Palancas internacionales no
mueven situación venezolana

Redacción Nueva Isla
jueves 15 de agosto de 2024
Tal y como se expresó en una nota publicada en este medio, desatornillar a Nicolás Maduro del poder ejecutivo en Venezuela, requiere de más que retórica, manifestaciones y críticas de líderes y organizaciones mundiales.
En las últimos dos días, el dictador bolivariano sucesor de Hugo Chávez ha consolidado su postura de que no entregará el poder a las manos de su adversario Edmundo González Urrutia.
No lo hará por las buenas ni mediante el diálogo ni por vía democrática alguna.
Al parecer, la única manera de que González Urrutia, claro ganador de las elecciones del 28 de julio, y la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), lleguen al poder es mediante la fuerza o la muerte de Maduro. Una transición ordenada y sin derramamiento de sangre parece ser un sueño inalcanzable o en su defecto, un derroche de optimismo.
Últimos eventos a favor y en contra de Maduro:
– El miércoles 14 de agosto, un panel de expertos de la ONU emitió un informe determinando que es altamente cuestionable que no se hayan publicado las actas electorales, que a su juicio «lucen difíciles de falsificar» y que dicho proceso electoral «no alcanzó las medidas básicas de transparencia e integridad que son esenciales para celebrar elecciones creíbles”.
– La cancillería de Venezuela calificó de «acto de propaganda» el informe de la ONU.
– Mientras eso sucedía, la Casa Blanca de Biden, que luce decidida a utilizar más la palabra que la fuerza en este conflicto, continuaba emitiendo opiniones en torno a que Maduro debe reconocer su derrota.
La portavoz de la Casa Blanca, Karine Jean-Pierre expresó en conferencia de prensa que González Urrutia “obtuvo la mayoría de los votos, y eso está claro. Está claro. Y lo que hemos dicho una y otra vez, y seguiremos diciendo, es que Maduro debe reconocerlo”.
– Aunque a horas de los pasados comicios, un sector minoritario de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), comenzó a presentar posturas disidentes contra el régimen, en respaldo al líder opositor y los claros resultados, lo cierto es que los altos mandos de la FANB continúan fieles a Maduro y según ha trascendido le han jurado “lealtad absoluta”.
Así las cosas, y mientras el tiempo transcurre, Maduro afianza su poder y le hace claro al mundo que un líder opositor en ese país necesitará mucho más que votos y apoyo verbal internacional para ocupar el Palacio de Miraflores.


