Reportaje investigativo:
Realidad de USAID fuera
del sensacionalismo
en medios y redes


Actualizado: domingo febrero 2025
Tras la determinación del presidente Donald Trump de congelar los fondos en vías de desmantelar la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID, por sus siglas en inglés), fundada en 1961 mediante la Ley de Asistencia Extranjera bajo la administración de John F. Kennedy, se ha presentado lo que pareciera ser un megaesquema de corrupción, creado y llevado a cabo por la pasada administración de Joe Biden para desviar fondos públicos, favorecer figuras influyentes e invertir cientos de millones de dólares en sinnúmero de objetivos y propósitos de índole cuestionable.
Una mezcla de información veraz, especulación y datos falsos o trastocados inundan algunos medios y redes sociales, haciendo las delicias de seguidores del discurso de mano dura del nuevo comandante en jefe, muy en especial de aquellos que claman por justicia y venganza.
Un discurso fundamentado en un plan de reducir la deuda pública, comenzando con recortar gastos innecesarios y reducir el tamaño del gobierno federal.
Lo cierto es que resulta inaceptable el listado de alegadas inversiones cuestionables y gastos extravagantes que la actual administración ha sacado a la luz, como lo es el pago de cientos de millones de dólares a medios de prensa, a fin de comprar influencias y que éstos se hicieran eco del discurso oficialista de Casa Blanca, en un amplio abanico de temas, como por ejemplo: la inoculación forzada con las tóxicas vacunas del COVID-19 durante la pasada pandemia.
A la USAID se le vincula con la ganancia de función del coronavirus que dio origen al SARS- CoV-2.
NOTA: Con relación a la ganancia de función del coronavirus, habría que excluir a la administración Biden, toda vez que la pandemia del COVID-19 comenzó en enero de 2020 bajo la administración de Trump, quién salió de Casa Blanca en enero de 2021. Los proyectos de ganancia de función para alegadamente crear el SARS- CoV-2 tendrían que atribuírseles a la administración Trump y/o administraciones anteriores. Trump fue el padre gubernamental de las vacunas ARNm empujando la producción de las mismas con una asignación de $1,500 millones. Posterior a la salida de Casa Blanca se manifestó orgulloso de su creación y producción masiva, abrogándose la misma como un logro de su administración.
Hay acusaciones aún más serias contra el USAID, como el desvío de fondos hacia organizaciones terroristas.
¿Pero desde cuándo se está haciendo esto? ¿Descubrió Trump y el director del Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), Elon Musk, un uso ajeno al que se le ha estado dando a esta agencia por las pasadas décadas, incluyendo bajo la pasada administración del propio Trump, entre enero de 2017 y enero de 2021?

