos humanos ubicaban la cifra de muertos en la República Islámica de Irán en mucho más.
El curso de los pasados eventos:
El régimen del ayatola Alí Jamenei hizo buena su palabra y respondió el lunes al ataque del pasado sábado de Estados Unidos sobre instalaciones nucleares iraníes.
Irán atacó con seis misiles la base aérea estadounidense Al Udeid en Quatar, sin que se reportaran pérdidas de vidas, toda vez que según ha trascendido los misiles fueron interceptados por los sistemas de defensa.
«Irán no dejará sin respuesta ningún ataque a su integridad territorial, soberanía y seguridad nacional bajo ninguna circunstancia», expresó la Guardia Revolucionaria iraní en un comunicado.
EE.UU. mantiene la base de Al Udeid desde el año 2000, donde actualmente alberga cerca de 8,000 soldados.
Se expresa Trump sobre el ataque:
El presidente Donald Trump expresó en declaraciones escritas: «Irán ha respondido oficialmente a nuestra destrucción de sus instalaciones nucleares con una respuesta muy débil, algo que esperábamos y que hemos contrarrestado con gran eficacia… Quiero agradecer a Irán por avisarnos con antelación, lo que permitió que no se perdieran vidas ni que nadie resultara herido… Quizás Irán pueda ahora avanzar hacia la paz y la armonía en la región, y animaré con entusiasmo a Israel a que haga lo mismo», expresó el mandatario.
Posteriormente, Trump publicó en su red Truth Social: “FELICIDADES MUNDO, ES TIEMPO PARA LA PAZ!”.

Pasadas reacciones de aliados de Irán:
Después de que el presidente Trump tomara la decisión de involucrar directamente a los Estados Unidos en la guerra entre Israel e Irán, ordenando un ataque el sábado 21 de junio sobre las instalaciones nucleares iraníes de Fordow, Isfahán y Natanz, el gobierno chino de Xi Jinping condenó la acción militar e instó a las partes, «en especial a Israel», a detener el fuego.
«El Gobierno chino condena enérgicamente el ataque de EE.UU. contra Irán y contra instalaciones nucleares bajo supervisión del Organismo Internacional de Energía Atómica. Esta acción de EE.UU. viola gravemente los propósitos y principios de la Carta de la ONU y el derecho internacional y agrava las tensiones en Medio Oriente. China hace un llamado a las partes del conflicto, en especial a Israel, para que cesen el fuego lo antes posible, garanticen la seguridad de la población civil y comiencen un proceso de diálogo y negociaciones. China está dispuesta a trabajar junto con la comunidad internacional para aunar esfuerzos, defender la justicia y contribuir al restablecimiento de la paz y la estabilidad en Medio Oriente”, expresó el Ministerio de Relaciones Exteriores de China en declaraciones escritas.
Por su parte, el ministerio de Exteriores ruso reaccionó en un comunicado condenando la «irresponsable decisión de someter el territorio de un Estado soberano a ataques con misiles y bombas, cualesquiera que sean los argumentos que se le presenten».
Altamente preocupantes fueron las expresiones del expresidente ruso y actual vicepresidente del Consejo de Seguridad de Rusia, Dmitri Medvédev, quien advirtió que “hay países que están listos para entregarle directamente sus propias armas nucleares a Irán”, algo que le eriza los pelos a mucha gente, tanto en Medio Oriente, como en occidente, y que ampliaría la escalada del conflicto a otro nivel.
Rusia, al igual que China, aseguró que el ataque «viola flagrantemente el derecho internacional, la Carta de las Naciones Unidas y las resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas», exponen las declaraciones escritas.
Este lenguaje por parte de los poderosos aliados de Irán, en torno a la violación a la Carta de las Naciones Unidas y las resoluciones del Consejo de Seguridad, no puede ser pasado por alto, porque son parte de los elementos de violación dispuestos para declaraciones de guerra «justificadas».
Los sorpresivos bombardeos estadounidenses, producidos después de que Casa Blanca dijera que el presidente esperaría dos semanas para evaluar si atacaría a Irán, se concentraron en la central de Fordow, un centro de enriquecimiento de uranio ubicado bajo una montaña fortificada.
La instalación fue bombardeada por aviones B-2 equipados con bombas penetrantes GBU-57 de más de 28,000 libras.
La ONU advierte sobre grave riesgo a la paz internacional:
El secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, condenó el ataque estadounidense, advirtiéndo que si se «sale de control» podría tener consecuencias «catastróficas» para la humanidad.
«Estoy profundamente alarmado por el uso de la fuerza por parte de EE.UU. contra Irán el día de hoy. Esta es una escalada peligrosa en una región que ya está al borde y una amenaza directa a la paz y la seguridad internacionales. Hago un llamado a los Estados miembros para que reduzcan las tensiones y cumplan con sus obligaciones en virtud de la Carta de las Naciones Unidas y otras normas del derecho internacional», expresó Guterres.
Irán cierra la vía diplomática y asegura responderá a los ataques:
El ministro de Exteriores iraní, Abass Aragchi, ha dejado claro que su país no volverá a la mesa de negociaciones antes de dar una respuesta a los ataques estadounidenses.
«Irán se reserva todas las opciones para defender su soberanía, sus intereses y su pueblo», expresó el jefe de la diplomacia iraní.
Inevitable la escalada en los precios del petróleo:
Ante la situación de hechos, una escalada en los precios del petróleo, que ya había exhibido un alza a raíz de la desestabilización provocada por el conflicto, luce inevitable y ya los mercados se encuentran en un marco de volatilidad extrema.
El director de inversiones de Potomac River Capital, Mark Spindel, fue citado por Reuters: “Creo que la incertidumbre cubrirá los mercados, ya que ahora los estadounidenses de todo el mundo estarán expuestos. Esto aumentará la incertidumbre y la volatilidad, especialmente en el petróleo”, indicó el experto.
La amenaza al suministro de combustible es seria y para muchos inminente tras la aprobación del cierre del estrecho de Ormuz por parte del parlamento de Irán.
Es el Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán quien debe tomar la decisión final del bloqueo al estrecho, por donde fluye alrededor del 20% de la demanda mundial de petróleo y gas.
El estrecho de Ormuz, entre Omán e Irán, es la principal ruta de exportación para Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Irak y Kuwait.



