Revolcado hormiguero médico

con proyectos de enfermeras

y optómetras recetando

viernes 21 de junio de 2024

Hay pocos médicos?¿Se siguen yendo?¿Las citas son para el “nuevo siglo”?¿Los pacientes viven una agonía para lograr una recetita? Pues la Legislatura que son parte de la crisis que originó el problema, ahora les trae la solución: enfermeras practicantes (nurse practitioners) y optómetras recetarán si los proyectos del Senado 1390 y 1031 terminan siendo convertidos en ley; y los asistentes médicos (con doctorado en medicina) esperan en la caja de bateo para impulsar su facultad y derecho a recetar.

Todo esto, con la Inteligencia Artificial (IA) respirándole en la nuca a los galenos, que enfocados en contener el avance de la invasión recetaria en sus campos profesionales, aún muchos no se han percatado de la agenda para integrar la IA en los ámbitos diagnósticos, que los irá relegando paulatinamente a un rol menos protagónico e indispensable en muchos renglones. Este medio NUEVAISLA.com lleva tiempo produciendo reportajes investigativos sobre el tema, pero igual que sucedió con las tóxicas y fracasadas vacunas del COVID-19, son cómoda y convenientemente encasilladas por muchos como “teorías conspiratorias”.

El tema del avance y efecto de la IA en la “automatización” de la medicina y el nuevo rol de los médicos dentro del “Nuevo Orden Mundial” y la “Agenda 2030”, para un “desarrollo sustentable”, con “una sola salud” para todos, más económica, rápida y asequible, son otros $20.

Hablemos en puertorriqueño de comida para bebé: El P.S.1390 que autorizaría a recetar medicamentos a los “enfermero(as) practicantes”(conocidos en inglés como “Nurse Practitioners”) fue aprobado en días recientes en el Senado y pasó a la Cámara de Representantes para su consideración.

Este proyecto ha traído la reacción de diversos grupos y sectores médicos, entre los galenos que protestan y se expresan públicamente, más allá de comentar su disgusto en una reunión de restaurante, toda vez que según nos informan otros de sus colegas, la inmensa mayoría de los médicos opuestos, para suerte de los legisladores, esperan que los carguen y que otros “se mojen el fondillo” y le resuelvan su problema.

“Usted no resuelve un problema creando otro mayor, ese P.del S. 1390 es ‘la última patada’ que faltaba para acabar de completar el estímulo para que todos los médicos emigren. A quien beneficia esa medida es a los dueños de Hospitales y a las aseguradoras de salud. La práctica de la medicina se ha estado pagando a peso y ahora pretenden pagarla a peseta”, expresó el presidente de la Fundación Pro Derecho a la Salud y miembro del Senado Médico del Colegio de Médicos Cirujanos de Puerto Rico (CMCPR), Dr. Héctor Rivera González.

En cuanto al Proyecto del Senado 1031, que facultaría a los optómetras, que son doctores en campo visual y su corrección, a recetar, algo que lleva largos años en períodos de debate público, también fue aprobado en días recientes en el Senado y pasa ahora ante la consideración de la Cámara.

El controvertido secretario del Departamento de Salud, Dr. Carlos Mellado, quien se opone al proyecto, expresó: “Los optómetras no son médicos… No cuentan con la pericia para atender las consecuencias oculares que provocan estos padecimientos. En caso de que un paciente requiera la prescripción de algún fármaco, es vital que la persona que prescriba la receta conozca la interacción de los medicamentos que pudiese estar consumiendo el paciente, las consecuencias que podría tener en el organismo y cómo tratar un afecto adverso al momento, de ser necesario”, indicó el médico, promotor protagónico de la vacunación pandémica que produjo miles de reacciones adversas graves en Puerto Rico, la inmensa mayoría ocultas al público, y continúa promoviendo esta peligrosa e inoficiosa inoculación, de la cual también él fue víctima de una reacción adversa grave.

Cabe señalar, que en Estados Unidos hace largos años que, tanto los “nurse practitioners”, como los optómetras, recetan medicamentos. Los nurse pactitioners recetan en más de la mitad de los estados, mientras en Puerto Rico es la única jurisdicción en EE.UU. donde a los optómetras se les prohíbe recetar.

Así las cosas, parece inevitable que tarde o temprano, en Puerto Rico otros profesionales de la salud terminen recetando e inclusive realizando funciones que han sido por décadas delegadas de manera exclusiva a los médicos. Algo que no debe sorprender a los entendidos en el tema.

Pareciera ser que detrás de la bonanza pandémica, y los “beneficios” que le trajo consigo a las prácticas médicas, el “demonio” está pasándole factura a la clase médica, algo de lo cual eventualmente no se escaparán ni los propios planes médicos.

Recuerden que los que produjeron la “crisis” son mayordomos de las “soluciones”.

El autor es periodista acreditado por el Departamento de Estado de Puerto Rico                                Miembro de la Asociación de Periodistas de Puerto Rico (ASPPRO)
Miembro de la Asociación Nacional de Periodistas Hispanos (NAHJ), Wa.DC