Objeto de debate causas
de la mortal inundación
repentina en Texas
Sobrepasan 110 los muertos

Redacción Nueva Isla
Actualizado: miércoles 9 de julio de 2025
La descomunal lluvia de la pasada semana, el 4 de julio «Día de la Independencia«, sobre un terreno completamente seco en Texas, que según los expertos trajo una precipitación «equivalente a todo un verano de lluvia», es objeto de análisis profesional, especulación y debate en torno a qué produjo este inusual evento atmosférico.
Hablamos de una torrencial lluvia sobre el condado de Kerr, al sur de Texas, que en solo tres horas reportó seis pulgadas de lluvia, produciendo la salida del cauce del río Guadalupe, elevando la profundidad del mismo, de apenas un pie a 29 pies en una vasta zona.
La inundación repentina segó la vida de al menos 110 personas, entre ellas 27 niñas y adolescentes de un campamento de verano.
¿Qué produjo la catástrofe?
Las inundaciones en esa zona, producto del desbordamiento del Guadalupe, no son desconocidas, se trata de un área inundable reconocida.
No se descarta que la población no haya sido advertida a tiempo, aunque más de 24 horas antes el Servicio Meteorológico Nacional (NWS, en inglés) había emitido una alerta de inundación, señalando al condado de Kerr como un lugar de alto riesgo, y la División de Manejo de Emergencias de Texas (TDEM, en inglés) había activado los protocolos ante la amenaza de inundaciones.
La explicación de los expertos de la NWS es que: «Los remanentes de la tormenta tropical Barry quedaron atrapados sobre la vertical de Texas, favoreciendo que la atmósfera contuviera niveles de humedad casi de récord para estas fechas. Toda esta cantidad de agua alimentó un sistema de tormentas estacionarias a lo largo de la noche del 3 al 4 de julio».
Según los datos las tasas de precipitación alcanzaron hasta 75 litros por metro cuadrado.
Teorías y especulación:
Algunos conocedores entienden que la inusual precipitación es parte de una cadena de eventos similares, como el ocurrido en Valencia, España, con cientos de muertos por la inundación atribuida a una Depresión Aislada en Niveles Altos (DANA) o la inundación en las regiones desérticas de Omán y Emiratos Árabes en 2024.
Se especula que esta serie de eventos pudieran ser producto de una alteración y efecto secundario de la geoingeniería, que incluye técnicas para inducir la formación de nubes y precipitación. Algo que lleva largos años siendo utilizada para dizque contrarrestar los efectos del cambio climático o simplemente modificar el clima.
Una de las técnicas más conocidas de la geoingeniería es la «siembra de nubes», que consiste en dispersar partículas como yoduro de plata en la atmósfera para inducir la lluvia en áreas específicas.
Entre las teorías relacionadas se plantea el movimiento atmosférico de esas partículas, creando bolsillos sobre áreas no programadas y predispuestas por sus factores naturales al desarrollo de explosiva e inusual precipitación torrencial repentina.



