OMS se cubre el trasero

y actualiza directrices

bioseguridad en laboratorios

Ante investigaciones escape patógenos pandémicos

miércoles 10 de julio de 2024

Mientras en EE.UU., los republicanos en el Subcomité Selecto sobre la Pandemia de Coronavirus de la Cámara de Representantes, avanzan destapando lo que parece ser un esquema de encubrimiento en el origen del COVID-19, producto de un “escape” del virus Sars- CoV- 2, de clara manufactura humana, utilizando tecnología genética para ganancia de función en un laboratorio en Wuhan, China; la Organización Mundial de la Salud (OMS), quien se ha mostrado poco cooperadora en aportar sus datos a la investigación, la cual tiene contra la pared al Dr. Anthony Fauci, exdirector del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (NIAID), anunció la actualización de las directrices sobre bioseguridad en los laboratorios.

Esto después de un discurso sostenido por meses, advirtiendo sobre una próxima pandemia inminente, y ante la creciente aparición de más viruses de transmisión de animales a humanos (zoonóticos) como el HPAI H5N1 en las vacas, vinculado al virus H5N1 de la gripe aviar.

Un sector de la comunidad científica pone en duda que este tipo de patógenos sean de origen natural y aseguran que se trata de viruses con “ganancia de función” producidos en laboratorio.

Los más suspicaces elaboran teorías más complejas, como que algunos de estos viruses con “ganancia de función” han sido creados y dispersados en la naturaleza para provocar la denominada “enfermedad X” con potencial pandémico, que tanto habla la OMS. Más aún, que estos patógenos creados en laboratorio responden a los intereses de la industria farmacéutica para crear nuevamente la crisis y traer una vez más “la solución”: más vacunas nuevas y experimentales.

Juzgue usted, amigo lector; nuestro trabajo es presentarle los hechos y acontecimientos, así como la información que se deriva de ellos, aunque resulte disonante e hiriente a oídos y córneas sensitivas.

Comunicado de la OMS:

Mientras en EE.UU. reventaban los fuegos artificiales del pasado 4 de julio, en Ginebra, la OMS publicaba un comunicado de prensa anunciando las nuevas directrices de bioseguridad en los laboratorios.

“Los laboratorios son componentes esenciales de los sistemas de salud… Unas instalaciones adecuadamente diseñadas y equipadas, personal capacitado, medidas de mitigación de riesgos basadas en evidencia, informes transparentes y mecanismos de supervisión por niveles protegerán a la fuerza laboral y a la comunidad de los microorganismos y toxinas patógenos.
Las nuevas actualizaciones de la guía incluyen el fortalecimiento de las medidas de ciberseguridad y el manejo de información confidencial como los registros de pacientes; la reducción de los riesgos de las nuevas tecnologías, incluidas las relacionadas con la modificación genética y la manipulación de patógenos y la inteligencia artificial (IA)… Las directrices mitigan los riesgos asociados a los patógenos de alto riesgo y a las investigaciones. Estas medidas tienen por objeto proteger a las comunidades del uso indebido y la liberación de materiales biológicos, ya sea intencional o involuntaria, al tiempo que permiten que continúe la investigación biomédica legítima”
, reza el comunicado.

¿Liberación intencional o involuntaria? ¿De qué liberación intencional o de cuál “patógeno de alto riesgo” está hablando? ¿Qué sabe la OMS en torno a este ángulo? ¿Qué le preocupa?¿Por qué ahora y no antes?¿Proteje la OMS a la humanidad o se proteje a sí misma?

Las anteriores son preguntas naturales que surgen a la luz de los acontecimientos, ante la insistente y extraña aparición continua de alegados viruses zoonóticos mutantes que van desde murciélagos hasta gallinas y vacas.

El autor es periodista acreditado por el Departamento de Estado de Puerto Rico                                Miembro de la Asociación de Periodistas de Puerto Rico (ASPPRO)
Miembro de la Asociación Nacional de Periodistas Hispanos (NAHJ), Wa.DC