Contexto, realidad y ¿contradicción?
USAID fue creada para brindar ayuda humanitaria, tecnológica y de interés social en el plano internacional, bajo los principios e ideales políticos, económicos y filosóficos de los Estados Unidos.
Una de las principales razones para su creación fue fomentar condiciones que propiciaran el balance internacional, incluyendo en países con gobiernos, fundamentos e ideologías contrarias a las de EE.UU. Y esto es un principio rector para la disminución de limitaciones y la ampliación del potencial y desarrollo humano, que permita crear sociedades resilientes y hacer crecer economías favoreciendo el intercambio comercial, alimentar, educar, empoderar a los pueblos e inclusive reducir la inmigación.
De hecho, a menor recursos de los pueblos en las naciones vecinas, mayor emigración hacia EE.UU. habrá.
Por tal razón en 2023, como en muchos años anteriores, se destinaron fondos de ayuda a los siguientes países de América Latina a través de USAID: Cuba (9M), Costa Rica (5M), Paraguay (10M), Brasil (19M), Nicaragua (25M), Ecuador (46M), República Dominicana (49M), México (71M), Perú (111M), El Salvador (138M), Honduras (144M), Guatemala (178M), Venezuela (205M), Haití (316M) y Colombia (389M).
Sin embargo, en comparación a los $1,700 millones que EE.UU. destinó a América Latina, contrastan los sobre $17,200 millones enviados a países europeos y $12,100 millones a África.
En cuanto a América Latina, los países receptores de fondos, son precisamente aquellos de donde más inmigración ilegal recibe EE.UU., inmerso en estos momentos en una controvertida política de persecución de inmigrantes tipo cruzada y un recrudecimiento de las leyes migratorias.
Detrás de las historias de intriga, corrupción y derroche en la USAID, que hemos estado escuchando, también existen millones de historias de individuos que lograron sobrellevar el hambre y alcanzar su pleno desarrollo, educación, profesión e inclusive evangelizarse, gracias a las ayudas de USAID y las organizaciones bonafide de interés social, derechos civiles y humanitarios, así como de base de fe.
Presupuestos de 2017 a 2024:
La USAID es una agencia independiente adscrita al Departamento de Estado y consume la mayor parte del presupuesto conjunto solicitado para cada año fiscal.
Después de que la administración Trump congelara el USAID, la labor investigativa periodística en estos momentos resulta sumamente difícil, pues muchos de los datos públicos han desaparecido de su página USAID.gov que al cierre de esta edición permanece en blanco.
Aún así hemos encontrado importantes datos de archivo.
Aunque Donald Trump entró a la presidencia en 2017 con un discurso similar al de 2025, de reducción de deuda pública y gastos excesivos, e inclusive criticó a la USAID por sus gastos, durante su pasado mandato no eliminó la USAID y fue gradual y significativamente aumentando el presupuesto de $37.6 billones en 2018 a $40 billones en 2020.
Tras la DEMONIZACIÓN de la USAID ha quedado bajo su manto algunos detalles ultrarelevantes que basta confirmarlos con acceder al desglose de los presupuestos. Por ejemplo la contratación o pautas en LOS MEDIOS data de mucho tiempo. Para el presupuesto del año fiscal (FY) 2020, Trump asignó $100 millones «para comunicar más efectivamente» a través de tecnología digital y los medios.


La administración Trump presupuestó y gastó, desde enero de 2018 (su primer presupuesto solicitado), hasta enero de 2021, sobre $116 BILLONES en presupuestos de la agencia. De hecho, sobre un 90% de las asignaciones de la USAID durante ese período, fueron dirigidas a renglones similares a la administración Obama y Biden.
Es decir, que durante la pasada administración de Trump se continuaron proporcionando básicamente los mismos servicios y ayudas que brinda USAID, aunque hubo una reducción inicial de $12.5 billones en comparación a la administración Obama.
El presidente Barack Obama solicitó un presupuesto de $50.3 billones para 2016 y dejó un presupuesto de $50 billones para la agencia que manejó la administración Trump en 2017.
Trump solicitó $41 billones de presupuesto para 2021, el cual terminó siendo manejado por la administración Biden, tras su derrota electoral en 2020.
Conclusión:
Las declaraciones del director del Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), el multimillonario Elon Musk, al parecer avaladas por el presidente Trump, en torno a que la USAID es una «bola de gusanos» que hay que desmantelar, pudiera ser unas de las declaraciones más irresponsables de jefe alguno de agencia en la historia, toda vez que es una interpretación subjetiva y generalizada de un recién llegado al gobierno federal, y no recoge toda la data y hoja de servicio de una agencia con 64 años y 10,000 empleados, que ha sido útil para los mejores intereses de EE.UU. fuera de cualquier gasto excesivo o actividad criminal que individuos o grupos dentro o allegados a la agencia pudieran haber incurrido.
Para ser justos y transparentes, sería necesario una auditoría externa que evalúe los desembolsos realizados desde la pasada administración de Donald Trump y anterior a esta.
Sería razonable procesar a los infractores o delincuentes y hacer las reformas pertinentes, antes que congelar operaciones, suprimir o eliminar documentos, despedir personal y desmantelar la agencia.
De otra parte, Trump y Musk han señalado la corrupción y los excesos en el FBI y el Departamento de Defensa ¿Procedería también el desmantelamiento de estas agencias?
De ser este el caso, ¿validaría decir: si su casa tiene polilla, túmbela y si el cañaveral tiene ratones, préndale fuego?
El autor es periodista certificado por el Departamento de Estado de Puerto Rico Miembro de la Asociación de Periodistas de Puerto Rico (ASPPRO)
Miembro de la Asociación Nacional de Periodistas Hispanos (NAHJ), Wa.DC


