Revuelta la clase médica

con proyecto que permitiría

recetar a enfermeras

Presentado por Rivera Schatz y Dalmau

lunes 12 de febrero de 2024

Según ha llegado a oídos de este medio NUEVAISLA.com, una avalancha de llamadas y comunicaciones por parte de médicos en el país está inundando los teléfonos y correo electrónico de la Comisión de Salud del Senado, que preside el senador Rubén Soto Rodríguez, presentando una férrea oposición  al Proyecto del Senado 1390, que busca permitir a los profesionales de la enfermería en Puerto Rico expedir recetas a los pacientes.

El proyecto por petición, presentado por los senadores Thomas Rivera Schatz (PNP) y el presidente de dicho cuerpo legislativo, José Luis Dalmau (PPD), enmendaría los incisos (a), (ww) y (ccc) del Artículo 1.03; el inciso (b) del Artículo 5.02; y el inciso (a) del Artículo 6.06 de la Ley 247-2004, según enmendada, conocida como “Ley de Farmacia de Puerto Rico”, para incluir la figura del “Nurse Practitioner”, como prescribiente autorizado para expedir recetas; y para otros fines relacionados.

Esta pieza legislativa, que se encuentra en espera de un informe positivo, que según muchos médicos consideran de encargo, tuvo que ser levantado y pospuesto en su curso al final de la pasada sesión, cuando se supo que iba a ser aprobado por descargue, lo cual revolcó el hormiguero médico, causando gran revuelo entre las filas de batas blancas.

Entre los opositores al proyecto se encuentra el Colegio de Médicos Cirujanos, la Asociación Médica de Puerto Rico y la Fundación pro Derecho a la Salud, entre otras organizaciones, junto a cientos o miles de médicos en la Isla, que consideran el proyecto como otro atentado del gobierno contra su profesión, invadiendo las funciones delegadas por décadas a los médicos.

Ha llegado a oídos de este medio que el proyecto de ley responde, más que a la intención de diversificar las opciones del paciente, a servirle a los intereses de las grandes cadenas de farmacias, las cuales ampliarían su fuente de ingreso, e inclusive se comenta que estas preparan el terreno, utilizando sus palancas en la legislatura, para montar clínicas rápidas con personal de enfermería que diagnostique y recete a pacientes en la misma farmacia.

Todo esto en medio de un éxodo de médicos, producido no tan solo por los bajos salarios, sino por el acorralamiento del propio gobierno, quien ha perpetuado un esquema de control y usura por parte de las aseguradoras, que pagan miserables tarifas con mil y una traba, junto a proyectos de ley para favorecer el descomunal enriquecimiento de las grandes cadenas de farmacias, que a su vez son los grandes donantes políticos mediante diversidad de mecanismos, a costa de la salud del paciente y del sano ejercicio de la práctica de la profesión médica en el país.

Estos políticos hablan un doble discurso, haciendo ver que buscan soluciones a la problemática médica, pero no escuchan a los médicos, que colectivamente señalan las fuentes de su problema y claramente presentan las soluciones.

Así las cosas, los ojos y oídos de los médicos del país están puestos sobre la Comisión y los eventos legislativos que actualmente se están desarrollando en el Senado.

El autor es periodista acreditado por el Departamento de Estado de Puerto Rico                Miembro de la Asociación de Periodistas de Puerto Rico (ASPPRO)
Miembro de la Asociación Nacional de Periodistas Hispanos (NAHJ) Washington DC