Nueva directora de los CDC
se asegurará de que
hayan vacunas disponibles
Nombramiento pasó rozando el Senado


Después de que el nombramiento del excongresista republicano, Dr. Dave Weldon, a dirigir los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), tuviera que ser retirado por el presidente Donald Trump, tras este ser bombardeado por su largo historial de investigación y señalamientos en torno la seguridad de las vacunas. Un tema que continúa siendo tabú aún en tiempos de Robert Kennedy Jr. como secretario de Salud.
Entonces llegó el nombramiento sustituto de la Dra. Susan Monarez, quien no es médico, aunque posee un doctorado en microbiología e inmunología. De hecho, es la primera directora de los CDC desde 1953 que no posee un título médico.
Monarez pasó la vara de Limbo en votación de 51- 47, con dos ausencias de senadores. Y para lograr su confirmación tuvo que comprometerse a garantizar la disponibilidad de las vacunas en general en Estados Unidos.
“Las vacunas salvan vidas sin duda, y si me confirman como director de los CDC, me comprometo a asegurarme de que sigamos priorizando la disponibilidad de vacunas”, expresó Monarez.
Vacunas experimentales como las del COVID-19, que según decenas de estudios de investigación científica han sido señaladas como tóxicas y responsables de sinnúmero de reacciones adversas graves, incluyendo muertes «súbitas» en jóvenes y desarrollo precoz de cáncer, continúan disponibles en el mercado, aunque fueron removidas de los calendarios de vacunación de niños sanos y mujeres embarazadas.
Aunque la prensa, la población en general y la mayoría de los políticos, no admiten cuestionamientos sobre la seguridad de las vacunas, lo cierto es que existe una trayectoria de retiro de vacunas del mercado, al igual que sucede con muchos medicamentos, debido a sus efectos adversos.
Vacunas como la del polio oral, rotavirus y dengue, han tenido que ser retiradas, algunas de ellas para reformularlas o remplazarlas, debido a sus efectos adversos.
El nombramiento de Monarez, quien se describió a sí misma como «una pensadora independiente y científica», estuvo supeditado a no poner en riesgo la disponibilidad de las vacunas. Algo bastante similar a lo que su jefe, Kennedy enfrentó y acordó en sus audiencias de confirmación, además de reunirse con líderes farmacéuticos en Mar a Lago, para ganarse la confianza y el visto bueno de la poderosa industria.
Los CDC fueron señalados durante la pasada pandemia por el propio Kennedy, por inflar números de contagios y defunciones para impulsar las defectuosas e inseguras pruebas PCR y la vacunación forzada en la población.
Hasta el día de hoy, nadie ha sido procesado por tales argumentos, reforzando la «evidencia» de que se trata de noticias falsas y teorías de conspiración.
El autor es periodista acreditado por el Departamento de Estado de Puerto Rico
Miembro de la Asociación de Periodistas de Puerto Rico (ASPPRO)
Miembro de la Asociación Nacional de Periodistas Hispanos (NAHJ), Wa.DC



