Junta de la Paz: sólido

inicio de un hito histórico

¿Qué hay detrás de esto?

Trump Junta de la Paz
foto periodista JSG
jueves 19 de febrero de 2026
La controvertida y prometedora iniciativa del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, denominada “Junta de la Paz”, un organismo internacional que a juicio de muchos podría serrucharle el palo a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y que fue creada en el marco de la reconstrucción de Gaza, arrancó con el pie derecho, al menos en el ámbito de lo económico.

Durante su primera reunión el jueves 19 de febrero, el presidente anunció que el junte de países contribuyentes había producido unos $7,000 millones de dólares en recaudos.

Entre los países contribuyentes se encuentran: Emiratos Árabes Unidos, Marruecos, Qatar, Arabia Saudita, Kazajistán, Baréin, Azerbaiyán, Uzbekistán y Kuwait. Pero la cosa no se quedó ahí, el mandatario también anunció que Estados Unidos aportará unos $10 mil millones de dólares a la Junta de la Paz y que la propia ONU aportará otros $2,000 millones de dólares para asistencia humanitaria.

El evento efectuado en el Instituto de Paz de Washington D.C., reunió a representantes de 47 países, 27 de los cuales se unieron como miembros oficiales y el resto como observadores.

Entre los miembros estuvieron presentes mandatarios y representantes de: Argentina, Paraguay, El Salvador, Albania, Armenia, Azerbaiyán, Bulgaria, Hungría, Kosovo, Arabia Saudí, Egipto, Bahréin, Catar, Emiratos Árabes Unidos, Marruecos, Jordania, Turquía, Indonesia, Kazajistán, Uzbekistán, Vietnam y Camboya, entre otros.

Entre los países observadores se dieron cita: México, Rumanía, Italia, República Checa, Grecia, Chipre, Alemania, Noruega, Suiza y Reino Unido, así como la Unión Europea, representada por la comisaria Dubravka Suica.

Nueva Isla promo en reportajes
Trump, quien estuvo flanqueado por el vicepresidente, JD Vance; el secretario de Estado, Marco Rubio, y su jefa de Gabinete, Susie Wiles, así como los enviados especiales Steve Witkoff y su yerno, Jared Kushner, expresó en la apertura: “Creo que esta es la junta directiva más importante, sin duda en términos de poder y prestigio. Nunca ha habido nada parecido, porque estos son los líderes mundiales más importantes”.

Países que no se unieron se unirán aseguró Trump:

En su característico estilo irreverente, el presidente estadounidense aseguró que las naciones que no se han unido aún – expresión que guarda intrínseca relación con el desembolso de cuotas – terminarán uniéndose a la “Junta de la Paz”.

“Algunos se están pasando de listos. No funciona. Conmigo no te puedes pasar de listo. Están jugando un poco, pero todos, todos se están sumando: la mayoría de ellos muy rápido”, señaló el primer ejecutivo estadounidense y anfitrión del histórico evento.

Y es que formar parte como miembro permanente con derecho a voto, tiene un costo de $1,000 millones. Otros Estados miembros podrán pagar cantidades menores cada tres años y se le ha dado espacio a representantes observadores de diversos países invitados que rehúsen entrar como miembros.

Entre los grandes ausentes al evento se encuentran Francia y España quienes manifestaron reparos con el alcance y función de este nuevo ente y su contravención con el rol de la ONU. Rusia fue invitada pero declinó asistir a esta primera cumbre.

También estuvo ausente Canadá, después de que Trump revocara su invitación al primer ministro, Mark Carney tras sus declaraciones desafiantes en el pasado Foro Económico Mundial, en Suiza, y su alianza comercial con China.

La paz por medio de la fuerza:

Es un hecho conocido en terminología de estudios de procesos de paz, que antagónicamente la paz muchas veces conlleva procesos de guerra para alcanzarla. Sin embargo, una vez se alcanza el proceso fluye autónomo con la participación en común acuerdo de todas las partes.

En el caso de Gaza, donde el frágil acuerdo de paz entre Hamás e Israel, pende de un hilo y continúan los ataques y muertes de civiles dentro del marco del acuerdo, se aspira a crear una Fuerza Internacional de Estabilización con miles de soldados que ayudarán a mantener la paz.

Indonesia contribuirá con hasta 8,000 soldados para la Fuerza Internacional de Estabilización, según informó su presidente, Prabowo Subianto.

De otra parte se creará un Cuerpo de Policía que se asemeja más a un pequeño ejército compuesto por 12,000 policías y 20,000 soldados.

A todas estas, Hamás no se ha desarmado aún, algo que es parte del actual acuerdo de paz.

