Salud empuja más vacunación

COVID no empece a alarma

mundial por reacciones

martes 5 de marzo de 2024

Puerto Rico continúa siendo una de las jurisdicciones más vacunadas de EE.UU., gracias a la eficiencia e intensidad en empujar la vacunación por parte del secretario del Departamento de Salud (DS), Carlos Mellado, la principal oficial médico, Iris Cardona Meaux y la principal oficial epidemióloga, Melissa Marzán Rodríguez.

En estos momentos, el DS se encuentra en campaña mediática impulsando su menú de vacunas, entre ellas la letánica e interminable dosis de refuerzo contra el COVID-19. Una enfermedad con una mortalidad tan baja que ronda un 1%, no empece a la exacerbación mediática, la manipulación de datos y la desproporcionada alarma proyectada por el DS, la cual no guarda relación con la realidad en hospitales y oficinas médicas.

Estas inyecciones están provocando un alerta mundial en el campo científico, que va más allá del discurso de las autoridades, toda vez que es un hecho, la avalancha de reacciones a corto y mediano plazo que se están observando, y la cantidad de estudios serios que están siendo publicados.
Datos a los que la población puertorriqueña no ha estado masivamente expuesta, toda vez que los principales medios rechazan divulgar los mismos, debido a conflictos de intereses, creencias personales y mezquinas líneas editoriales.

Uno de los más recientes estudios publicados el 12 de febrero en la revista Vaccine, utilizando a sobre 99 millones de personas vacunadas, encontró hasta el triple de las reacciones adversas graves a las vacunas contra el COVID-19, de las cuales ya había registro, tales como: deterioro del sistema inmunológico, síndrome de Guillain-Barré (GBS), trombosis del seno venoso cerebral (CVST), miocarditis y pericarditis.

Este es solo uno, entre miles de estudios que levantan bandera y explican la razón del vertiginoso y rampante deterioro en la salud de la población, a la cual el DS y los medios inescrupulosos les hablan de una falsa protección y les ocultan dichos datos.

Viejitos víctimas fáciles del discurso:

La población de adultos mayores de 68 años en adelante, están siendo el universo más propenso a caer en el pescaíto de la espiral de interminables dosis de refuerzo, vendiéndoles el falso discurso de que son la población más vulnerable al COVID-19 y ofreciéndoles falsas garantías de protección contra “hospitalización y muerte”.

Esta población acude en masa a los centros de vacunación en busca de la salud prometida, ante el temor infundado de que si no se vacunan una y otra vez, la muerte puede tocar a sus puertas; sin que tengan conocimiento de que por el contrario, pueden estar precisamente yendo a tocarle la puerta a la muerte, al bombardear sus sistemas inmunológicos con esta sustancia tóxica.

Una nota publicada el 5 de marzo de 2024 en el periódico Metro leía: “La población de adultos mayores, que son los beneficiarios de Medicare Advantage, es de las más vacunadas para influenza y COVID-19, expuso la principal oficial médico, Iris Cardona Meaux. Actualmente se han administrado 474,866 dosis para influenza y 90,754 de las vacunas actualizadas para COVID-19, de las que más de la mitad, en ambas, corresponden a adultos mayores”.

Según Cardona Meaux, alegadamente la edad es un factor de riesgo para adquirir COVID-19, por lo que “se emitió una nueva recomendación para que mayores de 68 años, quienes han pasado cuatro meses desde su vacuna actualizada, puedan recibir una dosis adicional”.

Según la fórmula de Cardona Meaux y el DS, nuestros viejitos tendrían que ponerse al menos tres de estas “vacunas” al año para dizque estar “protegidos”.

Población joven despertó del engaño:

La inmensa mayoría de los puertorriqueños están inoculados con las “vacunas” de Pfizer y Moderna, con una o más dosis.

Son personas que en su mayoría fueron impactadas con el discurso de muerte y terror del gobierno, sumado al acorralamiento y la obligatoriedad solapada con la exclusión de accesos y servicios.

En 2021, le garantizaban un escudo protector de hasta un 95% de efectividad contra el contagio, para eventualmente terminar con prácticamente ninguna protección contra el contagio y números proféticos contra una etérea e imprecisa hospitalización y muerte.

Los puertorriqueños le dijeron masiva y mayoritariamente NO a la inoficiosa, continua y peligrosa vacunación, y desde hace más de un año y medio los números estadísticos del DS apenas sobrepasa el 12% de la población con sus vacunas “al día”, no empece a la intensa campaña mediática.

Por tal razón, el DS se ha concentrado en nichos minoritarios de poblaciones cautivas, para empujar la vacunación y cumplir o acercarse a sus ambiciosas métricas, ligadas a ingresos, fondos federales y otorgamiento de contratos.

 

El autor es periodista acreditado por el Departamento de Estado de Puerto Rico                                Miembro de la Asociación de Periodistas de Puerto Rico (ASPPRO)
Miembro de la Asociación Nacional de Periodistas Hispanos (NAHJ), Wa.DC