Viva la posibilidad de que

se repita otra elección

tipo Bush- Gore en 2024

vicepresidenta Kamala Harris
foto periodista JSG1

lunes 14 de octubre de 2024

En las elecciones generales del año 2000 en EE.UU., la contienda entre el vicepresidente y candidato demócrata Al Gore y el candidato republicano George W. Bush, se inclinaba hacia Gore en el mes de septiembre de aquel año, con un cómodo margen de hasta doble dígito.

Sin embargo, el resultado en aquella elección, en donde Gore ganó el voto popular con 543,895 votos populares más que Bush, y debido a los escasos márgenes en los estados, se utilizó el viejo sistema de conteo de votos electorales, que son los que verdaderamente otorgan la victoria en una elección presidencial en EE.UU. y que varían de estado en estado, y Bush resultó electo con 271 votos electorales contra 266 de Gore.

En aquella histórica ocasión se demoró unos 35 días en que fuera certificado un ganador y uno de los factores a los que se le atribuyen los resultados fue el alto índice de abstenciones, acudiendo a votar 105.4 millones de electores de 205.8 millones de electores inscritos.

Un análisis comparativo en 2024:

En días recientes, ante el volátil estado de situación político- electoral en EE.UU. y los cerrados márgenes que presentan las principales encuestas nacionales a escasos días de la elecciones entre la vicepresidenta y candidata demócrata, Kamala Harris y el expresidente y candidato republicano, Donald Trump, ha surgido el recuerdo de la elección de 2000 y hay quien augure que pudiera repetirse.

Utilizando un análisis de datos, desmenuzamos un poco el tema y la posibilidad de que un escenario similar pudiera suceder en 2024.

Para presenciar una situación análoga a la de 2000 tendría que haber un resultado extremadamente cerrado en términos de votos electorales, acompañado de disputas legales y recuentos en estados clave.

Y uno de esos estados clave es Florida, en donde el pasado domingo 13 de octubre una encuesta de la firma Mason-Dixon para Telemundo 51 y NBC6, colocó a Trump por seis puntos de ventaja sobre Harris, con 49% vs 43%. Hablamos de una encuesta en un estado extremadamente importante, que se aparta de los resultados de la mayoría de las encuestas nacionales que colocan la contienda por entre 2 y 3 puntos porcentuales prevaleciendo Harris o en empate en algunos casos.

Cabe señalar, que en 2000, el resultado de las elecciones dependió del estado de Florida, donde el margen de victoria entre Bush y Gore era extremadamente estrecho, lo que provocó recuentos automáticos y múltiples demandas legales. Finalmente, la Corte Suprema intervino en el caso deteniendo el recuento manual en ese estado y otorgando la victoria a Bush por un margen de solo 537 votos populares en el estado, lo que le dio los votos electorales necesarios para ganar la presidencia.

Los cuatro estados con mayor número de votos electorales son: California (54), Texas (40), Florida (30) y New York (28), seguidos a la distancia por Pennsylvania e Illinois con 19 cada uno. El total de votos electorales del Colegio Electoral de EE.UU. es de 538.

Para obtener un escenario similar en 2024, igualmente se requerirían resultados estrechos en estados clave, y los conocidos estados «péndulo». Estos podrían incluir estados como: Georgia, Arizona, Pensilvania, o Wisconsin, que han sido disputados en elecciones recientes.

Si la diferencia entre los candidatos en uno de estos estados es extremadamente estrecha (generalmente menos del 0.5% del total de votos), las leyes estatales pueden desencadenar un recuento automático. Estos recuentos pueden tomar semanas y generar incertidumbre sobre el resultado final.

Situaciones de este tipo son las que provocan que los equipos legales de ambos candidatos se lancen a impugnar los resultados en los tribunales, tal como sucedió en 2000, si creen que hubo irregularidades o problemas con el conteo de votos, especialmente en estados con sistemas de votación complejos o un alto número de votos por correo, algo que ya forma parte del debate y está servido sobre la mesa.

En un escenario de esta naturaleza, si las disputas sobre el recuento de votos se prolongan y no se resuelven a nivel estatal, la Corte Suprema podría intervenir, tal como lo hizo en 2000. Esto sucedería si uno de los candidatos solicita que se detenga o continúe un recuento, argumentando que el proceso electoral ha sido vulnerado.

La polarización política en 2024, perfila mayor que en 2000, lo que podría intensificar las disputas sobre los resultados en muchos estados, tanto en términos legales como en la opinión pública. Y a diferencia de 2000, la influencia de las redes sociales podría amplificar las tensiones, generando una mayor percepción de fraude o irregularidades, lo que podría desencadenar más demandas y apelaciones legales.

En términos generales y a modo de conclusión en torno a este hipotético, una combinación de márgenes tan estrechos en los estados clave que requieran recuentos y disputas judiciales que escalen hasta la Corte Suprema y una elección extremadamente ajustada en los votos electorales, enfocada y decidida por un solo estado, sumado a una incertidumbre en los votos y un ambiente político polarizado, haría de este escenario algo que aunque poco probable, no puede ser descartado.

El autor es periodista acreditado por el Departamento de Estado de Puerto Rico           
Miembro de la Asociación de Periodistas de Puerto Rico (ASPPRO)
Miembro de la Asociación Nacional de Periodistas Hispanos (NAHJ), Wa.DC

arteanunciocomercioshome
cintillo weekend isla