Surgen cuestionamientos
por procesar a
Anthonieska como adulta
¿Cede el Estado ante la presión?

Redacción Nueva Isla
Tras los arrestos de Elvia Cabrera Rivera, de 40 años y su hija, Anthonieska Avilés Cabrera, de 17 años, acusadas del asesinato a puñaladas de la adolescente de 16 años, Gabriela Nicole Pratts Rosario, comienzan a aflorar opiniones técnicas legales y de expertos en salud mental, que cuestionan que la joven Anthonieska sea juzgada como adulta por asesinato en primer grado.
Y es probable, que ya usted esté brincando de su silla al leer esto, toda vez que el vil asesinato ha producido dolor e indignación en el pueblo que exige justicia.
¿Actuaron madre e hija en un plan para asesinar a la víctima o fue producto de un impulso y descontrol en medio de una pelea entre adolescentes? ¿Tiene la joven imputada la misma madurez, capacidad, juicio y desarrollo mental, tanto fisiológico como cognitivo, para comprender y procesar los hechos cometidos? ¿Cómo son juzgados tradicionalmente los jóvenes imputados de un crimen en medio de una pelea? ¿Cómo adultos o cómo menores? ¿Qué cargos se le imputan tradicionalmente a un adolescente imputado de matar a otro en una trifulca? ¿Asesinato en primer, segundo grado u homicidio? ¿Cuáles son los agravantes o atenuantes del caso? ¿Ha sido Anthonieska tratada en igualdad de condiciones en comparación con otros menores acusados de crímenes en circunstancias parecidas o similares?
¿Qué prueba extraordinaria posee fiscalía que altere el curso regular de acusaciones en casos similares y lleve a establecer una igualdad entre la adulta y la menor en la comisión del mismo delito?
Estas y otras interrogantes se plantean sobre la mesa y son cuestionadas por diversos profesionales del derecho y la salud mental.
De hecho, se plantea si la relación de poder que existe regularmente entre madre e hija, jugó un papel en ese asesinato. Un asesinato que se produce sin escalamiento, secuestro o aparente encargo de terceros, sino públicamente, en la cara de mucha gente y en una aparente escalada de una pelea entre adolescentes.
Según información publicada en El Vocero, se desprende que la occisa no era el objetivo central en la trifulca que desencadenó el vil asesinato: «Testigos han relatado que las supuestas agresoras —cuatro menores de 18 años, dos jóvenes de 20 años y la madre de algunas de ellas— se habían citado para confrontar a otra joven por ‘bochinches’. La hermana de Gabriela Nicole intervino al ser cuestionada una amiga y fue agredida. Gabriela Nicole salió en defensa de su hermana y recibió las nueve heridas mortales que le costaron la vida».
En una entrevista para El Nuevo Día, la abogada criminalista Ana María Strubbe expresó: “No nos hace ningún sentido que se procese a esta joven como adulta, sobre todo, cuando los hechos no están claros. Cuando realmente podríamos estar ante otro tipo de asesinato, como puede ser un asesinato atenuado producto de una pelea, puede ser un asesinato en segundo grado. Son delitos que hubiesen colocado esta menor bajo la protección del Tribunal de Menores”, señaló Strubbe.
En una consulta realizada por este medio NUEVA ISLA a una doctora en psicología que prefirió mantener su identidad en el anonimato, nos comentó: «no es usual que Familia ceda su jurisdicción en el caso, a no ser crímenes excepcionales y hay vasta literatura que sostiene que a esas edades, aunque los jóvenes parezcan adultos, lo cierto es que aún los lóbulos frontales de sus cerebros, donde se procesa información y se regulan las emociones, no están completamente desarrollados».
El grupo Blume Behavioral Health, que brinda tratamiento integral de salud mental a adolescentes de 12 a 17 años en el estado de California, expresa en su sitio web: «Según el Instituto Nacional de Salud, el lóbulo frontal se desarrolla completamente alrededor de los 25 años en la mayoría de las personas. Esto significa que los adultos jóvenes aún pueden experimentar cambios en su capacidad para tomar decisiones y regular sus emociones durante los primeros veinte años».
Aunque Anthonieska sea juzgada como adulta, en lo que algunas personas piensan es para satisfacer la ira e indignación del pueblo en su reclamo de justicia, lo cierto es que el propio Estado establece una diferencia y no empece a que de ser hallada culpable se expone a una pena de hasta 99 años de cárcel, por su edad tiene derecho a solicitar libertad bajo palabra a los 10 años de cumplida la condena. No así su madre que tendría que esperar 25 años de ser hallada culpable para solicitar libertad bajo palabra.
El pasado martes 19 de agosto, la jueza Valerie Telles Telles, del Tribunal de Primera Instancia de Aibonito encontró causa para arresto y les impuso una fianza de un millón de dólares a cada una de las acusadas.
La vista preliminar será el próximo 25 de agosto a las 9:00 de la mañana.
La investigación continúa en curso y no se descarta la radicación de nuevos cargos a otras personas vinculadas. Y según trascendió, otras dos menores de edad fueron citadas el miércoles 20 de agosto a la Comandancia de Aibonito.
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