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, quien no asistió al evento y envió al ministro de Relaciones Exteriores, Gideon Saar, como representante, declaró en Israel que Hamás será desarmado de una forma u otra: “Muy pronto, Hamás se enfrentará a un dilema: desarmarse pacíficamente o por la fuerza”.

Hamás ha dicho que puede discutir el asunto del desarme, pero no comprometerse con el mismo, por lo que en “chino cantonés” significa un proceso de guerra en medio de un hermoso plan de reconstrucción y paz.

Trump Junta de la Paz2

Desde el inicio del conflicto el 7 de octubre de 2023 han muerto más de 72.000 palestinos, la mayoría civiles y de acuerdo a los últimos recuentos recogidos por agencias internacionales, desde la entrada en vigor de la actual tregua han fallecido en la Franja de Gaza más de 600 palestinos en ataques, bombardeos y enfrentamientos en distintas zonas del enclave.

La paradoja y antagonismo del proceso de paz y reconstrucción de Gaza es que esté atado a una junta internacional que al presente no cuenta con representación del pueblo palestino.

Buena fe o qué hay detrás de la reconstrucción:

No está claro cuál serían los beneficios específicos e individuales de semejante inversión por parte de las naciones, en lo que en planos y maquetas luce como un Dubai en esteroides, con zonas residenciales, litorales playeros fabulosos repletos de hoteles y casinos, marinas, zonas bancarias y comerciales extensísimas, etc.

Sin embargo existen datos importantes que hemos analizado con ayuda de inteligencia artificial y esta es la respuesta:
Países como Egipto y Jordania podrían buscar reafirmar su valor estratégico como mediadores clave ante sus socios internacionales. En el caso de Egipto, ha logrado un aumento en la asistencia financiera externa y victorias diplomáticas al frenar propuestas de desplazamiento forzado de palestinos hacia su territorio.

Otros beneficiados desde el saque de balón, son Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos, quienes utilizan su capacidad financiera como palanca diplomática para exigir condiciones políticas, como el desarme de Hamas o avances hacia una solución de dos estados.

A grandes rasgos, veamos algunos otros aspectos y beneficios de esta intervención internacional en esta “Junta de la Paz” y su gestión de control y reconstrucción de gaza:
– Estabilidad y Seguridad: La prevención del radicalismo, es pieza de beneficio para todos los miembros, especialmente de vecinos en la región, como son Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos, quienes ven en una oportunidad para aplicar su experiencia en procesos de desradicalización y asegurar que la Franja no vuelva a ser un foco de inestabilidad terrorista. Algo que tiene que ser tratado con mucho cuidado para que no se convierta en punta de lanza para la venganza y el abuso.
– Control de Fronteras: La participación en la fuerza de estabilización internacional permite a las naciones contribuyentes, como Indonesia, Marruecos y Kazajistán, influir directamente en la seguridad de la zona.
– Intereses Económicos y Comerciales: El acceso a Mercados y recursos que trae consigo la integración regional tras el conflicto, permitiría a las naciones vecinas y a Israel acceder a nuevos mercados de consumo y capitales regionales.
– Contratos de Construcción: ¡Llegamos al salami! Se estima que el costo total de reconstrucción podría alcanzar los $70,000 millones de dólares. Esto representa un mercado masivo para empresas de construcción e infraestructura de los países miembros.
– Beneficios Bilaterales con EE. UU.: Algunos países han obtenido incentivos directos por unirse a la junta; por ejemplo, Vietnam alcanzó un acuerdo para reducir los aranceles estadounidenses tras aceptar la invitación.
– Legitimidad Internacional y reconocimiento Diplomático: Para países como Kazajistán, Azerbaiyán o Pakistán, participar en una iniciativa de alto perfil liderada por EE.UU. les otorga prestigio y fortalece sus lazos con Washington.
– Membresía Permanente: La estructura de la Junta exigiendo el pago de $1,000 millones de dólares para ser miembro permanente, posiciona a estas naciones como actores decisivos en la gobernanza futura de la región.

La Junta de la Paz ya es un hito histórico y una de las piezas claves del legado de la presidencia de Donald Trump, de la cual se hablará durante décadas o siglos en los libros de historia. Un organismo que en el mejor de los casos, sino la desplaza, va dirigido a ocupar una fuerza paralela a la ONU, con inclusive más preponderancia debido a su carácter e influencia de corte financiero. Un ente que no se limitará a Gaza y tendrá alcance y función en muchos otros escenarios e instancias.

El autor es periodista acreditado por el Departamento de Estado de Puerto Rico

Miembro de la Asociación de Periodistas de Puerto Rico (ASPPRO)

Miembro de la Asociación Nacional de Periodistas Hispanos (NAHJ), Wa.DC

 

arteanunciocomercioshome
WEEKENDNUEVAISLA1
AC 1
cintillo capilla