Preocupa a OMS producción
limitada de vacunas
contra viruela del mono
Pandemonium mundial ante la amenaza


La alegada emergencia internacional decretada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) a raíz de los sobre 17,500 casos de viruela del mono (mpox) y 537 muertes en lo que va del año en la región de África – aunque inicialmente la OMS solo mencionó 1,854 casos en su declaración – ha traído consigo una alta demanda mundial de las vacunas contra este temido virus, que encarna el «cuco» y un nuevo discurso de miedo en el planeta.
Actualmente, las farmacéuticas Bavarian Nordic (Dinamarca) y Emergent BioSolutions (EE.UU.) son las productoras de vacunas contra el mpox y sus acciones se dispararon entre un 12% y 17% a solo horas después del anuncio del Director General de la OMS, Tedros Adhanon.
De hecho, después del anuncio se desató una reacción mundial en cadena entre los que utilizan elementos sensacionalistas alarmistas y las inmensas poblaciones suceptibles al discurso de terror, acompañado de titulares y fotos de pacientes desfigurados con el purulento brote de erupciones sobre sus cuerpos.
Tras la declaración de emergencia de la OMS, abundan los videos en redes de miles de estadounidenses haciendo fila para realizarse pruebas, sin síntomas aparentes, para ver si son portadores del virus: Una verdadera locura.
Con relación a la alta demanda y poca disponibilidad de las vacunas del mpox, la OMS emitió un comunicado el 19 de agosto donde señala: «El acceso a las vacunas mpox en función de las necesidades, dada la disponibilidad limitada actual a nivel mundial; la producción limitada de la vacuna en la actualidad, condicionada a los pedidos realizados al fabricante; y el tiempo prolongado para elaborar acuerdos legales en relación con la donación de vacunas mpox, en contraposición a la adquisición directa. Con respecto al acceso a las vacunas, la Secretaría de la OMS informó al Comité de su trabajo en curso con numerosos socios a través del mecanismo de coordinación provisional para contramedidas médicas (i-MCM-Net), incluidos Gavi y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia sobre la coordinación del proceso de donación y asignación de una manera equitativa y basada en las necesidades», reza el documento.
El mpox llegó para quedarse:
Entre las recomendaciones a los Estados Parte, la OMS insta a las naciones a: «Incluir la MPOX como enfermedad de declaración obligatoria en el sistema nacional de vigilancia epidemiológica».
Vuelve a emerger la sombra de riesgo de estas vacunas:
Cabe señalar, que un sector de la comunidad científica lleva tiempo advirtiendo sobre la erosión inmunitaria que ha producido en las poblaciones a nivel mundial el bombardeo implacable con vacunas de todo tipo, muy en especial con las vacunas experimentales ARNm del COVID-19, las cuales tienen ya un largo historial de reacciones adversas graves a corto, mediano y largo plazo, así como muertes asociadas. Algo que no han podido ocultar ni los llamados «fact checkers», al servicio de la industria publicitaria y farmacéutica ni las autoridades sanitarias, que rechazan debatir abiertamente el tema con sus pares médicos y científicos de alto perfil, con hojas de servicio intachable.
Mientras los «fact checkers» utilizan la palabrería para «desmentir»a los alegados «desinformantes, su contraparte científica conduce profundos y elaborados proyectos de investigación suministrando datos y resultados.
Según este sector de la comunidad científica, esta erosión inmunitaria, producida por el bombardeo al organismo de vacunas sobre vacunas y más vacunas, es la responsable de la predisposición a desarrollar enfermedades, algunas de ellas erradicadas, como el polio, lepra y enfermedades zoonóticas (de animales a humanos), y de su transmisibilidad.
Mientras el tema de la vigilancia ante el mpox cobra fuerza, acompañada de la recomendación de vacunarse, la población vuelve a estar privada de la vasta información que abunda en torno a la peligrosidad de estas vacunas de mpox, que las ubica entre las de mayor riesgo y exclusiones por reacciones adversas en el mercado.
Así que el que desee vacunarse, que así lo haga, con información y pleno conocimiento; nunca a ojo cerrado, bajo el lema de los mercaderes de la salud: «Los beneficios superan los riesgos».
El autor es periodista acreditado por el Departamento de Estado de Puerto Rico Miembro de la Asociación de Periodistas de Puerto Rico (ASPPRO)
Miembro de la Asociación Nacional de Periodistas Hispanos (NAHJ), Wa.DC



